16.6.04

Más mentiras desveladas


Dick, creo que esta vez nos han pillado.

Bush y Cheney se lo van a tener que comer con patatas. La comisión de investigación de los atentados del 11S ha llegado a la conclusión de que no hay pruebas que relacionen al régimen de Sadam Hussein con Al Qaeda y los ataques del 2001. Sí hubo contactos hace diez años, cuando el anfitrión de Osama Bin Laden en esa época, el Gobierno sudanés, recomendó al líder de Al Qaeda que dejara de apoyar a un grupo integrista del Kurdistán opuesto a Bagdad y entablara relaciones con Sadam.

Un miembro de los servicios de inteligencia iraquíes viajó tres veces a Sudán y llegó a reunirse con Bin Laden en 1994. Según la CNN:

Bin Laden solicitó un lugar para establecer campos de entrenamiento, así como ayuda para obtener armas, pero aparentemente Irak nunca respondió. "Ha habido informaciones sobre contactos entre Irak y Al Qaeda cuando Bin Laden volvió a Afganistán, pero no parece que hubieran culminado en una relación de colaboración", dice el informe (de la comisión).

El informe dice que no hay pruebas que indiquen que algún Gobierno colaborara en la preparación de los atentados del 11S, más allá del apoyo que los talibanes prestaban a Osama Bin Laden en Afganistán. También se dice que la supuesta reunión en Praga entre un dirigente iraquí y Mohamed Atta nunca se celebró.

El informe de la comisión incluye la descripción más detallada conocida hasta ahora sobre los preparativos de los atentados, gracias al contenido de los interrogatorios de los dirigentes de Al Qaeda Jaled Mohamed y Ramzi Binalshib. Se dice que hubo serias discrepancias entre los dirigentes de la organización terrorista sobre la decisión de atacar Nueva York y que Mohamed consiguió convencer a Bin Laden en varias ocasiones de que retrasara la fecha hasta que los secuestradores estuvieran preparados.

La elección de los objetivos fue otra de las discusiones más intensas. Bin Laden quería que uno de los aviones atacara la Casa Blanca, pero Mohamed Atta lo veía muy difícil y prefería el Capitolio al ser un objetivo más sencillo.

¿Influirán estas revelaciones en Cheney? Lo dudo. Hace tan sólo dos días, el vicepresidente norteamericano insistía en negar la evidencia y mantenía que existieron relaciones estables entre Sadam y Bin Laden. Es la vieja táctica de repetir las mentiras tantas veces como sea necesario para que terminen calando al menos entre tus partidarios.