8.10.04

Bush-Kerry: segundo asalto

Les llaman "soft voters" (votantes blandos), pero pueden hacer preguntas muy duras, es decir, preguntas para las que ni Bush ni Kerry hayan sido preparados por sus asesores. Son los votantes indecisos o que están inclinados a votar a un candidato sin estar completamente seguros, e integrarán el tribunal que interrogará a Bush y a Kerry en el segundo debate de la campaña electoral norteamericana.

El gran interés de este enfrentamiento reside en ver cómo los políticos reaccionan ante preguntas hechas por votantes de carne y hueso.

Son entre 100 y 150 participantes y han sido elegidos por la empresa de encuestas Gallup a través de llamadas telefónicas. Supongo que no lo habrán tenido fácil. En el último sondeo de Gallup, difundido esta semana, el porcentaje de votantes indecisos era del cero por ciento (en cifra, 0%), la primera vez que se recuerda que se obtiene un resultado así en una campaña.

El moderador se ocupará de conceder igual número de preguntas a los votantes indecisos más cercanos a Bush y a los que están más cerca de Kerry. También debe asegurarse de que la mitad de las cuestiones sean sobre política internacional y seguridad interior, y la otra mitad sobre economía y política interna. Los asistentes habrán facilitado previamente al moderador las preguntas y no podrán hacer otra distinta de la entregada.

Los dos candidatos tendrán un taburete con un pequeño respaldo y un soporte para los pies. Deberán sentarse dando la impresión de que están a gusto y relajados, pero sin que parezca que están tomándose un whisky en la barra de un bar. Podrán levantarse para responder y tendrán una zona asignada para moverse por ella, y no podrán invadir la del contrario.

Después de perder el partido de casa, (cuando se habló sobre todo de Al Qaeda, Irak y la guerra contra el terrorismo), Bush no puede permitirse otra derrota, aunque le toque competir en territorio más hostil. El presidente no suele estar muy cómodo cuando habla de economía. Sin embargo, el escenario mucho menos formal del segundo debate puede permitirle mostrar el encanto que hasta sus adversarios le reconocen en las campañas. Bush gana en las distancias cortas por su capacidad para mostrar al votante que comparte sus preocupaciones y sus temores.

A pesar de tener pinta de tipo más estirado, Kerry sabe también manejarse en este tipo de debates. Su mayor defecto es que cuando habla de economía, tiende a respuestas demasiado largas y prolijas. Ahora tendrá que controlarse.

Este tipo de debates se gana cuando se es capaz de expresar mensajes claros y contundentes, mensajes que pueda entender un granjero de Iowa o un albañil de Chicago. Los que van de listos, o sólo se dirigen a las elites, terminan consiguiendo que nadie les entienda.

Cualquier victoria de Kerry, por pequeña que sea, sería catastrófica para Bush. El primer debate sirvió para que el demócrata recuperara el terreno perdido. Si una nueva victoria le coloca por delante, puede generarse una dinámica difícil de cambiar en los 24 días de campaña que restan.

En EEUU, el primer debate lo vieron 62 millones de personas (más de la mitad de los votantes que hubo en las elecciones del 2000). Hace cuatro años, sólo 46 millones vieron el primer debate Gore-Bush.

Comienza a las 3 de la mañana, hora española, y durará 90 minutos. Telecinco, Antena 3 y TVE lo retransmiten. Unos 350.000 españoles vieron en directo por TV el primer debate, y supongo que algunos más, no contabilizados, lo grabaron y lo vieron al día siguiente.

Yo estaré en el plató de Telecinco, junto a Vicente Vallés y José Luis Fuentecilla, para comentar el debate. Ya saben que los periodistas carecemos del más elemental sentido de la vergüenza. Estaremos unos diez minutos antes del inicio para contar lo que va a pasar (qué listos somos) y unos quince minutos después de que acabe para opinar sobre lo que ha ocurrido. Esa es la parte interesante, porque los periodistas explicamos mejor las cosas a posteriori. El que quiera adivinos, que eche las cartas del tarot.

Por qué ha ganado Kerry. El primer debate. Guerra Eterna.
Scorched-Earth Strategy. After a terrible week for his campaign, Bush has one agenda between now and Election Day: attack Kerry. Newsweek.
A Study in Contrasts. Some suggestions for President Bush. National Review.

ULTIMA HORA: Malas noticias para Bush. En septiembre, se crearon 96.000 puestos de trabajo en EEUU, menos de los esperados por los analistas económicos que habían previsto una cifra cercana a los 145.000 empleos.