6.10.04

Kissinger, al teléfono

¿Alguien quiere saber qué decía Henry Kissinger cuando hablaba por teléfono? Ahora es posible gracias a la costumbre del secretario de Estado norteamericano de que transcribieran sus conversaciones y a The National Security Archive: The Kissinger State Department Telcons:

Durante el primer mandato de Kissinger como consejero de seguridad nacional desde 1969, con los presidentes Nixon y Ford, y luego como secretario de Estado entre 1973 y 1976, sus secretarias escuchaban sus conversaciones telefónicas, sin que lo supieran la mayoría de sus interlocutores, y las transcribieron casi de forma literal.

A petición de The National Security Archive, una organización privada dedicada a fomentar la desclasificación de secretos, el Departamento de Estado ha difundido el contenido de 3.200 llamadas de Kissinger. Traduzco aquí el resumen de dos de ellas, que tratan sobre las relaciones de EEUU con la dictadura chilena:

Mientras Kissinger se preparaba para viajar a la conferencia de la OEA en Santiago, Chile, habló con su secretario de Estado adjunto, William Rogers, sobre si se reuniría en privado con el general Augusto Pinochet o llevaría a un ayudante para tomar notas. Durante la conversación, Kissinger deja claro que no está de acuerdo con la propuesta de presionar a Pinochet para que detenga las violaciones de derechos humanos, y compara esa política con el intento de debilitar y derrocar al régimen militar. "No estoy en la misma longitud de onda que vosotros en este asunto", dice Kissinger a Rogers. "No tengo ninguna intención de derrocar a esta gente".

Durante su reunión con Pinochet el 8 de junio en Santiago, Kissinger dice al dictador chileno que "en EEUU, como sabe, apoyamos lo que está intentando hacer aquí. Creo que el Gobierno anterior se dirigía hacia el comunismo. Le deseamos lo mejor a su Gobierno".


En otra conservación, Kissinger vuelve a mostrar su desagrado porque algunos diplomáticos de su país critican en público al Gobierno de Pinochet:

El 16 de junio, tras su visita a Chile y su reunión con Pinochet, Kissinger lee un artículo en The Washington Post que informa sobre las declaraciones de Robert White, miembro de la delegación del Departamento de Estado en la conferencia de la OEA. White ha criticado al régimen de Pinochet por rechazar el informe de la OEA sobre las violaciones de derechos humanos en Chile. Sin que White lo supiera, unos pocos días antes, Kissinger ha dicho en privado a Pinochet que "queremos ayudarles, no perjudicarles". Ahora Kissinger está enfurecido por el hecho de que un funcionario de EEUU haya desafiado en público a Pinochet sobre su historial de derechos humanos. "No somos una institución que vaya a humillar a los chilenos", dice. "Esto es escandaloso". Kissinger sugiere a Rogers que destituya a White. "¿Por qué no lo sacamos de aquí?", pregunta.

Hay muchas más conversaciones con sus ayudantes, políticos norteamericanos y de otros países, conocidos periodistas y algunos de sus amigos del mundo del espectáculo. Amigos como Frank Sinatra, que tuvo que soportar que Kissinger le dijera en broma que necesitaba a algunos de sus amigos de la mafia para resolver ciertos problemillas en Angola, donde el Congreso tenía prohibido actuar a la CIA.