29.10.04

La censura nunca descansa



The National Security Archive llama la atención del público por la voracidad censora del Pentágono. Un juez le ha obligado a hacer públicos una serie de documentos sobre las torturas de Abú Ghraib. Lo ha hecho, pero borrando antes los nombres de los militares situados en la cadena del mando por encima de los siete soldados que están siendo juzgados:

The Department of Defense has refused to release the names of military officers in the chain of command over the soldiers charged with prisoner abuse at Abu Ghraib prison in Iraq, according to an analysis of the documents posted today on the Web by the National Security Archive at George Washington University. DOD also refused to release the names of the officers who reviewed the so-called "Taguba Report," which recommended disciplinary and administrative actions for the abuses perpetrated at Abu Ghraib.

La decisión es coherente con la intención de la Casa Blanca y el Pentágono de cargar la responsabilidad sobre un grupo reducido de soldados para salvar el cuello de sus superiores y, por extensión, de Rumsfeld.

Los nombres borrados no son secretos. Aparecen en el informe Taguba y en múltiples fuentes periodísticas. Por ejemplo el segundo nombre borrado en la imagen de arriba corresponde al teniente coronel Steven Jordan, responsable, junto al coronel Pappas, de los interrogatorios en Abú Ghraib.

Tras leer las conclusiones del informe Taguba y los artículos de Seymour Hersh, di por hecho que Pappas y Jordan iban a ser juzgados. De momento, nada se ha hecho contra ellos. Qué inocentes somos los periodistas.

Y Hacienda tampoco


Hacienda también tiene la escopeta cargada. Ha enviado una notificación a la principal asociación de la comunidad negra norteamericana, la NAACP, en la que le advierte que está estudiando quitarle la exención fiscal a la que tiene derecho. Y todo por un discurso en julio del presidente de la NAACP en el que criticaba la política de Bush. La respuesta del aludido:

"This is an attempt to silence the N.A.A.C.P. on the very eve of a presidential election," he said. "We are best known for registering and turning out large numbers of African-American voters. Clearly, someone in the I.R.S. (Hacienda) doesn't want that to happen."

He added, "It's Orwellian to believe that criticism of the president is not allowed or that the president is somehow immune from criticism."