29.6.04

Let freedom reign




Esta es la nota que Condoleeza Rice le pasó a Bush durante la cumbre de Estambul para informarle que se había producido el traspaso de poderes al nuevo Gobierno iraquí:

Señor presidente:
Irak es soberano. Ha llegado el aviso de Bremer a las 10:26 AM, hora de Irak.


"Que reine la libertad", escribió a mano Bush.

El Tribunal Supremo de EEUU le ha tomado la palabra a Bush.

El Tribunal Supremo de EEUU ha alterado el equilibrio entre seguridad y libertad ligeramente en beneficio de la libertad. El lunes 28 de junio, difundió tres autos que suponen una seria derrota para la Administración de Bush en relación a la detención de sospechosos en la guerra contra el terrorismo. En primer lugar, los presos de la base militar de Guantánamo, en Cuba, tienen el derecho a apelar contra su detención. En segundo lugar, el tribunal decidió que Yaser Hamdi, un ciudadano norteamericano capturado por los soldados en Afganistán, no puede ser detenido de forma indefinida como "combatiente enemigo" y sin tener la oportunidad de llevar su caso a un tribunal. Y en tercer lugar, el tribunal dijo a José Padilla, otro ciudadano norteamericano, el llamado "terrorista sucio", que ha llevado su caso al tribunal equivocado, pero que puede volver a intentarlo en otro. (The Economist).

28.6.04

Bienvenidos a la soberanía (limitada)

Paul Bremer ya ha abandonado Irak. Por sorpresa, el administrador norteamericano en Irak ha devuelto esta mañana la soberanía al nuevo Gobierno presidido por Iyad Alawi. La ceremonia de traspaso de poderes se ha hecho prácticamente en secreto, sin retransmisión en directo por TV. Los iraquíes no se han enterado de que formalmente vuelven a ser dueños de su propio destino hasta que media hora después se ha difundido la noticia a través de un comunicado.

Se han adelantado dos días a la fecha prevista del 30 de junio, a petición de Alawi, por miedo a que la resistencia y los grupos cercanos a Al Qaeda aprovecharan la ceremonia para lanzar otra serie de atentados coordinados. Al menos, han conseguido evitar los titulares del tipo EEUU devuelve la soberanía a los iraquíes en mitad de un baño de sangre.

La incógnita más inmediata es si el Gobierno iraquí inaugurará su mandato con la declaración del estado de excepción en algunas zonas del país. Tendría una cierta ironía que el comienzo del camino de Irak hacia la democracia se iniciara con la suspensión de algunos de los derechos que reconoce la Constitución interina. Pero tampoco sería conveniente escandalizarse.

La principal aspiración de los iraquíes es ahora conseguir un mínimo de seguridad, un derecho que se les ha negado desde el fin de la dictadura de Sadam. Primero fueron los saqueos generalizados, consentidos por las tropas norteamericanas al considerarlos otro daño colateral. Después, los atentados con coches bombas han acabado con la vida de centenares de iraquíes. Veremos si los nuevos gobernantes iraquíes tienen éxito donde los poderosos norteamericanos han fracasado de forma estrepitosa.

Todos hablamos de que Irak ha recuperado su soberanía, pero deberíamos acostumbrarnos a colocar inmediatamente después entre paréntesis el adjetivo "limitada". Por si quedaba alguna duda, Bremer se ocupó en los días anteriores al relevo de aprobar varios decretos que limitan el margen de maniobra del Gobierno de Alawi. La medida más polémica es una ley electoral por la que los miembros de una comisión podrán anular candidaturas. Otros decretos, según The Washington Post, se refieren a aspectos más mundanos:

Los decretos incluyen normas que limitan la presión fiscal al 15%, prohíben la piratería de propiedad intelectual e impiden trabajar a los niños menores de 15 años, así como un nuevo código de circulación que estipula que las bocinas de los coches sólo podrán usarse "en caso de emergencias" y que obligan al conductor a "sostener el volante con las dos manos". Irak es un país en el que pocas personas pagan impuestos, donde la mayoría de películas y la música está pirateada, los niños suelen trabajar y las normas de tráfico raramente se respetan, dicen los iraquíes.

De entrada, es poco probable que el primer ministro Alawi esté muy preocupado por el número de manos que los iraquíes pongan sobre el volante o las veces en que aprieten el claxon (me temo que muchas). Sus compatriotas le juzgarán por su capacidad para frenar la violencia sin convertirse en una versión light de Sadam.

Su intención es reconstruir el Ejército iraquí y dotarle de las armas necesarias, tanques si es preciso, para recuperar la capacidad disuasoria del Estado iraquí. Antes imponía el terror, ahora sólo es un tigre de papel. A corto plazo, depende por completo de los 130.000 soldados de EEUU, pero tiene que hacer creer a los iraquíes que no es un títere que se limita a poner en práctica las decisiones de Washington.

Es cierto que cuenta con la legitimidad que da la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. No es suficiente. Vivirá más tiempo si sustituye ese reconocimiento internacional por un consenso mínimo entre los dirigentes tribales suníes, los líderes religiosos shiíes y los caudillos kurdos. Los últimos que lo lograron, el imperio británico y la dictadura de Sadam, sólo lograron imponer ese consenso a través del terror.

26.6.04

El valiente Wolfowitz

Primero fue Cheney el que insultó a un senador. Ahora es el número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz, el que llama cobardes a los periodistas norteamericanos que son lo bastante locos o valientes como para continuar trabajando en Irak.

¿Me lo parece a mí, siempre dispuesto a pensar lo peor de los seres humanos cuando están en el poder, o esta gente se está poniendo nerviosa? Claro que yo también estaría un poco tenso si hubiera diseñado un proceso de devolución de la soberanía a los iraquíes y se estuviera convirtiendo en un baño de sangre.

Ante un auditorio tan solemne como la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Wolfowitz introdujo en la discusión la influencia perniciosa de los medios de comunicación en la situación de Irak con estas palabras:

Francamente, parte de nuestro problema proviene de que muchos periodistas tienen miedo a viajar, así que se quedan en Bagdad y publican rumores. Y los rumores son numerosos.

Resulta cuando menos irónico que un alto cargo de la Administración norteamericana diga eso cuando sus representantes en Irak (los funcionarios de la CPA) no abandonan la llamada Zona Verde, excepto en raras ocasiones. La Zona Verde es el antiguo palacio de la República, un complejo de palacios y residencias en los que vivían Sadam y sus secuaces, y que ha sido desde abril del 2003 la fortaleza en la que vive y trabaja el personal de la CPA.

Y no es que no salgan ahora, cuando los coches bomba estallan puntualmente casi todos los días a primera hora de la mañana, sino que no se han mostrado muy dispuestos a viajar desde el día en que llegaron allí. (Obviamente, el personal militar que está a las órdenes del Pentágono es otra cosa).

Para responder a Wolfowitz, Al Kamen, de The Washington Post, compara los diferentes medios de transporte que utilizan el periodista Dan Williams y el propio Wolfowitz:

Por ejemplo, el colega Dan Williams informó recientemente desde la preciosa ciudad de Faluya, donde gente armada y enmascarada controla la situación y los mulás fundamentalistas castigan con latigazos a la gente para imponer la sharia.

Williams condujo por la ciudad con un intérprete iraquí, protegido por el cuaderno del reportero que habitualmente sirve para detener a los milicianos. (Algunos reporteros usan grabadoras como protección alternativa). Afortunadamente, también tenía un todoterreno blindado para el viaje de 50 kilómetros de vuelta a Bagdad. Le vino muy bien cuando un coche lleno de tipos armados superó al todoterreno a las afueras de la ciudad y lo llenó de balas con sus AK-47 (a unos tres metros) durante una larga persecución. El todoterreno recibió los impactos de cerca de 200 rumores.



Y así es como viaja Wolfowitz por Irak:

Probablemente por comodidad, Wolfowitz prefiere viajar por el aire, en una flota de helicópteros Black Hawk, con varios helicópteros Apache de escolta (armados con ametralladoras, cohetes y misiles Hellfire). Wolfowitz se desplaza desde el seguro aeropuerto a la segura Zona Verde, una distancia de unos 15 kilómetros mientras vuelan los cohetes (los taxis son caros).

¿Viaja al norte hacia Mosul? No hay problema, toma un avión de transporte C-130 a la base norteamericana para reunirse con los líderes kurdos en una zona completamente segura. ¿Necesita ir hasta Basora? El C-130 es la mejor forma de viajar. Te permite apreciar unas bonitas vistas del país y comprobar lo que piensan los iraquíes.


Definitivamente, Wolfowitz es mucho más valiente.

Es indudable que los periodistas que siguen en Irak han reducido al mínimo imprescindible sus desplazamientos por Irak. En amplias zonas del país, cualquier persona con aspecto de occidental, no importa cuál sea su profesión, tiene todos los números para ser tiroteado o secuestrado si es descubierto. Los ejemplos son numerosos y algunos de ellos, especialmente horribles.

Tras describir algunos de los incidentes en los que se han visto implicados los periodistas que sí se han atrevido a viajar por el país, Howard Kurtz le recuerda a Wolfowitz:

¿No debería tener cuidado cualquier persona prudente a la hora de viajar por estas peligrosas carreteras? ¿Se supone que los periodistas deben comportarse como cowboys buscando historias sin importarles su seguridad? ¿Y no están los reporteros trabajando en una zona de la que los altos cargos de la Administración dijeron hace tiempo que sería un lugar seguro y democrático una vez que Sadam fuera derrocado?


Dos días después de sus palabras, Wolfowitz hizo pública una carta en la que pidió disculpas, no a medias, sino por completo:

Sé que muchos periodistas continúan saliendo cada día, en las circunstancias más peligrosas, para traernos su cobertura de la guerra en Irak y Afganistán. Desde el comienzo de las hostilidades en Irak, 34 periodistas han dado sus vidas y otros muchos han resultado heridos mientras nos contaban esa historia.


Wolfowitz pidió perdón y dio las gracias a todos los periodistas que continúan haciendo ese trabajo.

Vale, Wolfie, pero no dejes de usar el Black Hawk y el C-130. A ras de suelo, la democracia que estáis construyendo en Irak se está poniendo demasiado caliente.

25.6.04

Go fuck yourself!

Mientras aquí los medios de comunicación (Juan Varela dixit) han preferido no entrar en la discusión sobre hasta dónde llegó el dedo del Rey cuando "saludó" a los que protestaban contra su visita a Vitoria, en EEUU se preguntan hoy por qué el venerable vicepresidente Cheney le largó una obscenidad a un senador demócrata.

