18.10.04

Absuelto en una semana

El capitán R. vació el cargador de su fusil sobre el cuerpo de una niña palestina el pasado 5 de octubre, según el testimonio de varios soldados de su unidad. Fue suspendido de sus funciones y es poco probable que vuelva a asumirlas. El motivo no es la muerte de Imán Al-Hamás, de 13 años, sino su falta de liderazgo sobre sus hombres. El jefe del Ejército, el teniente general Moshe Ya'alon ha dicho que no hay motivo para castigar al capitán por su conducta en el incidente. Tan sólo por los errores en su relación con los soldados, según Haaretz:

The suspension decision came in view of other problems exposed by the investigation, which were described as "a failure of leadership": a violent and unbridled atmosphere on the part of veteran soldiers in the company, a severely strained relationship between them and the company commander, and the commander's inability to control them.

La investigación preliminar de los militares ha llegado a la conclusión de que ni los soldados ni su capitán se excedieron en el incidente que acabó con la muerte de Imán Al-Hamás, que recibió 15 impactos de bala. En el informe, se dice que el capitán y algunos soldados abandonaron su puesto después de disparar contra Imán Al-Hamás. En ese momento, recibieron disparos de "francotiradores palestinos" y respondieron con sus armas. El capitán R. declaró después que disparó varias veces al suelo, cerca del cuerpo de la niña.

Esta es la versión del informe que publican los diarios israelíes. Sinceramente, no sé qué sentido tiene disparar al suelo cuando te están atacando desde lejos. Parece una forma de defenderse algo singular.

Existe otra investigación en marcha, encomendada a la policía militar. El partido árabe-israelí Hadash ha pedido al fiscal general del Estado que promueva una investigación civil. Si su petición es rechazada, pretenden recurrir al Tribunal Supremo.

En menos de una semana, el Ejército israelí, a través del general Ya'alon, ha dejado claro que, para ellos, se trata de un caso cerrado.