30.4.05

Una investigación fracasada

La investigación sobre el tiroteo del coche en el que viajaba la periodista italiana Giuliana Sgrena ha terminado como empezó: los norteamericanos sostienen que los soldados cumplieron con su trabajo cuando dispararon contra el vehículo y los italianos afirman que no había razones para tirotearlo. Sgrena estaba siendo trasladada al aeropuerto de Bagdad en la noche del 4 de marzo, pocas horas después de ser liberada por sus secuestradores.

La investigación conjunta ha fracasado porque ambas partes discrepan sobre los hechos que ocurrieron. Los militares dicen que el coche circulaba a gran velocidad, al menos a 90 kilómetros por hora y que no frenó cuando los soldados les dieron el alto con luces y disparos al aire. Los investigadores italianos afirman que el coche no iba tan rápido y que la primera señal que recibieron de que se acercaban a un control fue una luz y, casi inmediatamente después, los disparos.

Para llegar a esta conclusión, los norteamericanos se han basado en la declaración de sus soldados, que han sido exonerados, y los italianos en la de los dos supervivientes: Sgrena y el agente de inteligencia que resultó herido. En el tiroteo, murió el agente Nicola Calipari.

Norteamericanos e italianos tampoco se ponen de acuerdo sobre otra incógnita clave: ¿cómo es posible que los soldados no supieran que Sgrena estaba siendo evacuada por agentes de los servicios de inteligencia de su país? Aquí las versiones vuelven a separarse. La versión militar acusa a los italianos de no haberse coordinado con el Ejército norteamericano. Los italianos alegan que los militares estaban perfectamente informados de la operación.

"Por respeto a Calipari y por un mínimo de dignidad nacional, no se podía pedir al Gobierno italiano que firmara una reconstrucción de los hechos que se correspondía con lo ocurrido esa noche", ha dicho el ministro italiano de Exteriores, Gianfranco Fini.

Con este resultado, no parece descabellado afirmar que la idea de la investigación conjunta sólo fue un detalle que Bush tuvo con Berlusconi para que su aliado afrontara en mejores condiciones la indignación sentida en Italia por este accidente absurdo. Nos quedamos sin saber con total seguridad si el incidente dice mucho de la forma en que los soldados de EEUU emplean sus armas de fuego en Irak o si tiene algo más que ver con los errores cometidos por los servicios de inteligencia italianos.


Liberada y tiroteada. Guerra eterna, 4 de marzo.
Sgrena: la versión del Ejército. Guerra eterna, 5 de marzo.
Una lluvia de balas. Guerra eterna, 6 de marzo.
Emboscada o accidente. Guerra eterna, 6 de marzo.
La autopista del terror. Guerra eterna, 7 de marzo.
La segunda investigación. Guerra eterna, 9 de marzo.