"Go fuck yourself" fueron las palabras que, en voz baja pero de forma audible, le dedicó Cheney al senador Patrick Leahy. Y no es que estuvieran en mitad de un caliente debate político. Ocurrió cuando los senadores se preparaban para una foto oficial. El vice reprochó al demócrata las críticas de su partido a los negocios con el Pentágono de la empresa Halliburton, de la que Cheney fue consejero delegado. Leahy respondió criticando a la Casa Blanca por apoyar a los políticos republicanos que han tachado al Partido Demócrata de anticatólico por oponerse al nombramiento de un juez de ideas conservadoras, que resulta ser católico. Cheney zanjó el breve intercambio de ideas con un "que te jodan".

Supongo que los más preocupados por el exabrupto deben ser los médicos de Cheney. Cuando se han sufrido al menos tres ataques al corazón, lo mejor es no perder los nervios.

Mi titular favorito de la prensa es el del Newsday, #@%$@&*%@!!!!. El lector lo habrá entendido todo.

Catálogo de mentiras


Y más que se va a cabrear Cheney cuando vea esta página: Failure is impossible. De todas las iniciativas antiBush que pululan por la red, ésta es una de las que incluye más información en forma de centenares de enlaces. Las mentiras cuentan con un apartado especial.

23.6.04

Israel en la encrucijada



Acaba de aparecer en las librerías un nuevo libro sobre Israel y lo primero que debería decir es que no es "un nuevo libro". La mayoría de los que aparecen en España están centrados en la guerra entre israelíes y palestinos. Cada uno de los dos pueblos es examinado en función del otro, y mucha información e historia queda oculta por esta visión paralela.

El libro se llama "Israel en la encrucijada. Crónicas e historia de un sueño imperfecto" y lo publica la Editorial Debate. Su autor es Eugenio García Gascón y es el corresponsal en Jerusalén del diario El Correo.

Cuando llegué a Jerusalén en 1992 para empezar mi trabajo como corresponsal, Eugenio ya estaba allí y fue un tutor imprescindible en la entrada en una nación que exige para comprenderla un buen conocimiento de la historia y, a veces, altas dosis de paciencia. Eugenio tiene de las dos cosas, lo que no se puede decir de todos los periodistas españoles que han pasado por Israel. Él mismo cuenta en el prólogo el tiempo que lleva trabajando en la zona:

Muy lejos queda mi primera visita a este país en el verano de 1987, cuando tuve que ir a la biblioteca de la Universidad Hebrea de Jerusalén para buscar bibliografía sobre un trabajo que entonces tenía entre manos. Faltaban sólo unos meses para que estallara la primera intifada. Después he vivido en Israel como corresponsal entre los años 1991 y 1996, y otra vez, también como periodista, desde 1999 hasta la fecha. Estudié hebreo en varios ulpanim de Jerusalén, como antes había estudiado árabe, entre 1983 y 1987, cuando fui lector de la Universidad de Damasco. En aquella época estaba más inclinado hacia la filología e historia de la Edad Media, pero enseguida me entró curiosidad e interés por el Oriente Próximo contemporáneo.

Acabo de recibir el libro y aún no he empezado a leerlo, pero el autor me merece un crédito personal que no suelo extender alegremente, ni siquiera entre mis amigos. Aquellos que piensan que el conflicto entre israelíes y palestinos es una especie de cruzada eterna, no importa si asignan el papel de buenos o malos a unos o a otros, quizá se sientan decepcionados. La suya es una especia de biografía crítica del Estado de Israel, en la que no se limita a explicar los habituales enigmas políticos o religiosos. Por repetidos, algunos de ellos se han convertido en lugares comunes.

El lector español descubrirá aquí hechos y análisis de la historia de Israel que no encuentra habitualmente en las páginas de los periódicos, centrados en demasiadas ocasiones en el recuento de cadáveres y los alegatos políticos. La historia suele dejar restos suficientes como para que algunos periodistas sigan ese camino. Eugenio García Gascón es de los periodistas que conozco que está en mejores condiciones para no extraviarse.

Las cifras reales de atentados

El Departamento de Estado ha hecho cuentas y ya tiene claro cuántos atentados terroristas hubo en todo el mundo en el 2003. Ya se ha escrito aquí que las primeras cifras difundidas arrojaban un marcado descenso en los últimos años, lo que permitía llegar a todo tipo de conclusiones. Por ejemplo, el número dos del Departamento de Estado, Richard Armitage, afirmó en abril que los datos demostraban que EEUU estaba venciendo en la guerra contra el terror.

Una vez conocidas las cifras reales, ya se puede decir que el descenso no fue tal, según The Washington Post:

"New figures released yesterday by the Bush administration show dramatically higher terrorism casualties last year than the State Department documented in an April report that U.S. officials heralded as evidence of great progress in the battle against terrorism.

The statistics show that 625 people died in terrorist attacks last year, not 307 as first reported. The corrections also reveal a larger number of incidents deemed "significant" by government analysts than at any time since U.S. authorities began issuing figures, in 1982".


625 muertos en vez de 307, un incremento del 103% sobre las cifras difundidas en abril. Dejando a un lado el 2001, el año del 11S, el número de muertos y heridos es el más alto desde 1998.

No es de extrañar que Colin Powell haya vuelto a enfurecerse con la CIA. Resulta que el informe sobre atentados es redactado por su departamento, pero con datos entregados por la CIA. Hasta el año pasado, era la CIA quien hacía el recuento. Ahora es otro organismo independiente, pero que tiene sus oficinas en la sede de la CIA y es dirigido por un veterano miembro de la agencia de espionaje.

Me parece que tanto Powell como nosotros estamos siendo demasiado exigentes con la CIA. Si no saben sumar cifras de muertos, ¿cómo van a encontrar armas de destrucción masiva que suelen estar escondidas?

22.6.04

Oportunidades perdidas (para siempre)

La ocupación americana de Irak acabará formalmente este mes sin haber conseguido cumplir muchos de los objetivos y promesas con los que se pretendía transformar el país en una democracia estable, según un examen detallado obtenido de entrevistas con altos cargos norteamericanos e iraquíes y documentos internos de la autoridad de la ocupación.

Así comienza Mistakes Loom Large as Handover Nears,el primero de tres largos artículos con los que The Washington Post hace balance de la ocupación de Irak a una semana de la entrega del poder al nuevo Gobierno iraquí. Lo ha escrito Rajiv Chandrasekaran, uno de los mejores periodistas norteamericanos que han estado en Irak desde la guerra. Estos son algunos de los hechos que destaca en la crónica:

-La relación entre norteamericanos e iraquíes ha pasado del optimismo a la frustración y el resentimiento. En una encuesta encargada por las autoridades norteamericanas, el 85% dice que no confía en la CPA.
-El nuevo Ejército iraquí tiene sólo una tercera parte de la fuerza prometida por EEUU. De los cerca de 90.000 policías, 62.000 no han recibido ningún entrenamiento.
-15.000 iraquíes han sido contratados en proyectos de reconstrucción financiados por EEUU. Se había prometido que en estas fechas los empleados serían 250.000.
-La producción de electricidad ha quedado estancada en 4.000 megavatios. La mayoría de los hogares de Bagdad tienen sólo 9 horas diarias de luz. Bremer se había comprometido a aumentar la producción a 6.000 megavatios para el 1 de junio.
-La CPA también cuenta con algunos éxitos en su gestión: cerca de 2.500 escuelas han sido reconstruidas, se han distribuido 8 millones de libros escolares, 3 millones de niños han sido vacunados y se han entregado 5 millones de dólares en préstamos a las pequeñas empresas.
-La Administración de Bush subestimó los costes de la reconstrucción. En los planes anteriores a la guerra, sólo estaba previsto un gasto de 900 millones de dólares. En los primeros meses de ocupación, se gastaron 1.100 millones. Hubo que esperar a noviembre para que el Congreso aprobara la entrega de 3.700 millones de dólares. El 80% de esa ayuda permanece sin gastarse.

El balance de la ocupación, según The Washington Post
Mistakes Loom Large as Handover Nears. Missed Opportunities Turned High Ideals to Harsh Realities.
An Educator Learns The Hard Way. Task of Rebuilding Universities Brings Frustration, Doubts and Danger.
Death Stalks an Experiment in Democracy. Fearful Baghdad Council Keeps Public Locked Out.

21.6.04

El arsenal que nunca desaparecerá

Todas las bombas que explotan en Irak, en atentados suicidas o en emboscadas contra los soldados norteamericanos, están compuestas de proyectiles de artillería. Obviamente, ocupan más espacio que los explosivos, lo que no es un problema si se trata de acumularlos en un todoterreno, pero sí cuando se esconden junto a una carretera para que estallen al paso de un convoy. ¿Faltan explosivos en Irak o es que la resistencia no sabe cómo emplearlos?

Lo que ocurre es que hay tanta munición y tantas armas disponibles en Irak que el stock es inagotable. En las primeras conversaciones con periodistas tras su llegada a Bagdad hace un año, los soldados contaban que una de las cosas que más les había sorprendido era la cantidad infinita de arsenales que habían encontrado por todo el territorio iraquí.

Evan Wright, uno de los periodistas incrustados por entonces en el Ejército norteamericano, recordaba hace unos días en The New York Times (How much is that Uzi in the window?) que uno de los mayores y menos comentados errores de los militares en Irak ha sido permitir que todas esas armas cayeran en manos de la resistencia:

"En el momento de la invasión, Irak tenía uno de los mayores arsenales de armas convencionales del mundo. Según una estimación de los militares americanos, incluía tres millones de toneladas de bombas y balas; millones de fusiles AK-47 y otros rifles, lanzagranadas y morteros, y miles de otras armas más sofisticadas, como misiles tierra-aire. Buena parte de ese arsenal estaba guardada en inmensos almacenes, algunos de los cuales ocupaban una extensión de varios kilómetros cuadrados. Cuando se acercaba la guerra, los jefes militares iraquíes ordenaron que toda esa munición se dispersara por todo el país en miles de pequeños almacenes".

En el momento del avance, las prioridades del Ejército eran otras: llegar a Bagdad cuanto antes. Tras el fin de la guerra, los militares comenzaron a destruir todo ese armamento (ya han acabado con 300.000 toneladas), pero el ritmo de destrucción no es suficiente y, en cualquier caso, parte de él ya ha caído en manos de la resistencia.

