28.10.04

Carrusel deportivo

Desgraciadamente, los periodistas de este país no tienen mucha suerte con los premios de periodismo. La mayoría de ellos se conceden a columnistas y presentadores de televisión. Algunos de ellos son gente muy respetable, tienen familia y son encantadores con los niños, pero les aseguro que muy pocos, por no decir ninguno, suelen salir a la calle para hacer su trabajo, para buscar las noticias, para hablar con la gente. Ahí fuera hace mucho frío. O mucho calor.

Los premios Ondas acaban de darnos otro ejemplo hilarante de cómo se conceden estos galardones. Han premiado a Radio 5, la emisora de noticias de RTVE. Sus informativos tienen una virtud sobrenatural: cada vez que los oigo me siento transportado a los tiempos en los que... ya saben, cuando no había mucha libertad. Quizá sea el timbre de las voces de los locutores o quizá sea por la tradicional forma de entender la información en los medios de comunicación públicos. Al servicio del Gobierno de turno, naturalmente.

También han premiado al informativo de La Dos de las 22.00. Como todos los informativos de televisión se parecen como gotas de agua, con algunas diferencias (jugosas, pero pequeñas), siempre me ha parecido apropiado que se reconozca a un programa de estilo diferente.

Lo malo es que éste debe de ser ya el premio número 187 que ha recibido La 2 Noticias, y creo que la diferencia no da más de sí. Su innovación se produjo hace diez años y ha llovido algo desde entonces. Además, si todos los informativos fueran como éste, la gente diría: vale, la información en televisión es algo superficial, pero ¿por qué tiene que ser tan superficial?

Eso por no hablar de la ausencia de información política, que queda reservada para la primera cadena. Donde ya sabemos quién suele mandar.

Otro premio Ondas supera con mucho la incredulidad de cualquier periodista, el que ha recibido la Cadena SER por su cobertura informativa entre los días 11 y 14 de marzo. Entre el atentado del 11M y las elecciones generales. Por decirlo en pocas palabras, la SER ha decidido premiarse a sí misma.

Con independencia de lo que piensen las abuelas de los periodistas de la SER, a las que evidentemente han dado por muertas, se me antoja entrañable la concesión del premio. Para contrarrestar las críticas, muy interesadas, de los que vieron conspiraciones secretas y la intervención de todos los ejes del mal posibles en la derrota del PP, han optado por marcar un gol a puerta vacía y con el árbitro aplaudiendo la jugada.

Supongo que ahora lo celebrarán como si fuera el gol de Maradona. Pensarán que es idéntico al golazo que marcó regateando a media selección británica. Yo creo que se parece más al gol que marcó con la mano.