3.3.05

1.500

El número de soldados norteamericanos muertos en la guerra de Irak ha superado la cifra de 1.500. Según Iraq Coalition Casualty Count, son ya 1.502. Además han muerto en atentados y emboscadas 207 civiles de varias nacionalidades. La mayoría de ellos trabajan en las empresas contratadas por el Pentágono.

El Gobierno iraquí ha prolongado el estado de emergencia durante 30 días más. Fue en noviembre cuando se declaró por primera vez, poco antes del asalto sobre Faluya, y ha sido renovado cada mes desde entonces.

Anthony Cordesman, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, ha escrito un estudio sobre la insurgencia iraquí (pdf, 20 págs): The Developing Iraqi Insurgency: Status at End 2004.

Cordesman dice que no hay otra estrategia factible contra los elementos más radicales de la insurgencia que matarlos, encarcelarlos o expulsarlos del país. Sin embargo, el problema de la oposición armada no se resolverá únicamente con medidas militares:

La clave para Irak es si un gran número de suníes, que ahora son neutrales u hostiles al Gobierno interino iraquí, pueden ser persuadidos para que se unan al proceso político, y si puede encontrarse algún tipo de equilibrio del poder que haga que los suníes acepten un proceso político dominado por los shiíes y en el que los kurdos y otras minorías jueguen un papel proporcional a su tamaño. No puede haber una solución a la insurgencia suní sin una solución política que la mayoría de los suníes al menos toleren o, en el mejor de los casos, apoyen.