Resulta una curiosa paradoja que esas armas se vayan a convertir durante años en una pesadilla para los iraquíes, mucho tiempo después de la salida de los soldados norteamericanos. Al final, no son las armas nucleares, químicas o biológicas las auténticas amenazas para el futuro de Irak, sino los supuestamente más inofensivos fusiles, lanzagranadas y explosivos (eso sí, en cantidades gigantescas).

El terror que nos inspiran las armas de destrucción masiva está plenamente justificado. De vez en cuando, conviene recordar que en las últimas décadas las armas convencionales han matado, y continúan matando, a millones de personas.

19.6.04

Visite nuestra prisión

Al final, va a resultar que toda la Administración norteamericana, incluidos los bedeles, visitó la prisión iraquí de Abu Ghraib y nadie se enteró de lo que estaba pasando dentro. El último VIP que añadir a la lista es Frances Townsend, que por entonces era la principal asesora para la lucha antiterrorista de la consejera de seguridad nacional, Condoleezza Rice. USA Today lo ha sabido graciasal tener acceso a la declaración jurada del teniente coronel Steven Jordan, uno de los responsables de la inteligencia militar, y por tanto de los interrogatorios, dentro de la cárcel.

En esta visita, como en otras comunicaciones, los mandos políticos y militares presionaron a los oficiales para que sacaran de los detenidos más información con la que hacer frente a los ataques de la resistencia:

Jordan, the top military intelligence officer at Abu Ghraib, described "instances where I feel that there was additional pressure" to get information from detainees, including a visit to the prison last fall by an aide to Rice that was "purely on detainee operations and reporting." And he said he was reminded of the need to improve the intelligence output of the prison "many, many, many times".

Frances Townsend ha reconocido que pasó dos horas en la prisión en noviembre, que visitó durante 15 minutos la zona en la que se interrogaba a los presos, pero que no hubo presiones.

La credibilidad de Jordan, como la de otros oficiales interrogados en la investigación, está bajo sospecha. Tanto él como su inmediato superior, el coronel Thomas Pappas, insisten en que no fueron testigos de ningún abuso, a pesar de que Jordan nunca abandonaba la prisión. Sin embargo, la referencia a las presiones desde arriba es similar a las declaraciones de muchos otros militares.

Pappas le comentó a Jordan que los peces gordos estaban muy interesados en la información que se obtenía de los interrogatorios, no sólo los generales en Irak, sino también los altos cargos en Washington, incluidos el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y los jefes de la CIA.

Jordan explica en su declaración que llegó a un acuerdo con los agentes de la CIA que operaban en la prisión para ocultar a ciertos detenidos de las inspecciones de la Cruz Roja. Uno de esos presos murió durante los interrogatorios, un caso que la CIA aún está investigando. Pappas y Jordan están muy interesados en el desenlace de esa investigación. Jordan ha declarado que Pappas le dijo que no tenía ninguna intención de cargar con el muerto: "Si yo caigo, no lo voy a hacer solo. Esos tipos de Langley (de la CIA) caerán conmigo".

17.6.04

La historia completa del 11S

Ya está disponible el capítulo completo del informe de la Comisión de investigación del 11S dedicado a la preparación de los atentados. Outline of the 9/11 Plot describe en 20 páginas el origen de la conspiración, cómo se reclutaron y se entrenaron los miembros de Al Qaeda que participaron en la operación, cómo se eligieron los objetivos y cuáles fueron los mayores obstáculos que superaron los seguidores de Osama Bin Laden.

También se ha difundido las conclusiones de la comisión sobre la génesis de Al Qaeda. En 12 páginas, Overview of the Enemy describe la estructura de Al Qaeda, las características de sus campos de entrenamiento en Afganistán, sus fuentes de financiación y los mayores atentados que se le atribuyen.

Resulta muy interesante la lectura del primer documento porque ayuda a despejar algunas incógnitas que persistían en los últimos años sobre la preparación de los atentados del 11S. Es de suponer que los servicios de inteligencia occidentales conocían estos hechos, pero no habían llegado a la opinión pública.

Contra lo que se sostuvo inicialmente, no fue Mohamed Atta quien tuvo la idea de estrellar aviones de pasajeros contra las torres gemelas. La figura clave fue Jaled Mohamed, que además es la única persona relacionada con los dos atentados contra el World Trade Center. En 1993, Mohamed facilitó dinero y consejo a su sobrino, Ramzi Yusef, el autor de la explosión en la que murieron cinco personas y más de mil resultaron heridas. Al año siguiente, preparó la operación Boyinka, con la que se pretendía hacer estallar en vuelo varios aviones sobre el océano Pacífico. La policía filipina desbarató, casi por casualidad, ese proyecto.

A mediados de 1996, Jaled Mohamed volvió a Afganistán y entabló relación con Osama Bin Laden, al que presentó varios proyectos de atentados terroristas en EEUU. Había otros atentados en marcha y el líder de Al Qaeda estaba por entonces empezando a cimentar sus relaciones con los talibanes. Bin Laden no dio luz verde hasta comienzos de 1999 y habló con Mohamed de la primera lista de objetivos sobre los que estrellar los aviones. Cuatro miembros de la organización recibieron la orden de alistarse en cursos para aprender a pilotar aviones. Dos de ellos fueron los primeros en llegar a EEUU. La fecha, 15 de enero del 2000.

Casi un año después de la decisión, en noviembre y diciembre de 1999, cuatro jóvenes musulmanes que vivían en Hamburgo se presentaron en Afganistán y juraron lealtad a Bin Laden. Entre ellos estaban Mohamed Atta y Ramzi Binalshib. El primero se convertiría en el líder de la operación en EEUU y el segundo sería el enlace entre los secuestradores y Jaled Mohamed. Atta llegó a EEUU el 3 de junio del 2000.

El informe detalla los viajes que los secuestradores hicieron a partir de entonces, tanto dentro de EEUU como al extranjero. Demuestra que Atta nunca se reunió en Praga con un agente iraquí, una de las pruebas con las que la Administración de Bush intentó demostrar la inexistente colaboración entre Al Qaeda y el régimen de Sadam Hussein. En las fechas en las que se celebró ese contacto, Atta estaba en Florida.

También se cita el viaje que Atta hizo a España en julio del 2001 para reunirse con Binalshib e informarle de los preparativos de la operación. Atta le cuenta que aún necesita cinco o seis semanas para elegir la fecha de los atentados, un tema que estaba siendo objeto de intensas discusiones en el liderazgo de Al Qaeda. Atta explica que si los secuestradores no pudieran hacer estrellar los aviones sobre los edificios elegidos, lo harían sobre el suelo.

La comisión de investigación calcula que el coste de los atentados estuvo entre 400.000 y 500.000 dólares, una cantidad de la que Al Qaeda podía disponer con facilidad:

"A fecha de hoy, el Gobierno de EEUU no ha podido determinar el origen del dinero empleado en los atentados del 11S. Pruebas consistentes conectan la mayor parte de esos fondos a Jaled Mohamed, pero aún se desconoce de dónde los obtuvo Mohamed. En realidad, la cuestión tiene poca relevancia práctica. Al Qaeda tenía muchas fuentes de ingresos y se estima que su presupuesto anual anterior al 11S era de 30 millones de dólares. Si una fuente concreta de dinero se hubiera agotado, Al Qaeda habría encontrado fácilmente dinero suficiente para financiar un ataque que costó entre 400.000 y 500.000 dólares durante casi dos años".

El informe analiza los obstáculos que tuvieron que superar los secuestradores y llega a una conclusión original:

"Dados los catastróficos resultados de los atentados del 11S, es tentador describir la conspiración como un plan ejecutado a la perfección. Eso sería un error. Los conspiradores del 11S afrontaron dificultades operativas, desacuerdos internos e incluso opiniones encontradas dentro del liderazgo de Al Qaeda. Finalmente, la conspiración resultó ser lo bastante flexible como para adaptarse e ir variando ante los inconvenientes".

Los planes originales de Jaled Mohamed eran aún más ambiciosos y terribles que los ya conocidos. Pretendía secuestrar diez aviones para lanzarlos sobre objetivos en las costa Este y Oeste de EEUU. La lista ampliada incluía las sedes de la CIA y el FBI, centrales nucleares y edificios altos de California y el Estado de Washington. Mohamed se reservaba un papel en la operación:

"El eje central de su propuesta original era el décimo avión, que pilotaría él mismo. En vez de estrellar el avión, mataría a todos los pasajeros masculinos del avión, contactaría con los medios de comunicación en pleno vuelo y aterrizaría en un aeropuerto de EEUU. (Mohamed) dice que entonces daría un discurso contra la política de EEUU en Oriente Medio y liberaría a las mujeres y los niños".

Lo complejo de la operación, que aumentaba con la idea de Mohamed de secuestrar en el sureste de Asia otros aviones simultáneamente a los del 11S y estallarlos en pleno vuelo, hizo que los líderes de Al Qaeda se mostraran reticentes. En abril o mayo del 2000, Bin Laden decidió cancelar la parte asiática de la operación y limitarla a la coste Este de EEUU.

La fecha de los atentados fue elegida unas tres semanas antes del 11S. Casi desde el principio, Bin Laden presionó para que los atentados se realizaran cuanto antes, primero a mediados del 2000 y después a principios del 2001. En todos los casos, la respuesta era la misma. Mohamed afirmaba que los secuestradores aún no estaban preparados y que necesitaban más tiempo. Al parecer, la fecha definitiva estaba situada en el comienzo del verano del 2001. De hecho, hubo una alerta general en los campos de entrenamiento de Al Qaeda que quedaron casi desiertos poco antes de esa fecha. En cualquier caso, los servicios de inteligencia occidentales no contaban con espías o confidentes en esos campos, por lo que las indecisiones de la cúpula de Al Qaeda no tuvieron consecuencias.

Al final, Atta eligió una fecha posterior a la primera semana de septiembre, una vez que los congresistas norteamericanos hubieran vuelto de sus vacaciones. Bin Laden estaba empeñado en que uno de los aviones se estrellara contra la Casa Blanca, pero Atta se resistía porque era mucho más difícil impactar contra un edificio de tres pisos de altura que contra el Capitolio, la sede del Congreso, situado en una pequeña colina. Aún no se sabe cuál era el objetivo del avión que se estrelló en Pensilvania. Dos días antes del 11S, los secuestradores aún no lo tenían claro y lo más probable es que fuera el Capitolio.

