17.3.05

Prometo no torturar (II)

Las promesas que recibe la CIA sobre el trato a los presos enviados a países de Oriente Medio son poco fiables, según un grupo de expertos y ex miembros de los servicios de inteligencia con los que ha hablado The Washington Post. Se habrán quedado calvos.

El método consiste en que el jefe de la estación de la CIA en, pongamos, Egipto o Pakistán, tiene que recibir una promesa verbal por parte del jefe de los espías locales de que el preso X no será torturado. Acto seguido, el agente de la CIA envía una comunicación por escrito a Langley con el mensaje. El avión puede partir con el paquete.

Así lo veía hace unos días el secretario de Justicia, Alberto Gonzales:

"We can't fully control what that country might do. We obviously expect a country to whom we have rendered a detainee to comply with their representations to us. If you're asking me 'Does a country always comply?,' I don't have an answer to that."

Un agente de la CIA, citado por el Post, lo tiene más claro: "Es una farsa".