14.12.04

No más inspectores Clouseau

Me preocupa Fernando Garea. Tiene la habilidad de zanjar en una frase algunas de los galimatías que ha plantado el periódico en el que trabaja, El Mundo, a cuenta de la investigación del 11M. Afortunadamente para su nómina, sus jefes no se dan por aludidos y continúan indagando en sus editoriales sobre las evidentes conexiones entre ETA, Marruecos, Al Qaeda y Rubalcaba (es decir, fue Kennedy el que disparó sobre Oswald, y no como la comisión Warren nos hizo creer).

Garea cierra su larga crónica sobre la declaración de Zapatero ante la comisión del 11M con una frase demoledora:

Antes de expresar su comprensión a quienes consideran "una indecencia" la comparecencia de confidentes, (Zapatero) utilizó un argumento inapelable casi inédito en el Gobierno y en el PSOE: el Parlamento sólo debe buscar responsabilidades políticas y la determinación de la autoría sólo corresponde al juez.

Llámenle RIP, carpetazo o muerte natural, pero esta frase pone fin a la comisión de investigación. Los misterios del 11M quedan bajo la responsabilidad del juez, como ocurre en todos los crímenes. La única alternativa es permitir que el diputado Jaime Ignacio del Burgo siga interpretando el papel del inspector Clouseau.

Rodríguez Zapatero abandonó ayer el marketing de la sonrisa y enseñó los dientes. Viendo cómo le fue a Aznar en los medios de comunicación más cercanos al PP, llegó a la conclusión de que la pluma no tiene nada que hacer ante la espada. Leña al mono hasta que aguante, y ya se ocuparán mis partidarios de hacer la ola.

Resulta curioso que haya sido un diputado del PP quien mejor ha descrito la intervención de Zapatero: "Ha sido una comparecencia para los suyos y no le salido mal", dijo Vicente Martínez Pujalte. En el fondo, no me extraña. Es lo mismo que hizo Aznar en su momento. El problema para el PP es que los suyos fueron menos que los del PSOE en las últimas elecciones. Y, por mucho que lo intenten, la comisión no va a cambiar ese reparto de fuerzas.

La parábola de los desiertos y las montañas que manejó Aznar se ha vuelto en su contra. Si hubiera aportado alguna prueba, la insinuación podría haber tenido algún peso. Cuando Zapatero dice que los autores no estaban en los desiertos, sino en Lavapiés (un total que estuvo ayer en todos los informativos de TV), le está diciendo a los españoles que el peor atentado terrorista de la historia de España se preparó y ejecutó ante las mismas narices del anterior Gobierno. El mismo Gobierno que alardeaba de ser el único que sabía aplicar la mano dura que sólo entienden los terroristas. No se olviden de esa idea. La escucharán mucho en la próxima campaña electoral.

La relación entre el 11M y la guerra de Irak ha dado lugar a tantos comentarios interesados que el ruido sólo provoca ya confusión. Son los partidos políticos los que han atizado ese fuego, y no es de extrañar, por tanto, que tanto el PSOE como el PP caigan en contradicciones.

Aznar dijo que el principal objetivo del atentado era echar a su partido del poder. Si es así, ¿por qué se produjo el atentado frustrado contra el AVE (cuando el PP ya había sido derrotado) y por qué se mantiene el riesgo de un atentado integrista, algo que nadie se atreve a discutir? Zapatero dijo que la participación española en la guerra de Irak elevó el riesgo de atentado. Si es así, ¿por qué se mantiene la amenaza, como apuntó ayer Zaplana?

Siempre habrá algún santurrón que diga que hay que desterrar los ajustes de cuentas y los insultos de la política. ¿De qué iban a hablar algunos entonces? Los españoles que quieren, según algunas encuestas, que continúe existiendo la comisión parlamentaria son los mismos que no creen que sirva de mucho. La idea más razonable es que la verdad sobre el atentado del 11M (o lo que pueda saberse de la verdad) sólo se sabrá gracias al trabajo de los jueces, los policías y los periodistas (y sí, también gracias a unos cuantos artículos de El Mundo, aunque no los del estilo Fu Manchú ataca de nuevo).

Todo lo demás es ruido. Y, afortunadamente, ya queda menos de eso.

Comparecencia de Zapatero. El Mundo.
Masivo ZP. Periodistas 21.
Del engaño masivo a la confusión masiva. Diario de un aspirante a tertuliano.
Medallero de la comisión. Guerra eterna.