24.8.04

Tres disparos

Comida basura
Paso cerca de un McDonalds y veo un anuncio que dice que si pides un menú grande te regalan un ejemplar de La Razón. A veces, el marketing tiene la virtud de la coherencia.

TVE se estrena
El informativo de las 15.00 de TVE abre con un reportaje sobre los inmigrantes africanos que viven en el monte Gurugú a la espera de poder dar el salto a España desde Marruecos. Buena idea. Pero el presentador dice que es la primera vez que una cámara de televisión ha subido al monte, porque los inmigrantes lo han permitido, y el reportero insiste en la misma idea. Los periodistas de Telecinco han estado en numerosas ocasiones allí, y supongo que los de Antena 3 también. Parece que TVE acaba de descubrir el periodismo. Enhorabuena. Otros llevan mucho tiempo navegando por allí.

Al servicio del ministro
El ministro de Interior convocó hace unos días de forma inesperada una conferencia de prensa a las dos de la tarde. Su departamento de prensa no quiso informar previamente del motivo de la convocatoria. En agosto y por sorpresa. Seguro que es una noticia potente. José Antonio Alonso anunció la detención dos sospechosos por el atentado del 11M. Uno de ellos es un imán de un pueblo de Valencia, cuya huella había aparecido en un corán que se encontró entre las ruinas del piso de Leganés en el que se suicidaron los terroristas. No está mal. El ministro se había ganado la apertura del informativo.

Ayer, un juez de la Audiencia Nacional puso en libertad al imán por no haber pruebas suficientes contra él. En relación al otro detenido, decidió conceder una prórroga de 72 horas para estudiar el caso. Según los periodistas que cubren la Audiencia, es una forma de dar una segunda oportunidad a la Policía para que busque más pruebas, porque con las actuales, no llegarán muy lejos.

Con un admirable sentido de la oportunidad, y en plan ataque preventivo, la Cadena Ser informa hoy que el imán fue expulsado de otra mezquita, que predicaba el odio a los occidentales y que consideraba legítimo robar a los cristianos. Es una forma clásica de compensar el clásico patinazo policial. Con la colaboración de un medio de comunicación, se ataca al detenido para traspasar a un juez la responsabilidad de que el malo siga en la calle. No importa que las nuevas acusaciones no tengan que ver con el atentado por el que el imán fue detenido. Es culpable, y punto. Es el tipo de periodismo que McDonalds regala con su menú grande.