5.3.05

Retirada siria en minúsculas

Asad ha anunciado hoy la retirada futura de Líbano de las tropas sirias. No ha dado un calendario concreto sobre los plazos de esa retirada, en lo que es probablemente un intento desesperado de aparentar que no se ha rendido ante la presión internacional. Las tropas se replegarán primero al valle de la Beká y luego a la zona fronteriza entre los dos países.

El paso no colma ni de lejos las aspiraciones de la oposición libanesa ni de EEUU y Europa. Cualquier cosa que no sea una retirada a fecha fija de las tropas sirias contribuirá a alargar la crisis.

En principio, la noticia sirve para cumplir los términos del acuerdo de Taif de 1989 que puso fin a la guerra civil libanesa. Después del repliegue sirio a la zona oriental del país, los Gobiernos de los dos países deben comenzar negociaciones para que esa retirada se convierta en definitiva. Lo malo, para Asad, es que ese pacto tiene 15 años de antigüedad y las circunstancias políticas han cambiado por completo.

Dentro de unos días, Asad se reunirá con el presidente libanés y quizá sea el momento en el que comience el proceso que culminará con el regreso de los soldados sirios a su país.

Como dice el líder druso Walid Yumblar, en una entrevista que publica hoy El País, "los sirios no se han enterado aún de que la guerra fría ya se ha terminado y que ha caído el muro de Berlín".