6.4.05

Un kurdo en Bagdad

Han tardado más de dos meses desde la fecha de las elecciones, pero hoy el Parlamento iraquí ha puesto la primera piedra para contar con un Gobierno representativo. El líder kurdo Yalal Talabani ha sido elegido presidente de Irak. Es la primera vez en la historia de Irak en que un kurdo ocupa el máximo cargo político.

También fueron elegidos los dos vicepresidentes: el shií Adel Abdul Mahdi y el suní Ghazi Yauar. Los tres cargos han salido elegidos con 227 votos. Hubo 30 votos en blanco.

Si ha habido acuerdo para la elección del presidente y vicepresidentes, es de suponer que pronto se elegirá con el mismo consenso al primer ministro, cargo que recaerá en el shií Ibrahim Yafari. También necesita dos tercios de los votos para salir elegido.

El umbral de los dos tercios, completamente lógico para la futura aprobación de la Constitución, ha resultado un reto casi insuperable para el nuevo Parlamento. Las autoridades norteamericanas impusieron esta norma, que tenía la ventaja de forzar un consenso entre los grandes grupos étnicos que forman el país. También servía para que los kurdos, los mejores aliados de EEUU en Irak, no quedaran arrinconados en el reparto de los cargos.

Está por ver a qué acuerdo han llegado shiíes y kurdos sobre el control de la ciudad de Kirkuk, que los kurdos quieren que quedé ya asignada dentro de la región de Kurdistán. Los shiíes prefieren que este tan asunto tan controvertido sea solventado al negociar la Constitución.

Hace unos días, se produjo en Irak una noticia importante que quedó oculta por los acontecimientos de Roma. En los sermones del viernes, varios dirigentes religiosos suníes pidieron a sus fieles que apoyen a las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes y que, incluso, se alisten en la Policía si están dispuestos a ello.

El mismo día, el líder espiritual shií, el gran ayatolá Sistani, publicó una fatua en la que ordena a sus seguidores que colaboren con la Policía. No es una recomendación, sino un mandato moral.

Algunos de los dirigentes religiosos suníes que hablaron a favor de la Policía son miembros de la Asociación de Ulemas, una organización caracterizada por sus mensajes contra las fuerzas militares norteamericanas. Quizá sólo sea un indicio de que los dirigentes suníes comprenden que sólo fortaleciendo a la policía iraquí podrán acelerar la salida de las tropas de EEUU.