30.9.04

Un email para un debate

En unas horas, John Kerry comienza a jugar su última carta en la campaña electoral de EEUU. Las encuestas están en su contra, la campaña de Bush prosigue de forma metódica su tarea de demolición del adversario y la mayoría de los votantes parece creer los mensajes que pintan a Kerry como un político oportunista que cambia de opinión en función de los acontecimientos.

No todo está perdido para él, sobre todo desde que comenzó a centrar su mensaje en las críticas a Bush por la situación de Irak. Entra en un terreno arriesgado, porque los sondeos dicen que Bush está teniendo éxito al presentar a Irak como un campo de batalla más en la guerra contra el terrorismo. Pero no tiene alternativa. Kerry no ganará las elecciones si dedica demasiado tiempo a hablar de pensiones, empleos y déficit presupuestario. La guerra es el mensaje.

Llega el primero de los tres debates entre los candidatos y estará centrado en los temas de seguridad y política exterior. Ahí se lo juega todo el candidato demócrata. En sus últimos mítines, Kerry ha utilizado una serie de cifras y hechos que demuestran hasta qué punto se ha deteriorado el conflicto de Irak. Hoy mismo, un atentado en Bagdad ha matado a 41 personas. 35 de las víctimas eran niños.

Bush intentará destacar que Irak ha recuperado la libertad gracias al derrocamiento de Sadam. Kerry intentará explicar que han sido los errores de la Casa Blanca los que han hecho posible el baño de sangre que se está viviendo en Irak.

Si necesita datos, puede echar un vistazo al email enviado a sus amigos por una periodista que trabaja, paradójicamente, para uno de los periódicos más conservadores de EEUU: The Wall Street Journal. El email ha aparecido en la web del Instituto Poynter.

El panorama que pinta Farnaz Fassihi es desolador:

Despite President Bush's rosy assessments, Iraq remains a disaster. If under Saddam it was a 'potential' threat, under the Americans it has been transformed to 'imminent and active threat,' a foreign policy failure bound to haunt the United States for decades to come.

Iraqis like to call this mess 'the situation.' When asked 'how are thing?' they reply: 'the situation is very bad."

What they mean by situation is this: the Iraqi government doesn't control most Iraqi cities, there are several car bombs going off each day around the country killing and injuring scores of innocent people, the country's roads are becoming impassable and littered by hundreds of landmines and explosive devices aimed to kill American soldiers, there are assassinations, kidnappings and beheadings. The situation, basically, means a raging barbaric guerilla war. In four days, 110 people died and over 300 got injured in Baghdad alone. The numbers are so shocking that the ministry of health -- which was attempting an exercise of public transparency by releasing the numbers -- has now stopped disclosing them.


La periodista del WSJ ha perdido toda esperanza. Tampoco confía mucho en el entrenamiento de los nuevos policías y soldados iraquíes que tendrían que sustituir en el futuro a los soldados norteamericanos. Da unos datos que, hasta ahora, no había visto en ningún medio. Cuenta que hasta ahora han muerto 700 policías iraquíes en atentados y que sus filas están repletas de confidentes de la resistencia. Y, lo más sorprendente: los militares se han gastado 6 millones de dólares en enviar a su casa de forma discreta a 30.000 policías que ya estaban entrenados para salir a la calle y de los que sospechaban que podían estar colaborando con el enemigo.

Farnaz Fassihi ha reconocido que es la autora del email, aunque no pensaba que su contenido fuera a hacerse público. Ya hay una reacción de sus jefes, y no es negativa. El director adjunto del periódico, Paul Steiger, ha dicho que se trata de opiniones personales de la corresponsal y ha defendido su trabajo:

Ms. Fassihi's private opinions have in no way distorted her coverage, which has been a model of intelligent and courageous reporting, and scrupulous accuracy and fairness.

Ya lo sabes, Kerry. Hay que leer más el WSJ.