20.12.04

La luz en los agujeros negros

Los agujeros negros son invisibles por definición. Lo absorben todo, incluso la luz que les rodea. Ésa también es la intención de los arquitectos de los agujeros negros del 11M. Que lo consigan es un asunto bien diferente. Aún hay algo de luz, por ejemplo en los argumentos que utiliza el periodista Florencio Domínguez (autor de varios libros sobre el terrorismo de ETA), en El Correo (via Arcadi Espada):

"Los callejones del 11M":

Hay que comenzar señalando que la idea de las relaciones entre los dos terrorismos es una tesis sobrevenida, que aparece a medida que nos alejamos del día del atentado y que se sustenta en un par de casualidades, en interpretaciones forzadas de algunos hechos y en el uso de un argumento diabólico: la exigencia de que el otro pruebe que no hay tales vínculos en lugar de que quienes sostienen la existencia de los lazos presenten pruebas de sus afirmaciones. Y conviene también dejar sentado que la tesis de las complicidades ETA-islamismo no tiene apoyo entre los responsables de los servicios policiales españoles que se ocupan de la investigación. Son ámbitos políticos o mediáticos los que defienden la idea por encima de las evidencias.

Domínguez, sin embargo, sí tiene pruebas y las explica, pruebas sobre la historia de las relaciones entre ETA y los gobiernos de países islámicos. Pero no las encontrarán en el universo de los agujeros negros. Allí están demasiado ocupados intentando que sea escuchado ese héroe que es Rafá Zouhier. Ahora ha grabado un "llamamiento dramático". Lo siguiente será una solemne declaración institucional.