14.1.05

Irak o Canadá

El Pentágono dice que no es un problema serio, pero cada vez son más los soldados norteamericanos que desertan. Muchos de ellos lo hacen para no tener que ir a Irak y unos pocos intentan pedir asilo en Canadá. Es una historia conocida. Lo que no sabía era el número de ellos que habían decidido dar ese paso. Según The Daily Telegraph, son ya 5.500 los soldados que han desertado desde la invasión de Irak.

El número comienza a ser considerable, aunque evidentemente aún no llega a las cifras de la guerra de Vietnam. Entonces, fueron unos 55.000 los que prefirieron convertirse en fugitivos antes que combatir en el sureste asiático.

Canadá acogió con los brazos abiertos a los soldados huidos hace más de 30 años. Ahora lo está poniendo más difícil. Aquellos que soliciten tener estatus de refugiado deberán demostrar ante una junta de inmigración que si son devueltos a su país, no sólo serán procesados, sino también perseguidos, según el Telegraph. El primer soldado que ha pedido asilo, Jeremy Hinzman, recibirá la respuesta a su petición en febrero.

La pena por deserción en tiempo de guerra puede llegar a ser la ejecución, aunque todos los artículos que tocan este tema dicen que la condena más probable serían cinco años de prisión.

Desde el comienzo de la guerra, 1.360 soldados norteamericanos han muerto en Irak. Los heridos suman ya 10.371.

Recortes


Car bombs echo across Baghdad. Un recuento hecho por Associated Press revela que Irak ha sufrido 181 atentados con coche bomba desde el 28 de junio de 2004, cuando el Gobierno interino de Iyad Alaui asumió el poder. Las explosiones han matado a unas mil personas, tanto iraquíes como norteamericanos. 68 de esos ataques fueron obra de atentados suicidas.