30.11.04

Medallero de la comisión

La mejor foto aparecida en la primera plana de un periódico es, sin duda, la de Gorka Lejarcegui, en El País. Acebes, Aznar y Zaplana, los tres con la mano izquierda en el bolsillo, encabezan a sus huestes a su llegada a la comisión. Un cruce de Reservoir Dogs y El Padrino II. La foto de Gorka que abre la sección de nacional tampoco está nada mal. En un descanso de la comisión, los diputados del PP rodean a su líder, su ex líder, todos de espaldas a la cámara. Sólo se ve de frente a Aznar que mira hacia un lado con esa mirada que derrite casquetes polares. Su ceño.

La mejor foto denuncia (sin intención de serlo) es la que le saca El Periódico al portavoz de ERC. Joan Puig aparece hojeando uno de los muchos libros publicados sobre el 11M. Parece estar pensando ¿qué demonios le pregunto yo a este hombre? Por su intervención, hay que deducir que no lo tenía muy claro y por eso empleó expresiones tan sesudas como "cuando el río suena agua lleva". Cicerón.

La frase más atinada sobre los interrogadores de Aznar está en la crónica de Fernando Garea en El Mundo:

(Aznar) Lo hizo sin dejar pasar ni una sola insinuación y hasta logrando sacar de quicio a los portavoces que, en la mayoría de los casos, cayeron en la trampa de debatir con él, más que interrogarle.

El artículo tiene un rasgo definitorio: se entiende perfectamente. Cosa que no se puede decir de los larguísimos reportajes que El Mundo lleva meses publicando sobre los misteriosos agujeros negros de la investigación. Son como los libros sobre los ovnis: si no te crees la existencia de los extraterrestres, no te enteras de nada. Pero no pueden pasarle a Garea los trastos de matar que con tanta soltura maneja Fernando Múgica. Supongo que en ese momento los reportajes se desmoronarían como los vampiros cuando les da el sol.

El elogio más delirante a Aznar es el que le dedica Jiménez Losantos:

Yo creo que la clave del éxito de Aznar en la comisión del 11M es que es el único que se ha leído a fondo todas las informaciones sobre el 11M publicadas por El Mundo hasta el mismísimo día de ayer.

Ahora empiezo a entenderlo todo.

Eso se llama elogio invertido. El director de El Mundo debe de estar pensando que con columnistas como Jiménez Losantos no necesita tener enemigos. Tantos árboles sacrificados para obtener el papel en el que imprimir tantos artículos y resulta que sólo hay una persona que se los ha leído todos.

Claro que el esfuerzo no está al alcance de cualquiera. En este estado comatoso se ha quedado otra de las personas que parecen haber emprendido esa tarea titánica. Así define Arcadi Espada (post del 21 de noviembre) el estilo de Fernando Múgica:

Lo más misterioso para mí es el periodista. Ese hombre, Múgica fundamentalmente, que acumula párrafos y párrafos rematados con estrambotes de este género: "Las dudas se multiplican. Los detalles sobre los participantes en la trama abren incógnitas desasosegantes. ¿Llegaremos a saber la verdad de lo que sucedió? Parece cada vez más obvio que nada es tan sencillo como nos han contado. Las mentiras juegan ya en ambos campos." ¿De dónde saca las fuerzas? ¿Cómo sobrevive a la horca de sus propios laberintos? ¿Tampoco él lee lo que escribe? Cierto que la vanidad es el motor del mundo. ¿Pero cómo puede serlo el ridículo?

El mejor chiste es el de Ricardo en El Mundo. Un montón de velas con la inscripción "víctimas del 11M" dicen al paso de Aznar: "Después de oír hablar a Aznar del 11M, igual deberíamos pedirle perdón por haber dudado de la eficacia de su gestión".

El premio a la doncella de honor mancillado sólo puede recaer en la Cadena Ser. Nueve folios, nueve, para responder a las acusaciones de Aznar. Y escrito con el estilo de Múgica, me atrevería a decir.

Lo único que les falta es, utilizando la jerga interna de la redacción, el segunhapo (según ha podido saber la Cadena Ser) y el segunlesvi (según les viene contando la Cadena Ser).

El gran ausente de la comisión fue Mariano Rajoy, de profesión presidente del PP, y me extraña porque a esa hora no estaban retransmitiendo ningún partido de fútbol por la televisión. Hoy ha aparecido en público para pillar algunas migajas de titulares. ¡Eh!, estoy aquí. No me olviden. Como empiece a perder pelo, va a coger un preocupante aire a Almunia.