28.9.04

Los terroristas hablan demasiado

Suele ocurrir con las grandes burocracias. Nunca están a la altura de las expectativas que crean. A veces, los políticos les asignan funciones sin concederles el presupuesto necesario para ejecutarlas. El ejemplo de las cárceles es recurrente. Los políticos reforman el Código Penal y endurecen las penas entre el aplauso de la ciudadanía, y luego se les olvida construir las prisiones necesarias para encerrar a tanto delincuente atrapado. Aumenta la densidad carcelaria hasta niveles inmanejables, tienen que soltar a los presos con penas más leves para aliviar la congestión, y volvemos a la casilla de salida.

El FBI tiene un problema de traductores desde el 11S y aún no lo ha solucionado. En este momento, hay 123.000 horas de conversaciones interceptadas en casos relacionados con el terrorismo y en idiomas que se utilizan en Oriente Medio, Pakistán y Afganistán. Gracias al aumento presupuestario, el número de traductores en nómina del FBI ha pasado desde el 2001 de 883 a 1.214, pero no parece suficiente.

Esas 123.000 horas son sólo el 20% de todo el material interceptado. Eso quiere decir que en tres años el FBI ha grabado 615.000 horas de conversaciones a gente a la que suponen sospechosa de estar relacionada, directa o indirectamente, con grupos terroristas. Una media de 200.000 horas al año.

O los terroristas hablan mucho o EEUU está lleno de terroristas.