28.10.04

Las bombas persiguen a Bush

La historia de las 380 toneladas de explosivos de gran potencia desaparecidos en Irak poco después del derrocamiento de Sadam no era al, principio, más que otro ejemplo de la falta de preparación del Pentágono para el día después del fin de la guerra. Pero estamos a menos de una semana de las elecciones y cualquier noticia relacionada con el avispero de Irak puede tener consecuencias radiactivas. Como la Casa Blanca no renuncia a la política de no dejar ataque sin respuesta (a diferencia de la a veces timorata campaña de Kerry), la historia ha cobrado altos vuelos, precisamente a causa de los agujeros de la versión oficial.

Washington ha dicho, en varias versiones que se iban adaptando en función de los acontecimientos, que los explosivos ya habían volado cuando las tropas norteamericanos pasaron por allí. El lugar, llamado Al Qaqaa, es inmenso, con bunkers subterráneos incluidos, con lo que resultaba difícil creer que los soldados estuvieran seguros de haberlo registrado todo.

Todo parecía más fácil para el campo de Bush cuando un reportero de la cadena MSNBC contó que había estado incrustado con esas tropas durante la guerra y que no había visto ni rastro de esos explosivos en Al Qaqaa. Como me conozco el negocio televisivo, no le di demasiada importancia por varias razones. En primer lugar, los periodistas que viajaban incrustados con las tropas no recibían toda la información de la que disponían los mandos militares. Y por último, no hay nada que más guste en las redacciones de televisión que poder sacar en pantalla a un reportero para que pueda decir: yo estuve allí.

A veces, un reportero puede dar datos valiosos sobre un lugar. De ahí a llegar a conclusiones tajantes, bueno, eso es ya otro asunto.

Las dudas empezaron a despejarse cuando The New York Times pudo entrar en contacto con el jefe de la unidad militar que pasó por Al Qaqaa. El coronel Joseph Anderson, jefe de la Segunda Brigada de la siempre mítica 101ª División Aerotransportada, contó que no encontraron ningún explosivo, porque sencillamente no los buscaron. No hicieron un registro completo de sus instalaciones subterráneas:

"We happened to stumble on it," he said. "I didn't know what the place was supposed to be. We did not get involved in any of the bunkers. It was not our mission. It was not our focus. We were just stopping there on our way to Baghdad. The plan was to leave that very same day. The plan was not to go in there and start searching. It looked like all the other ammunition supply points we had seen already."

Algunos soldados de la 101ª sí entraron en el complejo y, a pesar de las versiones difundidas por la Casa Blanca, sí encontraron explosivos. Otros periodistas, que también viajaban con la División, acompañaron a esos soldados y los descubrieron, como lo demuestran estas imágenes:





Hoy han colocado estas imágenes en la web de la cadena y han contado lo que vieron:

During that trip, members of the 101st Airborne Division showed the 5 EYEWITNESS NEWS news crew bunker after bunker of material labelled "explosives." Usually it took just the snap of a bolt cutter to get into the bunkers and see the material identified by the 101st as detonation cords.
"We can stick it in those and make some good bombs." a soldier told our crew.

There were what appeared to be fuses for bombs. They also found bags of material men from the 101st couldn't identify, but box after box was clearly marked "explosive."

In one bunker, there were boxes marked with the name "Al Qaqaa", the munitions plant where tons of explosives allegedly went missing.
Once the doors to the bunkers were opened, they weren't secured. They were left open when the 5 EYEWITNESS NEWS crew and the military went back to their base.

Como dijo el coronel, las tropas estaban de paso y es probable que hubiera otros muchos búnkers llenos de material militar. ¿Son éstos los explosivos de gran potencia de los que se ha hablado estos días? Aún no se sabe y quizá ya no se pueda saber. Lo que sí está claro es que las tropas de la 101ª continuaron su camino hacia Bagdad y dejaron este arsenal sin protección.

La cadena Fox, como era de esperar, ha salido en defensa del Pentágono. Cuentan que otros soldados, de la III División de Infantería, pasaron por Al Qaqaa incluso antes de que acabara la guerra, el 3 de abril. Dicen que no encontraron los explosivos mencionados ahora:

The soldiers "secured the area they were in and looked in a limited amount of bunkers to ensure chemical weapons were not present in their area," Lt. Col. Fred Wellman, deputy public affairs officer for the unit, wrote in an e-mail to The Associated Press. "Bombs were found but not chemical weapons in that immediate area.

"Orders were not given from higher to search or to secure the facility or to search for HE type munitions, as they [high-explosive weapons] were everywhere in Iraq," he wrote.

Extraña lógica. Como había tantos explosivos por todo Irak, ¿para qué molestarse en vigilarlos?

En cualquier caso, tanto los soldados de la III División como los de la 101ª Aerotransportada estaban de paso. Su misión era llegar a Bagdad y su inspección de la zona fue superficial y no incluyó muchos de los bunkers subterráneos.

Si alguien quiere conocer algún ejemplo de los nervios que esta historia está provocando en el partido republicano, puede echar un vistazo a estas declaraciones del ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, que no tiene ningún rubor, para exculpar a Bush y al Pentágono, en señalar con el dedo a los soldados:

"No matter how you try to blame it on the president, the actual responsibility for it really would be for the troops that were there. Did they search carefully enough - didn't they search carefully enough?", Guiliani said on "Today."

Demonios, sí que están nerviosos.