Durante el verano del 2001, hubo discrepancias entre los dirigentes de Al Qaeda sobre la conveniencia de atacar el corazón de EEUU. La oposición del líder talibán, el mulá Omar, era una de las razones esgrimidas:

"Mohamed alega que Omar se oponía a un ataque contra EEUU por razones ideológicas, pero permitía los ataques contra objetivos judíos. Mohamed niega que Omar estuviera preocupado por la represalia de EEUU, pero apunta que el líder talibán recibía presiones del Gobierno paquistaní para que limitara las operaciones de Al Qaeda al interior de Afganistán. Mientras algunos dirigentes de Al Qaeda se oponían a la operación del 11S por deferencia hacia Omar, otros mostraron su preocupación por la respuesta militar de EEUU".

Osama Bin Laden se sirvió de su poder sobre Al Qaeda para imponer los atentados. Alentado por los éxitos de los atentados contra el buque USS Cole en Yemen y las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania, creía que el 11S serviría para aumentar el atractivo de su organización entre millones de jóvenes musulmanes. Aspiraba a que los militantes y el dinero llovieran sobre Al Qaeda. Bin Laden fue víctima de su propio mesianismo: tenía que estar a la altura de sus amenazas contra EEUU.

En cierto modo, para Al Qaeda el 11S fue un éxito y un fracaso al mismo tiempo. La organización como tal perdió su santuario afgano y la mayoría de sus dirigentes están ahora muertos, encarcelados o escondidos. Pero el 11S se convirtió en fuente de inspiración para los centenares de grupos radicales que abundan en el mundo islámico. Cada uno de los miles de terroristas que pasaron por los campos de entrenamiento de Al Qaeda tiene ahora la misión de emular a Jaled Mohamed. Sin el 11S, nunca hubiera existido el 11M de Madrid.

No todos esos miembros o simpatizantes de Al Qaeda y grupos similares tiene medio millón de dólares para repetir un atentado como el del 11S. Tampoco cuentan con terroristas tan fríos y calculadores como Jaled Mohamed, dispuesto a esperar dos años y medio para poner en práctica un plan, incluso resistiendo las presiones de su líder para elegir la fecha más adecuada.

La descripción de la organización del 11S hecha por la comisión de investigación demuestra que sólo una organización como lo que era entonces Al Qaeda, con los fondos y la libertad de movimientos que disfrutaba en Afganistán, puede poner en marcha un plan tan ambicioso y de consecuencias tan terribles. Pero los atentados de Bali, Estambul y Madrid también revelan que la amenaza, ahora en manos de grupos más pequeños y sin una jerarquía común, no ha desaparecido.

Al Qaeda abrió una puerta que quizá no se cierre por completo nunca más.

16.6.04

Más mentiras desveladas


Dick, creo que esta vez nos han pillado.

Bush y Cheney se lo van a tener que comer con patatas. La comisión de investigación de los atentados del 11S ha llegado a la conclusión de que no hay pruebas que relacionen al régimen de Sadam Hussein con Al Qaeda y los ataques del 2001. Sí hubo contactos hace diez años, cuando el anfitrión de Osama Bin Laden en esa época, el Gobierno sudanés, recomendó al líder de Al Qaeda que dejara de apoyar a un grupo integrista del Kurdistán opuesto a Bagdad y entablara relaciones con Sadam.

Un miembro de los servicios de inteligencia iraquíes viajó tres veces a Sudán y llegó a reunirse con Bin Laden en 1994. Según la CNN:

Bin Laden solicitó un lugar para establecer campos de entrenamiento, así como ayuda para obtener armas, pero aparentemente Irak nunca respondió. "Ha habido informaciones sobre contactos entre Irak y Al Qaeda cuando Bin Laden volvió a Afganistán, pero no parece que hubieran culminado en una relación de colaboración", dice el informe (de la comisión).

El informe dice que no hay pruebas que indiquen que algún Gobierno colaborara en la preparación de los atentados del 11S, más allá del apoyo que los talibanes prestaban a Osama Bin Laden en Afganistán. También se dice que la supuesta reunión en Praga entre un dirigente iraquí y Mohamed Atta nunca se celebró.

El informe de la comisión incluye la descripción más detallada conocida hasta ahora sobre los preparativos de los atentados, gracias al contenido de los interrogatorios de los dirigentes de Al Qaeda Jaled Mohamed y Ramzi Binalshib. Se dice que hubo serias discrepancias entre los dirigentes de la organización terrorista sobre la decisión de atacar Nueva York y que Mohamed consiguió convencer a Bin Laden en varias ocasiones de que retrasara la fecha hasta que los secuestradores estuvieran preparados.

La elección de los objetivos fue otra de las discusiones más intensas. Bin Laden quería que uno de los aviones atacara la Casa Blanca, pero Mohamed Atta lo veía muy difícil y prefería el Capitolio al ser un objetivo más sencillo.

¿Influirán estas revelaciones en Cheney? Lo dudo. Hace tan sólo dos días, el vicepresidente norteamericano insistía en negar la evidencia y mantenía que existieron relaciones estables entre Sadam y Bin Laden. Es la vieja táctica de repetir las mentiras tantas veces como sea necesario para que terminen calando al menos entre tus partidarios.

EEUU pierde el apoyo de los iraquíes

Frederick Forsyth escribía ayer en El Mundo que los iraquíes no están tan escandalizados por las torturas en Abu Ghraib como se cree en Occidente. Su triste experiencia bajo la dictadura de Sadam hace que estén acostumbrados a que se cometan toda clase de abusos en el interior de las prisiones.

Falso, según una encuesta encargada por la propia CPA (la Administración norteamericana en Irak) en seis ciudades iraquíes (Bagdad, Basora, Mosul, Diwaniya, Hillah y Baquba) y dada a conocer por Associated Press: U.S. poll of Iraqis finds widespread anger at prison abuse, worry about safety. Las entrevistas para el sondeo se realizaron a mediados de mayo, poco después de que se desencadenara el escándalo.

Un 71% de iraquíes se mostró sorprendido cuando aparecieron las fotos de los abusos. Un 54% cree que todos los norteamericanos se comportan en Irak como los soldados que protagonizaron los abusos. La mayoría, un 61%, está convencida de que nadie será castigado.

Estos resultados, como los de toda la encuesta, demuestran que los norteamericanos han perdido la confianza de los iraquíes. El mantenimiento de la ocupación y la violencia desatada por casi todo el país han borrado de sus mentes cualquier rastro de agradecimiento por el fin de la dictadura de Sadam. Los encuestados llegan al extremo de afirmar, en un 55%, que se sentirán más seguros cuando las tropas de EEUU abandonen el país. Ese porcentaje era del 28% en enero.

Muchos políticos y periodistas occidentales afirman que sus soldados no pueden volverse a casa de improviso, porque su salida dejaría a Irak sumido en el caos y la anarquía, o quizá incluso en la guerra civil. No es ésa la opinión de los iraquíes. Un 63% cree que la situación mejorará cuando el nuevo Gobierno tome posesión el 30 de junio. Un porcentaje similar afirma que los soldados y policías iraquíes podrán por sí solos mantener el orden.

Esto último es improbable, pero ¿qué importa? Los norteamericanos han tenido un año para pacificar Irak y no han tenido éxito. Ahora, los iraquíes quieren tomar la iniciativa. Veámoslo desde el lado positivo: no han perdido la esperanza de que el país mejore y se sienten con fuerzas para hacerlo por sí mismos. La ocupación no es la solución, sino el problema (o para ser más justos, parte del problema).

Como demostración de que la actual Administración norteamericana tiene una capacidad insuperable de dispararse en el pie, el sondeo nos dice que el líder Moqtada Al Sader ha visto aumentar su popularidad de forma espectacular gracias a su rebelión. Genial. Han convertido a un inexperto y lenguaraz líder político, cuyo único activo era ser hijo de una figura legendaria, en una estrella. El 81% dice que su opinión sobre Moqtada ha mejorado en los últimos tres meses. Afortunadamente, sólo un 2% lo elegiría como presidente. Cuando los norteamericanos salgan de Irak, es de suponer que Moqtada se disolverá como un azucarillo. A menos que los errores de los nuevos gobernantes vuelvan a convertirlo en un líder popular.

Algunas preguntas de la encuesta:

¿Cuál es el problema más urgente de Irak?
La seguridad: 59%
La economía: 16%
Las infraestructuras: 15%
Otros: 10%.

Porcentaje de iraquíes que confían en estas instituciones:
Confían en el nuevo Ejército iraquí: un 67%
Confían en la nueva Policía iraquí: un 62%
Confían en los nuevos Ministerios iraquíes: un 39%
Confían en la Administración norteamericana de Irak: un 11%.
Confían en las fuerzas militares extranjeras: un 10%

En los últimos 3 meses, mi opinión sobre Moqtada es:
Mucho mejor: 40%
Mejor: 41%
Algo peor: 14%
Mucho peor: 5%

¿Cómo serán las cosas cuando haya un nuevo Gobierno iraquí el 30 de junio?
Mejor: 63%
Peor: 15%
Igual: 14%
NS/NC: 8%

¿Cómo se siente en su barrio?
Muy seguro: 51%
No muy seguro: 38%
En absoluto seguro: 11%

Los sucesos recientes de Faluya y los actos de Moqtada Al Sader ¿han convertido a Irak en un país más o menos unido?
Más unido: 64%
Más dividido: 14%
NS/NC: 22%

¿Está usted o algún miembro de su familia más o menos interesado que hace 3 meses en alistarse en las fuerzas de seguridad iraquíes?
Más interesado: 51%
Menos interesado: 39%
NS/NC: 10%

Las Fuerzas de la Coalición (los soldados extranjeros) son:
Ocupantes: 92%
Fuerzas de paz: 3%
Liberadores: 2%
NS/NC: 3%

¿Cuánto tiempo deberían quedarse las Fuerzas de la Coalición en Irak?
Deberían irse tras la formación de un Gobierno permanente: 45%
Deberían irse inmediatamente: 41%
Tanto tiempo como consideraran necesario para mantener la estabilidad: 6%
Dos años: 4%
NS/NC: 4%

Si las Fuerzas de la Coalición abandonaran Irak inmediatamente, ¿cómo se sentiría?
Más seguro: 55%
Menos seguro: 32%
Igual: 10%
NS/NC: 4%

¿Quedó sorprendido cuando se enteró de los abusos de Abu Ghraib?
Sí: 71%
No: 22%
NS/NC: 7%

¿Cree que alguien será castigado por lo que ocurrió en Abu Ghraib?
Sí: 29%
No: 61%
NS/NC: 10%

Texto completo de la encuesta

15.6.04

Los blogs asaltan el trono de los medios

No hace mucho era el periodista James Fallows, de la revista The Atlantic Monthly, el que saludaba la aparición de los blogs y la consideraba uno de esos factores que aparecen de vez en cuando y que cambian la manera en que funcionan los medios de comunicación de masas.

