9.11.04

Bush tropieza en los tribunales

El limbo jurídico de Guantánamo y las consecuencias legales de la guerra contra Al Qaeda no fueron casi discutidos durante la campaña electoral de EEUU. Pero la justicia continúa su curso, y a veces no en los términos que desearía la Casa Blanca. Un juez federal ha decretado que los tribunales militares puestos en marcha por el Pentágono son inconstitucionales. NYT:

A federal judge ruled Monday that President Bush had both overstepped his constitutional bounds and improperly brushed aside the Geneva Conventions in establishing military commissions to try detainees at the United States naval base here as war criminals.

El auto judicial ha interrumpido el juicio de Salim Ahmed Hamdan, que fue chófer de Osama bin Laden en Afganistán y está acusado de formar parte de una organización terrorista.

Lo interesante de la decisión del juez es que plantea que ninguna decisión del Gobierno norteamericano puede vulnerar las Convenciones de Ginebra. Impediría por tanto que se no se conceda a los presuntos miembros de Al Qaeda los mismos beneficios que disfrutan los prisioneros de guerra.

El Gobierno ya ha anunciado que recurrirá la decisión. Según un portavoz del Departamento de Justicia:

"By conferring protected legal status under the Geneva Conventions on members of Al Qaeda, the judge has put terrorism on the same legal footing as legitimate methods of waging war."

Las Convenciones de Ginebra no obligan a que todos los detenidos en un conflicto bélico sean considerados prisioneros de guerra, pero sí exige que en esos casos se pongan en marcha unos mecanismos jurídicos que hasta el pasado mes de junio el Gobierno había rechazado. El juez de Washington ha dicho ahora que los pasos dados por EEUU desde entonces no son suficientes.

Será interesante conocer la decisión de los tribunales federales que examinarán el recurso contra la decisión judicial. Supongo que establecerán los términos por los cuales el Gobierno de EEUU está obligado a aplicar las Convenciones de Ginebra. Y, en cierto modo, acabará con las especulaciones sobre las libertades que Washington ha asumido al negarse aplicar en primer lugar las Convenciones, para hacerlo luego de forma limitada.