18.1.05

La conquista de Babilonia


Soldados polacos en Babilonia.

En épocas anteriores, la conquista de una nación obligaba a destruir su patrimonio cultural (aunque antes no le llamaran así). Se quemaban las bibliotecas, se destruían los palacios, los templos eran derruidos o convertidos a la nueva religión y las estatuas eran decapitadas.

Actualmente, no se llega tan lejos, pero es indudable que los Ejércitos tienen otras prioridades. El conductor de un tanque no repara en que las 70 toneladas de su vehículo terminarán aplastando las losas de un camino pavimentado en el siglo VI A.C. Los soldados que quieren llevarse como recuerdo un ladrillo decorado de la puerta de Ishtar no saben que allí cerca estaba una de las maravillas del mundo antiguo, los jardines colgantes. Las tropas que cavan trincheras o que llenan sacos con miles de kilos de tierra no están pensado en los restos arqueológicos que pueden estar llevándose por delante.

Eso es lo que ha ocurrido, entre otras cosas, en las ruinas de Babilonia. El Ejército norteamericano instaló allí una base militar en abril de 2003. Ya había unas murallas disponibles, parecía una elección perfecta. Sólo había que construir un helipuerto, filtrar petróleo y productos químicos en algunas zonas para asentar el terreno y que no se levantara demasiado polvo, cavar trincheras y minar algunos accesos. Los trabajos corrieron a cargo de la empresa Kellogg, Brown and Root, propiedad del grupo Halliburton. En septiembre, la base fue entregada a las tropas polacas.

John Curtis, conservador del departamento de Oriente Medio del Museo Británico, trabajó como arquitecto en Irak durante muchos años. Supongo que tuvo la oportunidad de comprobar la reconstrucción kitsch ordenada por Sadam para convertir las ruinas en una especie de parque temático de Babilonia.

Acaba de regresar de Babilonia y ha entregado su informe en el que denuncia unos daños muy diferentes. Daños que podrían haberse evitado si los norteamericanos hubieran elegido otro emplazamiento para su base. Pero las murallas eran demasiado apetitosas.

Texto completo del informe de John Curtis
Months of war that ruined centuries of history. Resumen del informe en The Guardian.
Babylon wrecked by war. The Guardian.
Babylon. Wikipedia.