James Fallows es, digamos, un periodista de la vieja escuela que no pierde el tiempo con las bitácoras cuyo contenido sólo interese al autor y a sus allegados. Lo que sí le parece atractivo, y mucho, es que haya miles de personas que no necesitan ser profesionales del periodismo para ser testigos de algo importante y estar en condiciones de contarlo de forma atractiva:

At the democratic extreme, blogs are a nightmare vision of a publishing house's "slush pile'' come to life. At the elite end, the dozen or so best-known sites, they are an intensified version of insider journalism. If you don't get quite enough sass, attitude or instant conclusions from the rest of the news media, you can always find more at the leading blogs. But in between are thousands of sites that offer real-time eyewitness testimony from people doing almost anything that some other person might find interesting: training as a surgeon, looking for oil in Siberia, fighting in Iraq.

Ahora ha sido la revista Time la que ha dado a los blogs el marchamo de medios de comunicación legítimos, pero diferentes; heterodoxos, pero valiosos. Meet Joe Blog cuenta que, al menos en EEUU, cada vez hay más gente que se informa a través de los blogs ("amateur websites called blogs") y que lo hacen porque son "rápidos, divertidos y completamente partidistas".

Time pone fecha a la irrupción de los blogs en el panorama político y periodístico de EEUU: diciembre del 2002. Los medios de comunicación tradicionales no prestaron mucha atención a un discurso del líder del grupo parlamentario republicano en el Senado, Trent Lott, en el que éste se refería de forma elogiosa al pasado racista de un veterano compañero de partido. Los periodistas lo consideraron tan sólo una excentricidad. Los blogs montaron en cólera y el escándalo acabó con la carrera política del senador Lott.

Como ejemplo más reciente, el artículo recuerda las fotos de los ataúdes de los soldados muertos en Irak. Mientras los periodistas dormitaban apaciblemente en sus redacciones convencidos de que el Gobierno de Bush nunca permitiría su difusión, Russ Kick (autor de The Memory Hole), sólo necesitó una hoja de papel y un abogado militar despistado para ponerlas en conocimiento del público.

Los blogs son definidos como un medio de comunicación más libre y con más personalidad:

What makes blogs so effective? They're free. They catch people at work, at their desks, when they're alert and thinking and making decisions. Blogs are fresh and often seem to be miles ahead of the mainstream news. Bloggers put up new stuff every day, all day, and there are thousands of them. How are you going to keep anything secret from a thousand Russ Kicks? Blogs have voice and personality. They're human. They come to us not from some mediagenic anchorbot on an air-conditioned sound stage, but from an individual. They represent -no, they are -the voice of the little guy.

Algunos de los elogios que Time dedica a los blogs parecen tan ingenuos como muchos de los homenajeados. Como en EEUU, las pretensiones de objetividad de los medios están atravesando un mal momento, el artículo considera un valor positivo el hecho de que la mayoría de los blogs no pretendan ser imparciales. En ese sentido, no engañan a nadie:

Blogs showcase some of the smartest, sharpest writing being published. Bloggers are unconstrained by such journalistic conventions as good taste, accountability and objectivity, -and that can be a good thing. Accusations of media bias are thick on the ground these days, and Americans are tired of it. Blogs don't pretend to be neutral: they're gleefully, unabashedly biased, and that makes them a lot more fun.

No deja de ser irónico que todos estos elogios tan exaltados procedan de uno de esos medios que tienen razones de peso para mirar con desconfianza las innovaciones surgidas al calor de Internet. El grupo Time-Warner creyó que iniciaba una nueva era cuando fue absorbida por la empresa que con más fuerza simbolizaba la irrupción de la nueva economía: America Online. Años después la burbuja de AOL no estalló pero se desinfló tanto que se convirtió más en una carga para Time-Warner que en el trampolín hacia el nirvana de la comunicación. La situación se ha estabilizado, pero algunos continúan sospechando que la fusión-absorción fue el no tan típico caso de cómo un pez chico se puede comer al pez grande.

Los aplausos de Time, quintaesencia del establishment americano, no pueden hacernos olvidar las limitaciones de los blogs. Dejando de lado las invocaciones apocalípticas de los que creen que los guerrilleros que acampan en Internet terminarán haciendo desaparecer a la prensa y la TV, hay que recordar que una de las razones del éxito de los blogs en EEUU es la pérdida de credibilidad de los medios tradicionales. El hecho de que se lo hayan ganado a pulso no quiere decir que las consecuencias vayan a ser positivas.

Los últimos estudios revelan que esa desconfianza es más acentuada en el caso del público de ideas conservadoras. Tras la cobertura de los meses anteriores a la guerra de Irak, con especial mención para el capítulo de las armas de destrucción masiva, quizá los sectores progresistas comiencen pronto también a cuestionar a los medios tradicionales.

14.6.04

No hubo menos atentados en el 2003

Escribí el 6 de mayo que el recuento oficial de atentados terroristas en todo el mundo en el 2003 realizado por el Departamento de Estado norteamericano mostraba un acusado descenso desde el 11 de septiembre del 2001. De hecho, el número era el más bajo en los últimos 30 años. El Departamento de Estado los consideró la prueba de que EEUU estaba ganando en la lucha contra el terrorismo. Yo me preguntaba cómo casaba ese descenso con esa sensación de peligro inminente que nos transmiten los Gobiernos sobre la amenaza terrorista.

Ahora resulta que los datos difundidos por el Gobierno norteamericano son falsos, "un gran error", como ha reconocido el propio Colin Powell. De entrada, no incluían los atentados posteriores al 11 de noviembre del 2003. Quedaba fuera, por ejemplo, las explosiones de Estambul del 15 de noviembre en las que perecieron 61 personas. Pero hay más errores, tal y como habían apuntado algunos expertos y políticos en las últimas semanas.

Un ex analista de la CIA, citado por The Washington Post, ha hecho un recuento diferente, empleando los datos que aparecen en las tablas estadísticas incluidas en el propio informe oficial. El número de muertos sería entonces de 390 (y no 307, como se dijo en su momento), el de heridos, 1.895 (y no 1.593). También dice que el número de incidentes significativos, aquellos en los que hay muertos, heridos o desaparecidos, ha crecido de un 60% en el 2002 a un 89% en el 2003.

La revisión de los datos oficiales llegará probablemente a la conclusión de que el número y gravedad de los atentados terroristas aumentó en el 2003, con respecto al año anterior y, según un congresista demócrata, serán las cifras más altas de los últimos 20 años.

Pobre Colin Powell. Primero fue la CIA la que le suministró datos falsos para presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU la amenaza que suponían las armas de destrucción masiva en poder de Irak. Ahora son los técnicos de su propio Departamento los que ponen en circulación cifras falsas. Y eso que su jefe, George Bush, alardeó en una entrevista de que ya no leía periódicos, porque sus informaciones eran partidistas o tendenciosas. (Más tarde, resultó que tampoco eso era cierto. Su mujer dijo que sí los leía, pero no los artículos con informaciones sobre la Casa Blanca).

Supongo que la próxima vez que utilice datos cuya fuente sea el Gobierno norteamericano tendré que colocar un asterisco con una nota a pie de página que diga: Estos datos pueden ser ciertos o pueden no ser ciertos. Se recomienda esperar unos meses hasta que se confirme su veracidad. En el caso de que esos datos sirvan para justificar una guerra, se ruega a los Gobiernos implicados que los utilicen bajo su propia responsabilidad. Si pierden las próximas elecciones, no se aceptarán reclamaciones.

11.6.04

Rectificar es de... ¿valientes?

El indescriptible error de la agencia Efe en la traducción de unas palabras de Donald Rumsfeld ha provocado hoy otra cadena de errores en la prensa española, al menos entre los principales periódicos. Se demuestra una vez más lo mal que los periodistas de este país gestionan los errores propios. No me refiero al número, mayor o menor, de errores, sino a la forma de rectificar, aclarar o precisar informaciones que se revelan como falsas. No es un deshonor rectificar. A fin de cuentas, como dice Nacho Escolar, las erratas son las últimas que abandonan el barco.

Hagamos memoria: el jefe de Pentágono anunció el 4 de junio en un discurso pronunciado en Singapur que las organizaciones terroristas preparaban atentados para este verano en EEUU, España, Indonesia y otros países:

"El nivel de la amenaza sugiere un alto interés por parte de los terroristas en atacar Estados Unidos y muchos países más. España, Indonesia y otras cinco, diez o quince naciones".

Los medios de comunicación informaron de estas no muy responsables palabras y de la airada reacción del Gobierno español, que no había sido informado de tamaña amenaza.

Mentira. Rumsfeld nunca anunció atentados. Efe lo achaca a un error de traducción, pero se me antoja que esto se acerca más a una simple invención. Estas fueron las palabras de Rumsfeld y su traducción real:

The threat levels suggest a good deal of interest on the part of terrorists in attacking the United States, attacking most western countries. We've seen it, as I say, in Spain and many other countries. We saw it here in Indonesia, in Bali. We've seen attempted attacks in five, or ten, or fifteen other countries. I think one reasonably has to expect that that intention is there.

El nivel de amenaza sugiere que los terroristas tienen un gran interés en atacar a EEUU, en atacar a la mayoría de los países occidentales. Lo hemos visto en España y en muchos otros países. Lo vimos aquí, en Indonesia, En Bali. Hemos visto intentos de atentados en cinco, diez o quince países. Creo que se puede deducir razonablemente que esa intención existe.


Menudo estreno para Alex Grijelmo, recientemente nombrado presidente de la agencia Efe. Grijelmo se ha pasado años clamando en El País por un uso correcto y responsable del idioma español y ahora descubre que tiene que pagarles a sus redactores cursos acelerados de inglés.

El error tuvo consecuencias políticas, gracias a la reacción del Gobierno español, que, por otro lado, no podía hacer otra cosa, teniendo en cuenta la posible repercusión del mensaje en la industria turística a pocas semanas del comienzo del verano. Además, como los clientes de una agencia son los demás medios de comunicación, el patinazo repercutió en todos ellos.

