25.1.05

Irak: Faltan 5 días

A cinco días de las elecciones de Irak, algunas cosas empiezan a quedar claras. Se da por hecho que el índice de participación entre la minoría suní no será muy alto. Con suerte llegará al 50%. Eso no quiere decir que una cuarta parte de la población de Irak esté dispuesta a pasar a la clandestinidad política. Los líderes suníes agrupados en la Agrupación de Académicos Suníes, la mayoría son clérigos, piden la abstención, pero anuncian que quieren estar presentes en el proceso de elaboración de la nueva Constitución:

"Certainly because we withdrew from the elections, that doesn't mean we won't be part of the drafting of the constitution," said Sheik Moayad Ibrahim al-Adhami, a senior member of the Muslim Scholars Association, which says it represents 3,000 mosques and is the most influential Sunni group to call for an election boycott. "The elections are one matter; the constitution is another."

Son buenas noticias, porque demuestran que los dirigentes suníes, incluidos los cercanos a la resistencia, no apuestan por la guerra civil. Los partidos de confesión religiosa de la mayoría shií tendrán la oportunidad de demostrar la moderación que anuncian en sus declaraciones. Su objetivo no es la formación de una teocracia inspirada en Irán y su primer paso tendrá que ser aceptar una negociación con los grupos que han decidido no presentarse a las elecciones.

Hace unos meses, se creía que los comicios darían como resultado un Parlamento casi monocolor, dominado por la coalición de partidos shiíes promovida por el gran ayatolá Sistani. Ahora ya no está tan clara su victoria. El primer ministro, Iyad Alaui, ha rentabilizado su presencia al frente del Gobierno y, sobre todo, su imagen de tipo duro que promete ante todo seguridad. No se puede decir que hasta ahora haya tenido mucho éxito, pero algunos piensan que su mensaje está calando entre una población machacada por la violencia y la incertidumbre:

Allawi has taken advantage of his incumbency and name recognition, his image as a strongman and his Shiite ethnicity, presenting his slate as a secular alternative to the religious Shiite parties. "He's going to do surprisingly well," predicted Abdul Zahra Zaki, editor of the left-leaning Al Mada newspaper, who said he planned to vote for the prime minister. "People want to give him a chance to continue what he started."

Evidentemente, a Alaui no le perjudica tener la maquinaria de la incipiente Administración iraquí a su servicio, lo que incluye, por ejemplo, tener fondos suficientes para recabar voluntades, también entre los periodistas. Los iraquíes quieren olvidar la pesadilla de la dictadura de Sadam, y sin embargo, eso no les convierte de un día para otro en adeptos a la democracia parlamentaria. Un Gobierno fuerte es lo que piden muchos de ellos.

Por desgracia, en Oriente Medio, Gobierno fuerte también significa mano dura con los detenidos y un manto de silencio cómplice sobre lo que ocurre en comisarías y prisiones. La organización de derechos humanos Human Rights Watch denuncia que la policía iraquí emplea la tortura de forma sistemática contra los detenidos:

Methods of torture cited by detainees include routine beatings to the body using cables, hosepipes and other implements. Detainees report kicking, slapping and punching; prolonged suspension from the wrists with the hands tied behind the back; electric shocks to sensitive parts of the body, including the earlobes and genitals; and being kept blindfolded and/or handcuffed continuously for several days. In several cases, the detainees suffered what may be permanent physical disability.

El recuento de cadáveres continúa. Esta mañana, un juez iraquí ha sido asesinado junto a su hijo cuando salía de su casa en Bagdad. Horas después, se ha difundido un vídeo con la imagen de un norteamericano secuestrado por un grupo no identificado. Roy Hallums, de 56 años, dice en la grabación que su vida corre peligro "porque trabajo para las fuerzas americanas". Hallums es un civil que trabaja para una empresa contratada por el Pentágono y fue secuestrado el pasado 1 de noviembre.

Una imagen bien diferente es la de Ahmed Abdullah al-Shaya, de 18 años. Un periódico norteamericano ha obtenido una cinta con las declaraciones de este colaborador de la resistencia que sobrevivió a un atentado suicida. Al-Shaya es un saudí que llegó a Irak a través de la frontera siria y se ofreció a participar en la lucha contra los norteamericanos. Cuenta que fue engañado. Se comprometió a conducir un camión lleno de explosivos hasta una calle cercana a la embajada jordana y dejarlo allí para que otra persona se ocupara del atentado. Dice que sus jefes hicieron estallar el vehículo justo cuando llegó a la zona de su objetivo.