30.3.05

Otra patada en el culo de la CIA

Tampoco es que quedaran muchas dudas al respecto, pero ha aparecido el resultado de la última investigación oficial sobre el fenomenal embuste que concluyó con la invasión de Irak. The New York Times hace un breve resumen del informe de la comisión de investigación ordenada por Bush para evaluar el estado de la información que el Gobierno norteamericano recibió de los servicios de inteligencia sobre Irak y continúa recibiendo sobre otros países como Irán y Corea del Norte.

La CIA y las demás agencias de espionaje se van a llevar otra gran patada en el culo, en especial sobre el denominado National Intelligence Estimate, que en octubre de 2002 "demostró" que Irak tenía un programa de armas nucleares. De momento, no se sabe mucho del contenido, se entrega el jueves a Bush, y habrá una parte que permanecerá secreta, para no contar a iraníes o norcoreanos lo que EEUU sabe, o no sabe, sobre ellos. NYT:

The report particularly ridicules the conclusion that Mr. Hussein's fleet of "unmanned aerial vehicles," which had very limited flying range, posed a major threat. All of those assertions were repeated by Mr. Bush, Vice President Dick Cheney and other senior officials in the prelude to the war. To this day, Mr. Cheney has never backed away from his claim, repeated last year, that the "mobile laboratories" were probably part of a secret biological weapons program, and his office has repeatedly declined to respond to inquiries about whether the evidence has changed his view.

La gran incógnita es saber si este informe tendrá alguna repercusión política. Informes anteriores con parecidas conclusiones han sido vendidos a la opinión pública con gran cuidado. Los medios de comunicación partidarios de Bush se preocuparon por hacer creer que la Casa Blanca y el Pentágono eran los principales damnificados de la incompetencia de la CIA, al verse obligados a tomar decisiones políticas con información errónea.

Lo malo es que la información no fluía en una sola dirección. Tanto de forma pública como reservada, los altos cargos de la Administración dejaron meridianamente claro a los servicios de inteligencia qué tipo de información querían recibir. Y en público, Cheney marcó con claridad el objetivo varios meses antes de que se escribiera la National Intelligence Estimate. En agosto de 2002, en un discurso ante la Convención de Veteranos de Guerra:

Simply stated, there is no doubt that Saddam Hussein now has weapons of mass destruction. There is no doubt he is amassing them to use against our friends, against our allies, and against us. And there is no doubt that his aggressive regional ambitions will lead him into future confrontations with his neighbors -- confrontations that will involve both the weapons he has today, and the ones he will continue to develop with his oil wealth.

Cualquiera que haya leído los artículos de Seymour Hersh en The New Yorker sabrá que los dirigentes del Pentágono se negaron a aceptar la información filtrada por los servicios de inteligencia. Querían los datos en bruto para rechazar aquellos que contradecían sus prejuicios e insistían para que se confirmara los testimonios de los exiliados presentados en bandeja de plata por Ahmed Chalabi.

Hersh:

In the view of many C.I.A. analysts and operatives, the director (George Tenet) was too eager to endear himself to the Administration hawks and improve his standing with the President and the Vice-President. Senior C.I.A. analysts dealing with Iraq were constantly being urged by the Vice-President?s office to provide worst-case assessments on Iraqi weapons issues. "They got pounded on, day after day," one senior Bush Administration official told me, and received no consistent backup from Tenet and his senior staff. "Pretty soon you say Fuck it." And they began to provide the intelligence that was wanted.

Fuck. A ver si cuenta algo de esto el informe.