12.8.04

El asalto a Nayaf

A la hora en que escribo esto, ya hay una cosa clara acerca del asalto de Nayaf. Moqtada Al Sader va a tener que buscarse una casa nueva. Los norteamericanos han atacado su residencia. Un helicóptero ha lanzado un misil sobre la casa y se han visto vehículos militares dirigirse hacia allí y entablar combate con los milicianos del llamado Ejército del Mahdi que protegían el domicilio de su jefe. Es poco probable que Moqtada estuviera dentro. Algunos rumores lo sitúan dentro del mausoleo de Ali, el lugar más sagrado de Nayaf, confiando en que los norteamericanos no se atreverán a penetrar en su interior. Para eso, tienen a los policías iraquíes que han tenido un papel casi irrelevante en el asalto, pero que serán los que controlen el santuario.

Ya hay imágenes de marines patrullando las calles de Nayaf, pero también las hay de milicianos chiítas enarbolando sus armas frente al mausoleo. El asalto está lejos de haber terminado.

La destrucción de la casa de Al Sader no tiene ninguna repercusión militar, pero es un buen indicio del objetivo de estas operaciones militares. EEUU quiere acabar con Al Sader, no tanto por la amenaza que supone ahora, sino por la que puede representar en el futuro. Su grupo no tiene una ideología definida ni líderes que puedan representar a la mayoría de la población shií. Al Sader pretende erigirse en portavoz de todos los descontentos, los que se oponen a la presencia militar norteamericana en Irak, los perjudicados por las malas condiciones de vida de la población, los que no tienen empleos? Los mismos que pueden ser una mayoría si el nuevo Gobierno iraquí fracasa en los próximos meses.

Desde Bagdad, Christopher Allbritton no cree que Al Sader sea capaz de otra cosa que de armar ruido:

Moqtada has been able to rouse the passions of a lot of angry young men who are furious at being, in this order, poor, ignored, occupied and lacking electricity, but it's not clear he can lead them anywhere but into an abyss. His fighters can take to the street, but the amount of damage they're doing to the MNF and the Iraqi government is quite minor, actually. Militarily, they're a pain in the ass more than a threat to the government.

La popularidad de Al Sader depende menos de sus méritos, pocos, que del éxito o fracaso del Gobierno de Iyad Alawi y de la actitud de los soldados norteamericanos. Si el asalto daña el mausoleo de Alí, Al Sader hará todo lo posible para culpar a EEUU. Llama la atención que los principales partidos shiíes, que sí tienen líderes e ideología, no estén adoptando un papel protagonista en esta crisis. Quizá estén esperando a que Moqtada y los norteamericanos se neutralicen mutuamente.