29.10.04

Malas noticias para Bush



The Economist vende 450.000 ejemplares cada semana en EEUU, que es cerca de la mitad de su difusión mundial. La elite del mundo económico y universitario a la que se dirige tiene desde anoche la oportunidad de conocer las razones de por qué hay que votar a John Kerry. Esto es lo que dice su editorial:

Mr Bush's credibility has been considerably undermined not just by Guantánamo but also by two big things: by the sheer incompetence and hubristic thinking evident in the way in which his team set about the rebuilding of Iraq, once Saddam Hussein's regime had been toppled; and by the abuses at Abu Ghraib prison in Iraq, which strengthened the suspicion that the mistreatment or even torture of prisoners was being condoned.

La revista (ellos prefieren llamarla periódico) apoyó la invasión de Irak, pero no esperaba que la reconstrucción del país fuera a verse aquejada por tal nivel de incompetencia e irresponsabilidad. En el terreno de los principios, The Economist es tajante: la guerra contra el terrorismo no puede justificar la existencia del limbo jurídico de Guantánamo y la violación de los derechos humanos. No se defiende la libertad atacando los valores de la democracia.

La posición de The Economist no es única en el mundo conservador. El blogger Andrew Sullivan, el experto en relaciones internacionales Francis Fukuyama y decenas de periódicos norteamericanos han abandonado a Bush. Las esperanzas que pusieron en el texano hace cuatro años se han desvanecido.

En los últimos días, se están extendiendo los comentarios de gente que piensa que Kerry es un candidato penoso y, aún así, es preferible a Bush. Algunos se lo toman con tanta filosofía que han montado una web para asumir esta realidad: kerryhatersforkerry.com

Dudo de que estos testimonios preocupen mucho a la Casa Blanca. Los vientos huracanados que llegan de Florida sí deberían preocuparles.

Una encuesta del Miami Herald, citada por Sullivan, revela que Kerry puede ganar en el condado de Miami-Dade, el más poblado de Florida, por una diferencia cercana a los 100.000 votos. Sería muy difícil que Bush pueda compensar esa diferencia en el resto del Estado.

El sondeo explica que las expectativas de voto para cada candidato se mantienen, en relación al 2000, en todos los grupos étnicos y sociales. En todos, excepto en uno: los latinos no cubanos que se inclinan por Kerry con claridad.

La prensa israelí se ha fijado en otro punto de esa encuesta que, en teoría, ayuda a entender la ventaja de Kerry. La comunidad judía de Florida volverá a votar a los demócratas de forma masiva, a pesar del apoyo total de Bush a Sharon. El 82% de los votantes judíos de Miami-Dade tienen previsto votar a Kerry y el 15% a Bush.

Si Bush pierde en Florida, ya puede empezar a buscarse un empleo en Texas.

Y un pequeño alivio en Colorado


Bush consolida su ventaja en Colorado, un Estado que se ha hecho famoso por un referéndum que podría cambiar el sistema de asignación de votos electorales. En primer lugar, la ventaja de Bush sobre Kerry se amplía: 52% a 45%. Hay nueve votos electorales en disputa en este Estado. Serían para Bush, a menos que los votantes aprobaran en la consulta su reparto proporcional en función de los sufragios.

Esta posibilidad, de la que hablé no hace mucho, se desvanece. La última encuesta dice que un 55% rechazará la Enmienda 36 y un 38% la apoyará.