6.9.04

La ocupación de Líbano

Cuatro ministros libaneses han presentado hoy la dimisión por la decisión del Parlamento de prorrogar tres años el mandato del presidente, Emile Lahoud. La Constitución de Líbano no permitía la reelección del jefe del Estado hasta que los diputados aprobaron su reforma el viernes por 96 votos a 29. Un día antes, el Consejo de Seguridad de la ONU había aprobado una resolución, promovida por EEUU y Francia, contra la ampliación del mandato de Lahoud y a favor de la retirada de los 17.000 soldados sirios que aún continúan desplegados en Líbano.

Lahoud seguirá siendo presidente de Líbano, no porque su gestión haya sido excelente, sino por imposición de Siria. Me gustaría saber qué va a hacer la Unión Europea después de la confirmación oficial de que el régimen de Damasco continúa violando la legalidad internacional. El Gobierno español también podría hacer algo. No cabe duda de que, como diplomático que es, el ministro Moratinos debe de saber que fue en Beirut donde murió Pedro de Aristegui, el único embajador español asesinado en los últimos 20 años por un Ejército extranjero. Su residencia fue alcanzada por un proyectil de la artillería siria en 1989.

La justificación de que las tropas sirias permanecen en Líbano para defenderlo de las agresiones de Israel carece de sentido. Que yo recuerde, cuando los aviones israelíes invaden el espacio aéreo libanés, esas tropas no mueven un dedo. Los sirios no protegen la integridad territorial de su vecino, ya que están situadas lo más lejos posible de su frontera del sur.