30.1.05

Irak: la hora de cantar victoria

Unas horas después de que millones de iraquíes recorrieran un peligroso camino hacia las urnas, tanto el presidente Bush como la secretaria de Estado Rice han hecho declaraciones públicas para felicitar al pueblo iraquí por el éxito de la jornada electoral. Rice ha llegado a decir que la participación confirma el acierto de Bush en su apuesta por la autodeterminación iraquí.

Muchos medios de comunicación norteamericanos describen la votación como una victoria de la estrategia del Gobierno de su país. Para una vez que le sale algo bien a Bush en Irak, se supone que lo menos que puede hacer es felicitarse por el resultado.

El único inconveniente es que es discutible considerar las votaciones de hoy como parte de la estrategia de EEUU. Ahora quizá sí, pero no siempre ha sido así. Por eso, el blog Needlenose titula su artículo de hoy The Elections Bush didn't want. En resumen:

-Tras el derrocamiento de Sadam, Washington pretendía que un consejo de políticos elegidos por EEUU redactara una Constitución y sólo después se celebrarían elecciones.

-La presión del gran ayatolá Sistani en favor de elecciones directas fue ignorada durante unos meses hasta que Washington, a través del cónsul Bremer, aceptó la formación de unos organismos similares a los caucus con los que algunos Estados norteamericanos eligen a sus candidatos a las elecciones. Una vez más, los shiíes se negaron a aceptar soluciones que no pasaran por el sufragio universal. Los políticos y los periodistas norteamericanos temían que la ventaja demográfica de los shiíes diera como resultado la formación de una república islámica inspirada en la teocracia iraní.

-Justo antes de abandonar Irak, Bremer aprobó una serie de decretos para el periodo de transición que, en teoría, las nuevas autoridades iraquíes no podrían alterar hasta la negociación de la Constitución. Algunos de esas normas persiguían garantizar que la nueva mayoría no vulnerara los derechos de las minorías. Sin embargo, al tratarse de una imposición que limitaba la soberanía de los vencedores de los comicios, los decretos fueron olvidados muy pronto.

-La única victoria de EEUU fue la elección de Iyad Alaui como primer ministro interino. La ONU y los partidos shiíes tenían otro candidato, pero Alaui consiguió el puesto, no tanto por la intervención de Washington, sino por la habilidad de Alaui y el poco interés de los líderes shiíes por dirigir un Gobierno aún mediatizado por la ocupación.

La razón última que explica por qué ha habido elecciones directas hoy en Irak hay que buscarla en la persistencia de Sistani y sus seguidores. No estaba en los planes de Bush, aunque hay que reconocerle su capacidad para rectificar.

Bush sólo puede cantar victoria si todos hacemos un esfuerzo y olvidamos lo que ha sucedido en Irak en los últimos 20 meses. Aunque bien pensado, no conozco a ningún político que enfrentado a una noticia positiva, diga públicamente que ha sido posible a pesar suyo. Pero los demás no estamos obligados a creerle, ¿no?