27.8.04

Pirámide de torturas

¿Un grupo reducido de soldados degenerados que actuaban por su cuenta sin que sus superiores lo supieran? La versión que la Casa Blanca y el Pentágono dieron sobre las torturas de Abu Ghraib ha quedado desbaratada tras conocerse en esta semana dos nuevos informes oficiales.

Como ya apuntaba el informe del general Antonio Taguba, que desveló los abusos hace varios meses, las investigaciones revelan que los responsables de la unidad de inteligencia militar que realizaba los interrogatorios tuvieron un papel decisivo. El coronel Thomas Pappas, el teniente coronel Steven Jordan y otros tres oficiales de la 205 Brigada de Inteligencia Militar serán probablemente juzgados o degradados. Otros 29 integrantes de la Brigada también recibirán sanciones disciplinarias por 44 casos comprobados de abusos ocurridos entre julio del 2003 y febrero del 2004.

El periodo de tiempo apuntado es un dato muy significativo. La mayoría de las fotos conocidas fueron sacadas en la última semana de noviembre y la primera semana de diciembre del 2003. Gracias a ese dato, se dijo que los abusos fueron cometidos por un pequeño grupo de soldados en un corto espacio de tiempo, quizá cuando el caos de la prisión era más acusado. También se supo que muchas de esas fotos reflejaban los castigos a unos presos que se habían amotinado o habían abusado sexualmente de otro preso, por tanto, no durante los interrogatorios concebidos para obtener información.

Las fechas apuntadas ahora demuestran que la práctica de la tortura se había convertido en algo habitual en la prisión, en un sistema estructural concebido por los oficiales de inteligencia militar, y ejecutado por policías militares, para sacar cualquier pista útil en la lucha contra la resistencia:

Uno de los informes es el realizado por los generales George Fay y Anthony Jones. Se basa en las investigaciones llevadas a cabo en Irak, incluidos el análisis de 9.000 documentos y la declaración de 170 militares y civiles. El otro informe es obra de un grupo de ex altos cargos políticos y militares, y fue encargado por el Pentágono. De esta última comisión, formaban parte dos ex secretarios de Defensa, una ex congresista y un ex jefe de la Fuerza Aérea.

Según el relato de The New York Times, el informe de Fay y Jones apunta directamente a los oficiales de inteligencia militar:

El informe va más allá que cualquier otra investigación militar sobre el escándalo de Abu Ghraib conocido hasta ahora, al llegar a la conclusión de que los oficiales de inteligencia militar en la prisión tuvieron una participación significativa en los abusos. Algunos de los siete policías militares que han sido acusados han dicho que actuaron bajo las órdenes del personal de inteligencia militar.

"Está claro que ocurrieron abusos en Abu Ghraib y que los abusos, en algunos casos, fueron dirigidos, aprobados o solicitados por miembros de la 205 Brigada de Inteligencia Militar", dice el informe.


Si a alguien le llama la atención el uso frecuente de la palabra "abusos", ha de saber que los militares y políticos norteamericanos han sido muy reacios en emplear la palabra ?tortura?. Cualquiera que haya visto las fotos no tendrá dudas al respecto. Y tampoco es muy admisible la peculiar definición de tortura que han usado algunos, por la que sólo es tortura cuando los malos tratos se emplean para obtener información, y no para castigar o como una forma sádica de mantener el orden en una cárcel.

Sin embargo, los autores del informe militar han reconocido públicamente que hubo torturas, incluso en el sentido más limitado de la expresión, al menos en algunos casos:

"Hubo unas pocas situaciones en las que se empleó la tortura", dijo a los periodistas el general Fay en una conferencia de prensa en el Pentágono, en lo que es quizá la definición más dura de los abusos hecha hasta ahora por las autoridades militares.

No hay en ninguno de los dos informes una acusación directa al alto mando militar norteamericano ni a los políticos del Pentágono. No hubo ninguna orden directa que pusiera en marcha la maquinaria de las torturas. Lo que sí hubo fue lo que llaman "un fallo de liderazgo".

Los responsables políticos y militares del Ejército de los Estados Unidos de América perdieron el control de sus subordinados, al no imponer unas normas de interrogatorios respetuosas con la Convención de Ginebra, al encargar la misión a personal escaso y mal entrenado, y al presionar a los militares para que obtuvieran resultados al precio que fuera.

Lo que no debe sorprender a nadie que leyera el primer informe del general Taguba. Me refiero al fragmento en el que cuenta que el general Ricardo Sánchez, jefe de las fuerzas militares en Irak, concedió al coronel Thomas Pappas el control operativo de la prisión de Abu Ghraib. Sánchez y el Pentágono querían resultados y Pappas se puso a trabajar.

Informe de la prisión de Abu Ghrain de los generales Fay y Jones PDF, 176 páginas.
Informe independiente encargado por el Pentágono PDF, 126 páginas.
Abuse Report Widens Scope of Culpability The Washington Post.
Abuses at Prison Tied to Officers in Intelligence The New York Times.
Cronología del escándalo de Abu Ghraib The Washington Post.
Las órdenes de un coronel Guerra eterna, 18 mayo.
Defina tortura Guerra eterna, 5 mayo.
Miles de inocentes detenidos Guerra eterna, 11 mayo.