7.3.05

La autopista del terror

Lo que le ocurrió al coche de Giuliana Sgrena en la carretera que lleva al aeropuerto de Bagdad no es una excepción, sino algo bastante habitual.

John Burns, del NYT, explica que son numerosos los incidentes en que coches con civiles, iraquíes o extranjeros, han sido tiroteados por los soldados. En todos ellos, los conductores dijeron no haber visto a ningún soldado ni recibido ningún aviso antes de recibir los disparos:

Daily reports compiled by Western security companies chronicle many incidents in which Iraqis with no apparent connection to the insurgency are killed or wounded by American troops who have opened fire on suspicion that the Iraqis were engaged in a terrorist attack.

Los soldados se enfrentan a situaciones en las que en cuestión de segundos deben decidir si un coche que viene hacia ellos, y no tiene por qué ir muy rápido, es una amenaza o no. Los iraquíes conocen muy bien ese peligro y evitan acercarse a cuarteles o convoyes militares, pero no siempre lo consiguen.

Burns detalla varios incidentes. Los informes a los que ha tenido acceso revelan que desde diciembre los soldados han disparado en seis ocasiones diferentes contra vehículos conducidos por extranjeros en la carretera del aeropuerto.

Alissa J. Rubin, de Los Angeles Times, que viajó por esa carretera horas antes de que pasara el coche de Sgrena, cuenta su experiencia en otro artículo. "Viajando por la autopista del terror" relata cómo el miedo a una emboscada o un secuestro acompaña a todos los que se aventuran por esa vía.

20:05:
The Washington Post también publica hoy un artículo sobre los peligros de los controles militares en Irak. Sobre el caso concreto del coche de Sgrena, revela, citando a una fuente militar, que no existió coordinación entre los militares norteamericanos que sabían que el coche con la secuestrada estaba a punto de llegar al aeropuerto, y los soldados que vigilaban la carretera y que terminaron disparando sobre el vehículo.