19.12.04

Memorias del enemigo

Hay dos países en el mundo (me temo que habrá alguno más) que no permiten a la premio Nobel iraní Shirin Ebadi publicar sus memorias. Uno de ellos es Irán (qué sorpresa) y el otro es Estados Unidos (me lo temía). Lo impide una ley de 1917 que permite al presidente prohibir transacciones comerciales con el enemigo en tiempos de guerra o de emergencia nacional.

La defensa por Ebadi de los derechos humanos en Irán no parece suficiente. Y eso a pesar de la opinión del Departamento de Estado norteamericano sobre la trayectoria de la abogada iraní:

Since being forced from her position as the president of the city court of Tehran, she has used her legal expertise to promote and protect some of the most basic and necessary human rights... She has provided legal representation to many activists who are the targets of government harassment because of dissident opinions and democracy promotion. She has courageously fought for equitable and just treatment for women in Iranian society, and she has also helped to organize efforts to publicize and alleviate the harsh conditions of street children in Iran.

El Departamento del Tesoro ha sugerido al representante de Ebadi en EEUU que solicite un permiso especial, que probablemente sería concedido, para poder publicar el libro. Ebadi se ha negado. Es tan inocente como para pensar que no es sospechosa de nada por el hecho de haber nacido en Irán. Los burócratas del Tesoro no piensan igual. No es necesario llevar barba y turbante para pensar como un ayatolá.