Hoy, varios periódicos insisten en el error al dar a la rectificación un espacio y relevancia muy inferior a las que tuvo la noticia original. El premio a la información mejor escondida se lo lleva El País. La noticia (Efe tradujo mal las declaraciones de Rumsfeld que motivaron la queja del Gobierno español) está en la página 32 y va a una columna (en realidad, ocupa media columna). ¿Acompaña la información a otras noticias relacionadas con EEUU, la guerra de Irak o la lucha contra el terrorismo? Junto a ella, nos enteramos de que la Audiencia Nacional le ha negado beneficios penitenciarios a Galindo. Sin comentarios.

No he encontrado ninguna referencia en La Razón. Ante tamaño descaro, quiero creer que dieron ayer la noticia. La Vanguardia lo deja como apoyo en la página 24 con un texto de muy pocas líneas. El Periódico de Catalunya le da algo más de aire. Está en la página 27, segunda página de la sección de Política, con el titular: El Gobierno se disculpará por atacar a Rumsfeld sin motivo.

El Mundo se queda a dos aguas. Incluye la rectificación en una página, la 10, encabezada por unas declaraciones de Zapatero sobre la retirada de las tropas españolas de Irak. Está en el contexto adecuado. El titular (Rumsfeld no dijo lo que Efe le atribuyó) obliga a leer el texto para enterarse de verdad. Pero la noticia va como apoyo en la parte inferior de la página, por debajo de otro apasionante despiece titulado La Constitución europea, según España, que los lectores habrán devorado con placer.

ABC dio ayer la noticia del error y hoy va un paso por delante con el titular: El Gobierno opta por el silencio y no rectifica sus ataques contra Rumsfeld. Va en la página 13 con foto de la vicepresidenta Fernández de la Vega. El detalle lamentable está en la página 5 de la sección de opinión. Una breve nota, con foto de Grijelmo, valora así la rectificación de Efe:

Ejemplo de gallardía y gesto de transparencia que distingue a su presidente, Alex Grijelmo, por hacer de la fe de errores un titular de excepción.

¿Gallardía? Sólo faltaba. Ahora resulta que cumplir con tu obligación es un gesto de valentía que hay que elogiar. Mal andamos si rectificar un error que ha tenido graves consecuencias se considera algo inusual. Parece que ABC considera más importante quedar bien con un directivo de otra empresa que con sus lectores.

Se suele decir en nuestra profesión que perro no come carne de perro. Me parece que tenemos que cambiar de dieta.

Un lifting para el blog

Bienvenidos al nuevo aspecto de este blog que, a pesar de su funerario nombre, ha decidido poner algo de color en su vida. Al instalar el nuevo template de Blogger, siento decir, como algunos ya sabrán, que se han perdido los comentarios de los post anteriores. A los que se molestaron en añadir unas líneas en este blog, les doy las gracias y les animo a seguir haciéndolo.

El nuevo sistema de comentarios de Blogger es un poco chovinista y parece que está pensado para que intervengan sólo los usuarios de la casa madre. El resto de la gente puede seguir haciéndolo marcando la casilla Anónimo. Lamento la molestia y, en cualquier caso, siempre se pueden firmar los comentarios en el texto de la forma que uno quiera: con el nombre, el alias de uso para internet o el apodo con el que a uno le conocían en la cárcel o el colegio.

El nuevo Blogger permite al autor ejercer de deux machina y borrar los comentarios que le parezcan inconvenientes. Lo he probado con un comentario de prueba y funciona. La verdad es que como no lo he hecho nunca, no veo por qué tengo que comenzar ahora con tan mala costumbre. Claro que si alguien anda por ahí diciendo que Coppola y Scorsese no son los mejores cineastas de todos los tiempos, tendré que tomar medidas.

Hablando de cine, y aunque no tiene nada que ver con el objeto de este blog, he añadido algunos enlaces sobre cine en el apartado de sugerencias. Están encabezados por el equipo imprescindible de Lo que yo te diga. Continúan dominando con insultante facilidad el campo de la radio y, no hace mucho, han plantado sus reales en Internet. Cuidado, han venido para quedarse.

Entre el puñado de enlaces que han inaugurado la sección, hay uno especialmente recomendable dedicado a 2001. Incluye varias decenas de imágenes de la película de ciencia ficción con la que algunos continuamos divagando. Maldito monolito.

Creo que por ahí abajo está el link de Atom para engancharse a los contenidos del blog. Supongo. Con tanto trasiego, supongo que he perdido algunas cosas por el camino. Lo que pasa es que no recuerdo cuáles. Si alguien descubre qué es lo que le falta a este blog, que no dude en apuntarlo. Los periodistas nos pasamos la vida aprendiendo cosas y olvidándolas a los pocos minutos mientras nos apuramos un whisky. Que es lo que estoy haciendo ahora.

10.6.04

Sobre mentiras y resoluciones de la ONU

La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU ha puesto en evidencia la inexperiencia del Gobierno de Zapatero en política exterior y la desesperación del Partido Popular a pocos días de las elecciones europeas. El PP acusa a Zapatero de haber mentido a los españoles por haber justificado la retirada de las tropas españolas de Irak con el argumento de que era poco probable una resolución de Naciones Unidas sobre el futuro de Irak. Mientras, el Gobierno quiere estar a los dos lados de la zanja: vota a favor de la resolución y, al mismo tiempo, dice que hubiera deseado otro papel para la ONU.

Lo primero que hay que destacar es lo obvio: ha habido una resolución. Zapatero y Moratinos se equivocaron al invocar la intervención de la ONU como el factor que justificaba, por su ausencia, la retirada de los soldados españoles. Podían haber tomado la decisión con el argumento de que los militares se iban del país en el que nunca debían haber estado. No es mala justificación, de hecho se empleó en varias ocasiones, y, en cualquier caso, cuenta con el apoyo de la mayoría de la sociedad española.

En la encuesta de El Mundo de hace unos días, quedaba una vez más claro. Con independencia del rol de la ONU, los españoles querían a sus soldados fuera de Irak en porcentajes superiores al 60%. En una democracia, no se puede intervenir en una guerra sin el apoyo de la opinión pública. No es posible que los políticos no se atrevan a, por ejemplo, subir los impuestos o a hacer un trasvase por falta de apoyo popular, y sí en cambio a enviar soldados a morir en una aventura militar elegida por un Gobierno extranjero.

Por eso, resulta tan ridícula la escandalizada respuesta del PP, que ha olvidado oportunamente que su anterior líder empeñó su palabra en una entrevista televisiva para mantener una mentira, o mejor dicho, LA MENTIRA sobre la que se justificó esta guerra: la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Por mucho ruido que hagan estos días, todo este escándalo no ocupará más atención que la de periodistas y políticos. El resto de la gente tenía bien claro, con o sin resolución, lo que había que hacer con las tropas españolas.

Supongo que una de las razones del error del Gobierno es que la izquierda española tiene una visión idílica de la ONU, como si esta organización pudiera ser el contrapeso de la hegemonía de EEUU. Se ha querido repetir el esquema de las intervenciones de la ONU en los Balcanes. Olvidan dos cosas: primero, la llegada de las tropas norteamericanas y europeas a Bosnia y Kósovo no hubiera sido posible sin el apoyo de EEUU. En segundo lugar, la soberanía de bosnios y kosovares fue sustituida por el poder de la comunidad internacional porque existía un conflicto interno en ambos países.

Ese no era el caso de Irak antes de la guerra. Y ahora mismo, no hay una guerra civil en Irak. Hay una guerra contra la ocupación del país, un conflicto armado entre EEUU y los grupos iraquíes más radicales. La opción ya no es que EEUU entregue el bastón de mando a la ONU y a sus amables cascos azules, sino que los iraquíes recuperen su soberanía, con la ayuda de norteamericanos, europeos y el resto de la comunidad internacional.

Oigo a un tertuliano de la SER decir que ésta es una resolución que conviene a los intereses de los países más poderosos del mundo: EEUU, Francia, Gran Bretaña y Rusia. Genial. ¿Y dónde está la novedad? ¿Cómo podría ser de otra manera cuando son éstos países los que dirigen el Consejo de Seguridad? ¿Acaso ha ocurrido lo contrario en alguna ocasión?

Muchos hablan del éxito que supone para Bush esta resolución. Quizá lo sea, pero sólo a corto plazo. No hay que olvidar que los norteamericanos no tenían previsto que el traspaso de soberanía fuera a hacerse así. Ni querían comprometerse a una fecha concreta para las primeras elecciones iraquíes. Ni querían que la Constitución provisional de Irak fuera el texto que finalmente se aprobó.

Paul Bremer y el Pentágono tenían un diseño del futuro del país completamente diferente. Primero fue el ayatolá Alí Sistani quien desbarató ese proyecto. Los norteamericanos tardaron poco tiempo en enterarse de que no podían ignorar los deseos del líder espiritual de quince millones de shiíes iraquíes.

Luego vino la ofensiva del Tet, versión iraquí: las revueltas de Faluya y Nayaf, y con ellas los primeros indicios de que una prolongación de la ocupación y de la represión sólo iba a conseguir victorias militares parciales y la derrota política definitiva. Los guerrilleros suníes de Faluya y los miembros del shií Ejército del Mahdí comenzaron a otear la posibilidad de una alianza de conveniencia entre los radicales de ambos lados del espectro religioso iraquí. Aunque la posibilidad parecía remota, los norteamericanos no dejaron de darse por enterados. Y, por encima de todos, otra vez la figura de Sistani: no apoyó la revuelta del Mahdí, pero sí anunció a EEUU que una represión violenta en los lugares santos del shiísmo podría provocar una revuelta, esta vez masiva, contra la ocupación.

La resolucion de la ONU no legitima la ocupacion, o al menos, la ocupación en los términos actuales, sino al nuevo gobierno de Irak. Y su validez es relativa. Si el Gobierno de Iyad Allawi se comporta como una marioneta de EEUU, perderá toda la legitimidad que pueda tener a ojos de la opinión pública iraquí. Ese es el factor clave a partir de ahora. Todo el apoyo del Consejo de Seguridad no será suficiente para compensar esa pérdida de apoyo. Y si eso ocurre, esos grupos radicales que han combatido en Faluya y Nayaf dejarán de ser minoritarios y tendrán una oportunidad de gobernar el país.

Occidente tiene ahora pocos amigos en Irak. Los iraquíes creen que tanto EEUU como Naciones Unidas son responsables de la terrible situación política y económica de Irak. Hay otro responsable aún mayor, Sadam Hussein, pero eso es ya irrelevante. Un criminal encerrado en una celda tiene ya pocas posibilidades de beneficiar o perjudicar a sus compatriotas.

