15.11.04

No le echaran de menos

Desde Jerusalen:
Colin Powell ha anunciado hace unas horas su dimision. Los neoconservadores que promovieron la guerra de Irak y que veneran el suelo que pisa Sharon estaran de enhorabuena.

En varias capitales de Oriente Medio, no le echaran de menos, ni siquiera en Jerusalen, aunque en ciertos puestos sensibles, los que llegan despues siempre terminan mejorando tu reputacion. En los ultimos 18 meses, con la Administracion norteamericana centrada logicamente en el avispero de Irak, Powell ha brillado por su ausencia en el conflicto entre israelies y palestinos. En otras epocas, los secretarios de Estado de EEUU solian tener una habitacion reservada de forma casi permanente en el hotel King David de Jerusalen. La suite de Powell ha estado tanto tiempo vacia que supongo la habran ofrecido a otros clientes para no perder dinero.

Quiza resulte excesivo cargar las culpas sobre Powell. Se ha limitado a aplicar la politica de George Bush, que aposto desde el primer momento por dejar las manos libres al Gobierno israeli y congelar los contactos con los palestinos hasta la desaparicion de Arafat. Hoy el ministro palestino Saeb Erekat ha despedido con elogios a Colin Powell. Supongo que sera porque les trato con respeto en los pocos contactos que tuvo con la Autoridad Palestina. Y poco mas.

Pocas veces un secretario de Estado norteamericano ha sido tan irrelevante en este conflicto. Es cierto que en el comienzo de su gestion, nombro a su viejo amigo, el ex general de marines Anthony Zinni, como enviado especial a la zona. Mas tarde, Zinni abandono el puesto y empezo a desarrollar una abierta aversion por la politica de la Casa Blanca en Oriente Medio. Tras su salida, nadie le sustituyo.

Powell tuvo un papel relevante en la formacion de la llamada hoja de ruta. Pero cuando tanto Arafat como Sharon incumplieron las promesas realizadas, el Departamento de Estado ni se inmuto. Pocas veces, un boceto de plan de paz tuvo una vigencia tan escasa.

El momento cumbre de Colin Powell en su cargo fue al mismo tiempo el mas penoso. El secretario de Estado fue el encargado por la Casa Blanca para presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU las pruebas que revelaban la existencia de armas de destruccion masiva en Irak. Bush estaba convencido de que la credibilidad con la que cuenta Powell en la sociedad norteamericana, incluidos los medios de comunicacion progresistas, seria un aval de peso.

No estaba equivocado. Al dia siguiente, los editoriales de The New York Times y The Washington Post se derretian en elogios. No hay que insistir mucho en el valor de las pruebas aportadas por Powell. Nunca antes un secretario de Estado habia contado tantas mentiras, exageraciones y bulos ante un foro tan distinguido. Fue la CIA la que aporto las pruebas y Powell quien dio la cara.

La identidad del sustituto es (quiza con la permanencia, o no, de Rumsfeld en el Pentagono) la decision mas importante que afronta Bush en el periodo que culminara el 20 de enero con el inicio de su segundo mandato. Las quinielas de las ultimas semanas apuntan a tres nombres:

Condoleezaa Rice. La actual consejera de seguridad nacional tendria un perfil publico aun mas reducido que el de Powell. Su gran ventaja es que cuenta con la confianza absoluta del presidente. Su punto flaco es que no se le conocen muchas ideas propias, ya que hasta ahora ha aplicado a rajatabla el nombre de su cargo y se ha limitado a asesorar a Bush. Es experta en la Union Sovietica, lo que, por ejemplo, le permitira tener conversaciones en ruso con Abu Mazen. Algunos periodicos de EEUU tambien la consideran candidata al Departamento de Defensa.

John Danforth. El actual embajador de EEUU en la ONU es un conservador no extremista que podria ser un contrapunto moderado frente a los halcones del Pentagono. Es un reverendo protestante, lo que le permitira interpretar con facilidad los designios de Dios (cuando se los cuente Bush, que es quien tiene hilo directo con el Altisimo).

Paul Wolfowitz. El Armagedon estaria mas cerca con Wolfowitz en Estado. Bueno, quiza no tanto. Es el arquitecto intelectual de la invasion de Irak y un convencido de que el derrocamiento de Sadam iba a inaugurar una era de democracia liberal en Bagdad, y por extension en todo Oriente Medio. Tambien estaba seguro de que los iraquies recibirian con los brazos abiertos a las tropas norteamericanas y que Irak podria costear con facilidad su propia reconstruccion. Todo un adivino. Cuenta con una amplia experiencia academica en la universidad, lo que demuestra que leer muchos libros no siempre tiene consecuencias positivas en el intelecto. Fue embajador de EEUU en Indonesia. Siempre ha sido un gran partidario del Likud. En una ocasion, en un discurso ante una organizacion judia norteamericana, hablo en terminos generales del sufrimiento de los palestinos y de la posibilidad de que en el futuro existiera un Estado palestino. Se llevo un buen abucheo.

No hay que ser un genio para saber que Israel recibiria con una gran sonrisa el nombramiento de Wolfowitz. Y en Paris, Madrid y Berlin, aumentaria de forma exponencial el consumo de analgesicos.

Nota: Lo de la falta de acentos es aun mas grosero que las dotes adivinatorias de Wolfowitz.