2.12.04

¿Son suficientes las bombas?

Los marines acabaron con el santuario en Faluya del grupo terrorista de Al Zarqawi, responsable del secuestro y asesinato de decenas de iraquíes y extranjeros, además de atentados suicidas por todo el país. La segunda parte de la misión aún es una incógnita: conseguir que los suníes, se supone que liberados de la influencia perniciosa de Al Zarqawi, participen en las elecciones de enero. Hasta ahora, no han dado ninguna señal de que estén dispuestos a dar ese paso.

Se me olvidaba. También necesitan reconstruir Faluya. Algunos temen que las miles de personas (es difícil saber el número exacto) que huyeron de la ciudad tengan que esperar meses para poder volver. La ONU calcula que son más de 200.000 y que su situación es grave:

More than 200,000 people who fled Fallujah ahead of the US offensive have yet to return and many are in desperate need of aid, with temperatures in Iraq heading towards freezing, a new UN emergency report says.

Figures compiled by the International Organisation for Migration show that 210,600 people, or more than 35,000 families, took refuge in towns and villages around Fallujah in the build up to the US assault, launched on November 8.

Pero al menos la toma de Faluya ha supuesto un paso adelante en la carrera por pacificar Irak. Los mandos militares dicen que han dado un golpe decisivo a la insurgencia. No todos se lo creen:

The capture of a single strongpoint does not break the back of an insurgency as widely spread and deeply motivated as the one that has tormented Baghdad and the cities and towns of the Sunni triangle.

That insurgency will only be broken when the Sunni population, 20 percent of Iraq's 25 million people, is convinced that they have a viable future in the Iraq that is being rebuilt on a different model.

Lo dice Joseph Galloway, veterano periodista y experto en asuntos militares de la cadena norteamericana de periódicos Knight Ridder. Galloway, que ha tenido un breve paso por la política como asesor de Colin Powell, sabe algo sobre cómo un Ejército debe combatir a una guerrilla. Cubrió en cuatro periodos diferentes la guerra de Vietnam y es coautor, junto al teniente general retirado Hal Moore, del libro "We Were Soldiers Once... and Young", un relato sobre esa guerra que nada tiene que ver con la visión crítica de, por ejemplo, Coppola y Oliver Stone (ver prólogo del libro).

¿Cómo acabar con una guerrilla o insurgencia, con independencia de los métodos que utilice? Parece que la utilidad de las bombas es limitada, según Galloway:

An insurgency can only be beaten when, through information and incentives, the civilians among whom the insurgents hide are eventually convinced that they gain nothing, and risk everything, by shielding and supplying the guerrillas. The key words in that sentence are "through information and incentives," not through bombing and shelling and overwhelming and destroying in classic fashion.

Ante la duda, más tropas. Al menos hasta las elecciones de enero, el Pentágono se ha rendido a los que llevan casi un año pidiendo un aumento de la presencia militar en Irak. En diciembre habrá 12.000 soldados más, gracias a que se aumentará el periodo de estancia de las unidades que tenían previsto volver a EEUU. Entonces, habrá 150.000 soldados norteamericanos en Irak.

Barguti, candidato


Maruan Barguti ha cambiado de opinión y ha dedidido desde la celda presentarse a candidato a la presidencia de la Autoridad Palestina. Excelente noticia para Sharon porque si Barguti resulta elegido, podría continuar con su política basada en el lema "no tenemos un interlocutor para negociar".

La jugada de Barguti huele a decisión desesperada en el último minuto (¿quizá porque Abú Mazen no se ha comprometido a negociar su liberación?) y algunos de sus partidarios no han quedado convencidos. Los líderes de las Brigadas de Mártires de Al Aqsa en Nablus y Jenin ya han dicho que continuán apoyando la candidatura de Abú Mazen.