Los iraquíes no olvidan que fueron las sanciones aprobadas por toda la comunidad internacional las que empujaron al país a un nivel de pobreza sólo comparable al de algunos Estados africanos. Y una vez que Sadam fue derrocado, los norteamericanos han fracasado en su intento de propiciar la reconstrucción del país. El crédito que podían tener por haber acabado con la dictadura se ha consumido tras un año de errores.

En cierto modo, estamos en manos de un Gobierno iraquí formado por políticos con poco apoyo popular y sin unas fuerzas de seguridad que merezcan ese nombre, un ayatolá y unos grupos radicales embarcados en una guerra santa. ¿Qué esperaban? ¿Acaso se podía esperar otra cosa antes de la guerra?

Zapatero reitera que las tropas españolas no volverán a Irak aunque lo pida el Gobierno de Bagdad.
Bush quiere un mayor papel de la OTAN en Irak
G8: Chirac y sus reservas

7.6.04

La receta perfecta contra un secuestro

El nuevo primer ministro iraquí, Iyad Alawi, ha anunciado hoy la disolución de las milicias armadas con las que cuentan la mayoría de los partidos políticos. El Ejército del Mahdi, dirigido por el radical shií Moqtada Al Sader, no está incluido en el acuerdo y aún no está claro si el mayor partido shií, el Consejo Supremo para la Revolución Islámica, está dispuesto a desarmar a sus milicianos.

Los intentos anteriores de las autoridades norteamericanas en Irak por conseguir la disolución de las milicias no habían tenido ningún éxito. Si Alawi triunfa donde antes fracasó Paul Bremer, está claro que su Gobierno obtendrá un plus de credibilidad que le será muy útil para afrontar problemas más acuciantes. Se supone que unos 100.000 milicianos (de los que 75.000 son peshmergas kurdos), entregarán sus armas. Algunos de ellos integrarán las fuerzas de seguridad iraquíes y el resto deberá volver a la vida civil.

La existencia de las milicias suponía un factor de deslegitimación del nuevo Estado iraquí. Sin embargo, y a diferencia de Afganistán, no eran numerosas las acusaciones contra estos grupos armados por violaciones de derechos humanos. (Quizá esto último no esté tan claro en el sur, donde algunas milicias han prohibido con amenazas y agresiones la venta de bebidas alcohólicas).

Todo el mundo aprobará la disolución de estas bandas armadas, pero podemos encontrarnos con que los iraquíes no se muestren tan entusiastas si continúa aumentando el problema de la inseguridad. Y aquí sí que nos encontramos con un paralelismo con la situación de Afganistán. En ambos casos, una dictadura cruel ha desaparecido para dar paso a un Gobierno que no puede utilizar sus mismos métodos en la lucha contra el crimen y que dispone de unas fuerzas de seguridad que cuentan con menos preparación, menos escrúpulos y menos armamento que los delincuentes.

Dado que los periodistas occidentales han reducido al mínimo su presencia en las calles de Irak, hace tiempo que no vemos muchas historias sobre el aumento de los crímenes, en especial en forma de secuestros. Una excepción es "Kidnappings Bleed Iraq of Doctors", aparecido en Los Angeles Times y citado por el blog iraquí Healing Iraq. Cuenta que Irak está sufriendo una ola de secuestros de sus médicos:

For two months, someone has been kidnapping the best doctors in Iraq. Health officials and doctors estimate that as many as 100 surgeons, specialists and general physicians have been abducted from their homes and clinics since the beginning of April. Some were beaten and tortured. Most were released after the payment of between $20,000 and $200,000 in ransom.

Cien médicos secuestrados desde comienzos de abril y casi todos puestos en libertad después de que sus familias pagaran rescates de entre 20.000 y 200.000 dólares. Una vez que recuperaron la libertad, no perdieron el tiempo y abandonaron el país.

Los ataques contra un personal médico del que Irak no puede prescindir son tan sistemáticos que algunos piensan que no puede deberse sólo a motivaciones criminales. Sospechan que se pretende eliminar a los profesionales de clase media para que ningún proyecto modernizador cuente con el apoyo de sus partidarios naturales.

Abandonados por las autoridades, los iraquíes han tenido que afrontar por su cuenta el aumento de la delincuencia. La medida más obvia ha sido la de armarse. Otros han optado por apelar a las tradiciones tribales. Hace unos días, el diario libanés The Daily Star publicaba una historia inaudita: la de un padre, al que habían raptado a su hijo de cuatro años y que decidió secuestrar a uno de sus secuestradores para obtener la liberación del hijo.

Ali Sayadan al-Obeidi, de 55 años, no tenía los 30.000 dólares que le exigían los delincuentes y la policía le dijo que nada podía hacer por él. Como había rechazado pagar esa cantidad, suponía que volverían a aparecer en su casa para continuar las negociaciones. Cuando llegaron, les estaba esperando con un kalashnikov. Abrió fuego y consiguió capturar a uno de ellos, que terminó confesando el lugar en el que tenían al niño.

En ese momento, la víctima pasó a convertirse también en delincuente y mantuvo detenido al secuestrador. Obeidi comunicó a la tribu a la que pertenecía el secuestrador que no lo liberaría hasta que le entregaran 120.000 dólares, la suma del primer rescate multiplicada por cuatro, cuenta el Daily Star:

Obeidi, miembro de una de las mayores tribus de Irak, mantuvo preso a Hayali (el secuestrador) durante seis semanas en casas de sus parientes. Finalmente, ancianos de los dos clanes convocaron una reunión tribal en una pequeña calle de Bagdad, justo al final de la calle donde está la casa de Obeidi. Obeidi y los otros hombres se vistieron con las vestimentas tribales. Se sirvió te y dulces. Hubo una intensa negociación. Al final, Obeidi aceptó entregar a Hayali tan sólo a cambio de una disculpa de la tribu (del agresor). En cualquier caso, dice, hubiera sido una vergüenza tomar un dinero obtenido en un acto criminal.

La inseguridad es el principal problema que afronta el nuevo Gobierno iraquí. El ministro de Justicia ya ha anunciado que pretenden restablecer la pena de muerte. Desgraciadamente, es probable que los iraquíes no hayan recibido la noticia con desagrado.

5.6.04

¿Quién está perdiendo en Afganistán?

Se acerca la fecha de elecciones en Afganistán, están previstas para septiembre, y las perspectivas continúan siendo sombrías. Cada semana hay noticias de combates entre las tropas norteamericanas y lo que se denomina habitualmente restos de las fuerzas talibanes (unos restos que no terminan de desaparecer).

La ONU ya tuvo que retrasar los comicios por el retraso en registrar a los votantes. Los equipos de Naciones Unidas tienen grandes dificultades para desplazarse por el país, por donde aún transitan sin problemas talibanes, delincuentes y narcotraficantes. Cinco miembros de Médicos sin Fronteras (tres occidentales y dos afganos) fueron asesinados hace unos días en una emboscada. Su vehículo llevaba los distintivos de la organización. No fue una confusión, como confirmó más tarde un portavoz talibán, sino un ataque deliberado contra una ONG independiente. MSF ha decidido suspender su trabajo en Afganistán por la falta de seguridad.

Una de las condiciones para aumentar esa seguridad es el desarme de las milicias. Según el diario canadiense The Globe and Mail, el proyecto de la ONU está fracasando:

But the project, which began last fall and includes $14-million in assistance from the Canadian government, has faltered badly. Powerful warlords are reluctant to co-operate, soldiers feel betrayed, and the probability is receding that Afghanistan will be secure by September, when voting is to occur.

"It's a big failure," said Andrew Wilder, head of the Afghanistan Research and Evaluation Unit think-tank, adding that there is little hope of rebuilding Afghanistan when the rule of the gun prevails beyond Kabul, the capital.

Todas estas noticias explican titulares como el que he visto esta semana en un periódico norteamericano: US is lost in Afghanistan. Lo verdaderamente sorprendente es el nombre del autor de ese artículo: el comentarista conservador Robert Novak. Así comienza:

The handful of valiant American warriors fighting the ''other'' war in Afghanistan is not a happy band of brothers. They are undermanned and feel neglected, lack confidence in their generals and are disgusted by Afghan political leadership. Most important, they are appalled by the immense but fruitless effort to find Osama bin Laden for purposes of U.S. politics.

Novak, que dice tener buenas fuentes en el Ejército y los servicios de inteligencia, es un receptor habitual de filtraciones procedentes de la Casa Blanca. En esta ocasión, se ha salido del guión para criticar la forma en que EEUU está llevando a cabo la guerra con Al Qaeda en tierras afganas. Con su artículo, Novak pretende ayudar a los soldados que luchan en Afganistán para que se les entreguen los medios necesarios. En la práctica, es una crítica directa a la política norteamericana en aquel país, todavía confiada en que unas elecciones libres en Afganistán (las primeras de su historia) le den a Bush un triunfo muy necesario a menos de tres meses de otras elecciones, las suyas.

3.6.04

Paraguas de destrucción masiva



Y mira que Cheney me había enseñado a abrir el paraguas.



Ya está arreglado. Regalaré esta flor a Laura. (Fotos: Reuters)

President Bush unveils Stealth-Fighter-On-A-Stick The President wowed reporters yesterday in a flamboyant show of theatrics as he unveiled the latest and greatest weapon against terrorists, a personal Stealth Fighter.

Y, por si no llovía lo suficiente, hoy ya está disponible el trailer de Fahrenheit 9/11, el alegato de Michael Moore contra Bush. Otro motivo más para que Ray Bradbury monte en cólera (Via Barcepundit).

Y sigue lloviendo. El director de la CIA, George Tenet, ha presentado la dimisión "por razones personales".

2.6.04

Se llevaban superbien, luego...

El Mundo continúa con su estrategia de (des)información sobre la autoría de los atentados del 11M. A falta de nuevos artículos sobre la implicación del peligroso integrista saudí Rafael Al-Vera, en los últimos dos días nos estamos desayunando con las conexiones entre ETA y los terroristas islamistas. Ayer echaron mano de una carta enviada por un taimado árabe al preso etarra Urrusolo Sistiaga en, atención a la fecha, septiembre del 2001. El remitente de la carta decía estar preparando la operación Sable Samurai. El nombre impresiona bastante, pero una búsqueda por Google de este nombre no sirve de mucho, aunque permite comprar una bonita katana por 125 dólares.

Además, sacaban a colación los delirios del asesino profesional De Juana Chaos, a cuenta de lo bonito que sería que hubiera atentados marroquíes en Ceuta y Melilla.

