25.11.04

El candidato inesperado

El diario israelí Maariv contaba ayer que Maruan Barguti ha tomado la decisión de presentarse a las elecciones a la presidencia de la Autoridad Palestina que se celebrarán el 9 de enero. Citaba fuentes cercanas al dirigente de Fatah encarcelado en Israel con cinco cadenas perpetuas. Las declaraciones públicas de sus abogados y su mujer no han ido tan lejos. Sí han dicho que Barguti se lo está pensando, a pesar de que, oficialmente, Fatah y la OLP ya tienen un candidato: Abú Mazen.

No es conveniente entrar en análisis apresurados sobre las consecuencias de una noticia que aún no se ha producido. Si el anuncio se confirmara, la vieja guardia de la OLP estaría ante un dilema inesperado: mantener a un candidato no muy popular y enfrentarlo a una muy probable derrota en las urnas. En ese caso, se vería si Fatah es un partido que puede mantener la disciplina de sus bases o sólo un movimiento político en el que los dirigentes han perdido la confianza de sus seguidores.

En anteriores encuestas, y siempre por detrás de Arafat, Barguti ha ostentado la condición de segundo político palestino más popular. Abú Mazen, el histórico número dos de la OLP, no pasaba del dos o tres por ciento de apoyo.

La candidatura de Barguti sería todo un desafío a la vieja guardia de la OLP y a las estructuras políticas del movimiento palestino. Supondría el divorcio definitivo entre los políticos de siempre de la OLP y la generación de líderes que surgió de la primera intifada y que ahora tiene en torno a 40 años. Ya sólo por eso, es probable que Barguti no se atreva a dar ese paso, pero quién sabe. Habrá que esperar unos días.