20.3.05

Dos cadáveres

Desde hace una semana, se suceden las manifestaciones antijordanas en Irak a causa del atentado de Hilla, en el que murieron 125 personas. Los dos Gobiernos no consiguen reducir la tensión y, probablemente, ni siquiera lo estén intentando. Los shiíes comienzan a desconfiar de sus vecinos, porque Zarqawi es jordano (al igual que el presunto autor de la matanza de Hilla) y porque no olvidan que Ammán siempre mantuvo buenas relaciones con el régimen de Sadam.

Los encargados de negocios de las dos embajadas han sido convocados por sus respectivos ministros de Exteriores. Jordania ha dicho que condena el atentado, como todos los actos de violencia que están teniendo lugar en Irak. Para los shiíes, no es suficiente.

La tensión está llegando demasiado lejos. Según la agencia de noticias kuwaití Kuna, se han encontrado en Hilla los cadáveres de dos estudiantes jordanos. Tenían sobre el pecho sus pasaportes, lo que sugiere que han sido asesinados por su origen. El Ministerio iraquí de Interior aún no ha confirmado la noticia.

Es probable que los shiíes iraquíes no tengan tantos motivos, como sus compatriotas suníes, para sentirse cercanos a sus vecinos. En estos momentos de tensión, sus líderes podrían recordarles que Al Zarqawi es también un enemigo mortal de la monarquía y el Gobierno jordanos. De momento, van a dejar que continúe creciendo el descontento popular.