Hoy la alarma crece por momentos con el titular: "Un documento secreto revela contactos entre el entorno de ETA y un dirigente del GIA". Los "contactos" son conversaciones en la cárcel entre un preso del GIA argelino y un dirigente de Jarrai. Atentos otra vez a la fecha: septiembre del 2001. El nivel intelectual del preso etarra puede detectarse en sus comentarios sobre el argelino:

"Tiene unas ganas de matar yanquis que mecagüen la leche. ¡Increíble! Es un tío superserio. Este es de los que, en cuanto salga, va con una bomba encima. Yo me llevo superbien con él".

Chachi piruli. Dos superterroristas que se llevan superbien charlan en el patio de la prisión sobre sus superbombas. Es normal que los servicios de seguridad se sintieran alarmados e informaran al Gobierno de estos "contactos".

Sí, el Gobierno fue informado. Dice el artículo que esta conversación estaba en un documento que "los servicios de información trasladaron al Gobierno al día siguiente de los atentados del 11M". Uno está dispuesto a creer muchas cosas sobre la pérdida de masa cerebral de los políticos cuando están en el poder, pero todo tiene un límite. No me puedo creer que Aznar y Acebes se embarcaran en una suicida carrera por adjudicar el atentado a ETA (que les llevaría a la derrota electoral) basándose en conversaciones de patio de cárcel entre dos terroristas que se llevaban "superbien"... tres años antes.

Lo que me lleva a pensar que alguien ha comenzado ya a desclasificar secretos oficiales antes de que la comisión de investigación eche a andar. Quizá Bono se resista a enviarlos al Congreso, así que es mejor ahorrarle el trabajo con el sencillo método de entregarlos a El Mundo.

Sobre la relación causa-efecto


El fiscal general de EEUU, John Ashcroft, ha alentado el miedo de sus compatriotas a un atentado de Al Qaeda antes de las elecciones de noviembre con la intención de alterar el resultado electoral, como ocurrió en Madrid. Al menos, eso decía este austero político al que turbaba tanto la visión de los pechos de unas estatuas de mármol que ordenó taparlas con un manto.

Quizá a fuerza de repetirlo, nos convenzamos todos de que los terroristas del 11M tenían perfectamente claro lo que iba a pasar tras el atentado, algo que desconocían los dirigentes de los partidos y medios de comunicación españoles. Arcadi Espada recordaba hace unos días (post del 28 de mayo) la falta de relación causa-efecto:

Hasta ahora no hay ningún dato que indique que los autores del atentado de Madrid lo cometieron pensando en la influencia que pudiera tener sobre las elecciones. Tampoco lo que ocurre antes que es forzosamente causa de.

The New York Times se hacía el domingo unas preguntas sobre lo que sabemos y lo que no sabemos sobre Al Qaeda, What Is (Un)Known About Al Qaeda in America, y había una cuestión sobre el 11M:

¿Qué sabíamos del atentado contra los trenes de Madrid? ¿Hubo un aumento de comunicaciones (entre terroristas) antes de los atentados? ¿Y después?

El atentado de Madrid fue importante en muchos aspectos. Demostró que un grupo extremista local podía realizar un gran y preciso atentado, aparentemente sin instrucciones específicas o autorización de la estructura de mando central de Al Qaeda.

Después del atentado, fuentes oficiales dicen que detectaron "charlas", un término que se refiere a las comunicaciones detectadas por los servicios de inteligencia, en las que se apreciaba que los extremistas habían quedado sorprendidos por el impacto político del atentado, que ayudó a derrotar al Gobierno español. Al Qaeda considera que los atentados en España son un éxito que puede repetirse en EEUU.


A estas alturas, quizá poco importe la discusión sobre si los terroristas conocían o no las consecuencias de las bombas en los ánimos de más de veinte millones de votantes, o si El Tunecino era lector de ABC u oyente de la SER. Después de repetir tantas veces que los españoles se rindieron ante los terroristas, es normal que los miembros de Al Qaeda, incluso los que tienen duro el oído, ya sepan que como mínimo merece la pena probar si es verdad eso que repiten con tanta insistencia los políticos y comentaristas conservadores de EEUU.

1.6.04

Braveheart en Faluya


"¡Seguidme hasta Faluya!"

Patrick Graham es un periodista canadiense que ha pasado un año empotrado (por utilizar la terminología de la guerra) con la resistencia iraquí en Faluya. El reportaje en el que narra su experiencia (Beyond Fallujah: A Year With the Iraqi Resistance) se ha publicado en la revista Harper's. No está disponible en internet, pero un artículo de The Washington Post incluye comentarios del autor y algunos párrafos.

Algunos de ellos no tienen desperdicio:

"Los americanos son tan estúpidos, casi nos dieron las armas", contó Mohamed a Graham. "Ellos pensaban que éramos ladrones". Nos veían llevarnos los lanzagranadas y otras armas, y nos decían, ¿Vosotros sois Ali Babas? Les decíamos que sí y nos dejaban entrar. Pensaban que estábamos destruyendo al Ejército iraquí".

Una fuente de financiación para la resistencia, escribe Graham, son los ricos empresarios iraquíes molestos con las compañías extranjeras que se llevan los lucrativos contratos. "Es una simple lógica empresarial", escribe Graham. "Cuantos más problemas haya en Irak, más difícil será que los extranjeros puedan meterse en el país".


El testimonio de Mohamed demuestra que la globalización (cultural) tiene a veces consecuencias inesperadas:

Cuando el reportero Patrick Graham preguntó a su amigo iraquí Mohamed por qué luchaba contra los americanos, Mohamed dijo que se sentía inspirado por la película "Braveheart", de Mel Gibson.

"¿Viste "Braveheart"?, preguntó a Graham. "Expulsaron a los británicos y a los nobles corruptos. Es por la esperanza. En la película, la gente quiere libertad, y nosotros también".


Soldados norteamericanos sonriendo mientras la resistencia se hace con las armas con las que les matarán unos meses después. Empresarios que acaban con la competencia llevando la economía de mercado hasta las últimas consecuencias. Guerrilleros que se sienten motivados por una película de Hollywood de dudosa fiabilidad histórica y dirigida por un actor de ideas casi ultraderechistas.

Sí, ya sé que está muriendo mucha gente allí. Por eso, al leer estos fragmentos del reportaje, no sé si morirme de risa o echarme a llorar.

La rebelión de los perdedores

El enviado especial de la ONU no confiaba en ellos. El gobernador norteamericano de Irak estaba harto de que no ejercieran las pocas competencias que les concedía. Y hace tiempo que la población iraquí los consideraba una marioneta de EEUU. El Consejo de Gobierno Iraquí había fracasado en su intento de convertirse en el embrión de un futuro Gobierno iraquí. Su destino era la desaparición, una vez que Lajdar Brahimi y Paul Bremer pactaran la composición del organismo que recibiría la soberanía limitada a partir del próximo 30 de junio.

Y sin embargo, estos desprestigiados líderes políticos han conseguido salirse con la suya. Primero fue Iyad Alawi el que fue elegido primer ministro, contra la opinión de Brahimi. Hoy ha sido Ghazi Yawar el que ha obtenido el puesto de presidente, contra la opinión de Brahimi y Bremer, que apostaban por la figura del octogenario Adnán Pachachi. Varios de los miembros del Consejo obtendrán puestos en el Gobierno que presidirá Alawi.

Yawar siempre viste ropa tradicional árabe y ha demostrado que puede ser un líder viable para la minoría suní que, durante la dictadura de Sadam, estaba acostumbrada a monopolizar los puestos dirigentes de la Administración y el Ejército. Sus ideas conservadoras en temas sociales le permitirán llegar a acuerdos con los partidos shiíes y sus líderes religiosos. Pertenece a una de las más importantes tribus del país, lo que acrecienta la sospecha de que a partir de ahora en Irak las divisiones étnicas y tribales van a tener más importancia que las propiamente políticas.

Juan Cole explica por qué Ghazi Yawar no gustaba a los norteamericanos:

Los norteamericanos no confiaban en Yawar por varias razones. No estaban seguros de su compromiso con la Constitución interina negociado por el Consejo con Bremer en febrero. (Sospecho que no es bastante laico para EEUU. Vivió en el exilio en Arabia Saudí y le apoyan los partidos religiosos shiíes, lo que sugiere que está a favor de la sharia o del derecho islámico). Yawar también criticó la resolución de la ONU promovida por EEUU por no ser clara en relación a la soberanía iraquí y al control de los movimientos militares en suelo iraquí. Yawar fue muy crítico con el sitio de Faluya por tropas americanas y sirvió como mediador para resolver el conflicto.

Parece que no hay nada que les pueda salir bien a los norteamericanos en Irak. Pero en el caso de la elección de Alawi, ha sido la ONU quien se ha visto superada por los acontecimientos. Lajdar Brahimi dudaba de la legitimidad con la que podían contar los miembros del Consejo, en especial aquellos cuyos partidos reciben financiación directa de la CIA.

Al final, varios factores se combinaron para impulsar la candidatura de Alawi: su decisión de hacer campaña por el puesto en viajes por todo el país, su condición de shií y el visto bueno del gran ayatolá Alí Sistani, y el apoyo de EEUU, para quien el nuevo primer ministro es una de las mejores opciones posibles. Tampoco hizo daño que los dos grandes partidos shiíes, Al Dawa y el Consejo Supremo para la Revolución de Irak, no pudieran pactar un candidato de consenso.

A los iraquíes puede parecerles difícil de aceptar que su próximo primer ministro sea un político que, a día de hoy, continúa recibiendo fondos de la CIA. Ese era uno de los puntos que más preocupaba a Brahimi. Algunos, como Juan Cole, consideran su elección la última derrota del Pentágono, resignado a ver cómo su favorito, Ahmed Chalabi, quedaba eliminado por sus misteriosas conexiones con Irán y su falta de popularidad en Irak.

Los políticos europeos a los que se les llena la boca hablando de la necesidad de implicar a la ONU en la gestión del país deberían saber que la principal institución internacional no es muy popular en Irak, y mucho menos entre los políticos iraquíes que vivían en el exilio durante el régimen de Sadam. No es extraño que los intentos de Brahimi por encontrar un político tecnócrata sin conexión con esos partidos se hayan topado con la feroz oposición de sus líderes.

Sea quien sea el elegido, el problema de partida de cualquier político iraquí es su relación con EEUU. Todos los miembros del Consejo fueron elegidos por Bremer y está por ver que los iraquíes perdonen este pecado original al valorar la gestión de sus nuevos líderes. Sin elecciones hasta enero del 2005, será imposible saber el grado de apoyo con que contará el nuevo Gobierno.