11.1.05

Bush 1, CBS 0.

La CBS ha tenido su Waterloo. Como lo tuvieron The New York Times, la BBC o USA Today. (Aquí no, aquí algunos siguen cavando en los agujeros negros). La credibilidad de los grandes medios de comunicación, en especial en EEUU, sufre otro golpe demoledor.

El informe independiente encargado por la CBS, redactado por un ex consejero delegado de Associated Press y un ex fiscal general del Estado, no ha llegado a la conclusión de que fueran falsos los documentos que denunciaban el trato de favor disfrutado por Bush en la Guardia Nacional. No importa. La investigación ha desvelado los numerosos errores de los directivos de la cadena provocados por la precipitación en sacar en antena una información no confirmada y su incapacidad para reconocer después el desastre.

La primera consecuencia del veredicto ha sido el despido de la autora del reportaje que se emitió en 60 Minutes, Mary Mapes, y la dimisión forzada de la vicepresidenta de CBS News Betsy West y de los dos responsables del programa, los productores ejecutivos Josh Howard y Mary Murphy. Se han salvado de la quema el presidente de CBS News, Andrew Heyward, y Dan Rather, el presentador de 60 Minutes y del principal informativo de la cadena.

Rather, auténtica bestia negra de los blogs conservadores de EEUU, ha salvado el cuello, porque ya había decidido inmolarse hace unas semanas. Anunció entonces que en marzo dejará de presentar el informativo, aunque seguirá colaborando con 60 Minutes. En un gesto bastante cobarde, ayer optó por no aparecer en pantalla, y a esta hora aún no ha hecho ninguna declaración.

No he leído el informe completo, sí las conclusiones, pero los extractos que sacan los periódicos dejan claro el alcance de las tropelías cometidas. Mary Mapes recibió del ex teniente coronel de la Guardia Nacional Bill Burkett unos documentos que demostraban los privilegios de Bush y cómo había desobedecido a sus superiores. El militar no explicó con claridad de dónde los había obtenido y al final contó a Mapes que la fuente era otro ex militar, que resultó que vivía en el extranjero.

Mapes se creyó la historia de Burkett y no hizo un intento serio por localizar a la persona que le había entregado los papeles. No los compararon con documentos oficiales de la época ni los presentaron en las condiciones adecuadas a expertos que pudieran confirmar su origen.

La presión por ser los primeros en dar la exclusiva hizo que se adelantara la fecha de emisión del reportaje. La precipitación llegó a niveles insólitos. Sólo pasaron seis días desde que Mapes recibió los primeros informes sobre la mili de Bush hasta el día del programa, y sólo cuatro desde la llegada de otra remesa de supuestos papeles oficiales. Los directivos de la cadena confiaron ciegamente en Mapes y se hundieron con ella. Dan Rather no intervino en la elaboración del reportaje y sólo lo vio cuando fue emitido.

A las pocas horas, algunos blogs denunciaron que los documentos tenían que ser falsos. Su tipografía y caracteres revelaban que una máquina de escribir de 1972 no podía haberlos escrito. Pocos días después, The Washington Post y otros medios publicaron artículos que incluían sospechas similares.

En vez de aprovechar la oportunidad para confirmar la veracidad de los documentos, la CBS volvió a cometer los mismos errores. Encargó la comprobación a las mismas personas que habían realizado el programa, que obviamente no encontraron razones para rectificar. Rather utilizó el informativo que presenta para insistir en que los documentos eran verdaderos sin presentar nuevas pruebas que los validaran.

Finalmente, la CBS se rindió a la evidencia, reconoció que los documentos podían ser falsos y encargó una investigación independiente. En ese momento, pocos dudaban ya que se trataba de falsificaciones.

La lectura de las conclusiones de la investigaciones no ha dejado a la CBS más alternativa que reconocer el alcance de la catástrofe. Leslie Moonves, presidente de CBS:

"As far as the question of reporting is concerned, the bottom line is that much of the Sept. 8th broadcast was wrong, incomplete or unfair. We deeply regret the disservice this flawed '60 Minutes' Wednesday report did to the American public, which has a right to count on CBS News for fairness and accuracy in all it does."

El informe no acusa a la CBS de haber emitido el programa con la intención de perjudicar a Bush y beneficiar a los demócratas. Sí recuerda otro error de May Mapes, una llamada telefónica a un asesor de Kerry antes del programa, que podría dar lugar a la impresión de un conflicto de intereses.

Aunque como dice Howard Kurtz en el WP, el desenlace de la historia facilita a la Casa Blanca munición suficiente como para seguir castigando e ignorando a los grandes medios de comunicación, y confiando sólo en aquellos que les son adictos:

Republican leaders were confident the report would add weight to their charge that the media have long been unfair and inaccurate in reporting about Bush. After four years in which Bush's truthfulness has been questioned by the press on matters including economic projections and the threat posed by Iraq, the White House can point to a high-profile episode in which it was indisputably wronged by a major media outlet.

El tiempo pasa rápido en política. Antes de la invasión de Irak, se decía que la ausencia de armas de destrucción masiva colocaría en una posición muy delicada a la Casa Blanca. Bush y sus asesores consiguieron revertir la situación, primero con el argumento de que aún era demasiado pronto para descartar su existencia y después olvidándose de ellas. Se limitaron a definir la guerra de Irak como un capítulo más de la guerra contra el terrorismo.

Las mentiras, que como mucho se adjudicaron en el debe de la CIA, no desgastaron a Bush. Por mucho que les duela a los periodistas, los políticos mienten, exageran u ocultan parte de la verdad con bastante frecuencia. Los ciudadanos se manejan con una cierta dosis de cinismo al respecto. Están dispuestos a soportar de los políticos una dosis razonable de mentiras.

Los periodistas no pueden aspirar a gozar de los mismos privilegios. A fin de cuentas, ellos no pasan el trago de presentarse a las elecciones. Un error grave puede ser suficiente para minar su prestigio. Intentar ocultarlo a veces sólo sirve para aumentar el castigo y para conceder una victoria a los enemigos de los periodistas. Buen trabajo, Dan.

Comunicado del presidente de CBS. (8 págs, pdf).
Resumen del informe de investigación. NYT.
Texto íntegro del informe. CBS News (224 págs, pdf).
Atrios.
Instapundit.
Mediabistro hace un seguimiento de los artículos aparecidos en la prensa de EEUU.