1.9.04

El fracaso de Faluya

En las últimas semanas, las únicas noticias que han salido de Faluya hablaban de bombardeos a casas en las que supuestamente se escondían miembros del grupo terrorista de Zarqawi. Ahora, John Burns y Erick Eckholm, de The New York Times, dan por fracasado el experimento de reclutar a oficiales de la antigua Guardia Republicana para mantener el orden en una de las ciudades más violentas de Irak:

American efforts to build a government structure around former Baath Party stalwarts (officials of Saddam Hussein's army, police force and bureaucracy who were willing to work with the United States), have collapsed. Instead, the former Hussein loyalists, under threat of beheadings, kidnappings and humiliation, have mostly resigned or defected to the fundamentalists, or been killed. Enforcers for the old government, including former Republican Guard officers, have put themselves in the service of fundamentalist clerics they once tortured at Abu Ghraib.

Los norteamericanos han perdido el control sobre Faluya, Ramadi y la mayor parte de la provincia de Anbar. Las conexiones tribales de los antiguos mandos militares iraquíes no han servido para reforzar su credibilidad entre la población de estas ciudades. Algunos de ellos han sido asesinados u obligados a aparecer en humillantes confesiones grabadas en vídeos que se venden en los mercados de estas ciudades. En Faluya, los soldados norteamericanos están acuartelados a las afueras de la ciudad. La Brigada Faluya, que debería haberse dedicado a pacificar la zona, no se encuentra en una situación mucho mejor:

But the Falluja Brigade is in tatters now, reduced to sharing tented checkpoints on roads into the city with the militants, its headquarters in Falluja abandoned, like the buildings assigned to the national guard. Men assigned to the brigade, and to the two guard battalions, have mostly fled, Iraqis in Falluja say, taking their families with them, and handing their weapons to the militants.

El terrorista Zarqawi, aspirante a emular a Osama bin Laden en Irak, parece estar al mando de la situación en Faluya o, al menos, disfrutando de la protección de líderes integristas locales. Ya tenemos un pequeño santuario terrorista en Irak. Pero ahora, de verdad.