4.3.05

El tiempo corre para Asad

Siria se ha quedado sin aliados para dilatar en el tiempo su presencia militar en Líbano. El asesinato de Hariri y la revuelta popular en las calles de Beirut han dejado sin argumentos a todos aquellos que hasta ahora habían justificado ese legado del fin de la guerra civil libanesa que eran los 17.000 soldados sirios.

Asad tiene previsto dar mañana un discurso ante el Parlamento de su país. Todo el mundo en Oriente Medio da por hecho que anunciará la salida de las tropas, pero nada se sabe, y no es un detalle nimio, de los plazos de esa retirada.

La Liga Arabe, Rusia y Arabia Saudí han pedido formalmente a Asad que sus soldados abandonen Líbano, y cuanto antes, mejor. Bush ya ha dicho que no aspira a otra cosa que una retirada completa e inmediata.

El ministro sirio de Defensa ha dicho que la retirada se hará de acuerdo con los términos del Acuerdo de Taif que puso fin a la guerra civil de Líbano. Se supone que quiere decir que los soldados abandonarán Beirut, esta vez para siempre, y se agruparán en el valle de la Beká, en el este del país, a la espera de una negociación con el Gobierno libanés que culmine en la retirada definitiva.

El gran objetivo de la oposición libanesa es que no haya soldados sirios a la vista cuando se celebren en mayo las elecciones legislativas. Es probable que EEUU y el Consejo de Seguridad de la ONU impongan ese plazo como fecha límite y que Siria no tenga más alternativa que aceptarla.