1.9.04

La pereza mata

El Gobierno saudí quiere que sus ciudadanos recuperen el gusto por trabajar, una actividad en la que nunca han sido expertos. Era más fácil importar mano de obra del extranjero mientras los saudíes disfrutaban de la parte de la tarta que les correspondía por el petróleo:

The government of Saudi Arabia is drawing on a multibillion-dollar oil windfall to place hundreds of thousands of young Saudis in jobs traditionally held by foreigners, betting that greater economic opportunities in the kingdom will counter the rising Islamic militancy challenging the royal family.

Millions of dollars are flowing into job-training, technical schools and cash incentives for Saudi companies to hire local citizens. In a process known as "Saudization", some of the foreigners who have long been the backbone of the kingdom's private-sector labor force are returning home.

Saudis Fight Militancy With Jobs.

El Gobierno confía en que los jóvenes se concentren en su trabajo y pierdan las ganas de degollar a las personas que no comparten su religión. Yo sólo espero que los que apuesten por las nuevas tecnologías e Internet no terminen de asesores de ya-saben-ustedes-quién.

Arabia Saudí tiene 25 millones de habitantes, de los que el 60% tiene menos de 18 años. Ante la tradicional pereza de los saudíes, la economía funciona gracias a los cerca de 9 millones de extranjeros que trabajan en el país.

No quiero sonar demasiado calvinista, pero los ejemplos de Osama bin Laden y George Bush demuestran las terribles secuelas que sufren los jóvenes cuando éstos no tienen que salir al mercado laboral porque papá paga todas las facturas.