10.2.05

La respuesta de Abú Mazen


Un cohete sin explotar en un asentamiento israelí de Gaza.
Foto: Reuters.


Abú Mazen quiere dar la impresión de que va en serio. El presidente palestino ha ordenado la destitución de tres responsables de los servicios de seguridad por su incapacidad para impedir el ataque de Hamás con cohetes y morteros contra objetivos israelíes.

Abdel-Razek al-Majaydeh, jefe de seguridad pública en Cisjordania y Gaza, Saeb Al-Ajez, jefe de policía de la Autoridad Palestina, y Omar Ashour, jefe de las fuerzas de seguridad en la zona sur de Gaza, han pagado con el cese el primer desafío serio a la tregua acordada en Sharm el Sheij. Otros jefes policiales de menor rango han sido también destituidos.

Según un comunicado de la presidencia palestina: "President Abbas (Abú Mazen) has given orders to security chiefs to assume their responsibility to prevent any breach in the agreements to protect the national interest."

Los ceses son un mensaje de Mazen a todos aquellos que hasta ahora han dudado de su capacidad para meter en cintura a los jefes de los numerosos y poco coordinados cuerpos policiales. En la época de Arafat, estas destituciones solían anularse unos días después, siempre que los cesados prometieran lealtad al presidente y arreglaran discretamente sus problemas. Veremos lo que ocurre ahora.

El Gobierno israelí ha hecho saber de forma extraoficial que no responderá al ataque de Hamás. Se supone que de momento dará más tiempo a Mazen para que impida las violaciones del alto el fuego. Hamás ha reiterado que no se siente comprometida con la tregua acordada en Egipto.

El conflicto con Israel no es el único frente de batalla en Gaza que Mazen tiene que controlar. Decenas de personas armadas, entre los que había miembros de Hamás, han entrado por la fuerza en la prisión de Gaza y han matado a tres presos. Fuentes palestinas han explicado a Reuters que el asalto no tenía relación con la tregua. Se trataba de un ajuste de cuentas entre clanes rivales.

Con independencia de su motivación, el ataque demuestra hasta qué punto las fuerzas de seguridad palestina perdieron el control de la calle en Gaza. Es probable que muchos de sus habitantes estén descontentos con los resultados de la cumbre de Egipto. Pero lo están aún más con la anarquía que sacude periódicamente las calles de Gaza. Si Mazen consigue que se recupere el respeto a la policía y pone fin a las actividades de las bandas y clanes armados que imponen su ley, su prestigio aumentará y le será más fácil imponer los acuerdos con Israel.