22.4.04

Sí que están cabreados

Moratinos vuelve de Washington con la sensación de que lo peor ha pasado. EEUU consideraba inevitable la retirada de las tropas españolas de Irak y su única duda era el momento que elegiría el nuevo Gobierno español para anunciar la medida. El mensaje del ministro español ha consistido en comunicar a Colin Powell que el repliegue es algo del pasado y que más nos conviene a todos profundizar en aquellos puntos en los que hay acuerdo entre los dos países: la guerra contra Al Qaeda y la reconstrucción de Afganistán.

No tan rápido, ministro, sí que están cabreados. No hubo conferencia de prensa conjunta ni foto en la entrada del Departamento de Estado, una mínima forma diplomática de mostrar a Moratinos el malestar de su anfitrión. Pero eso no es lo peor.

Un artículo publicado hoy en The Washington Post (“Spain Plans to Hasten Withdrawal of Troops”) cita fuentes oficiales anónimas para informar que el enfado norteamericano se ha agudizado por la inesperada rapidez de la retirada:

“Inicialmente, las fuentes oficiales confiaban en que la retirada comenzara en uno o dos meses y que estuviera cuidadosamente coordinada con los altos mandos militares norteamericanos en Irak. Pero el Pentágono recibió la noticia a principios de esta semana de que la mitad de los 1.300 soldados españoles partirá en los próximos 10 días, y que el resto lo hará en los 20 días siguientes”.

El cálculo coincide con lo anunciado hace unos días por Bono en una entrevista con El País. Bono dijo que era posible que todos los soldados estuvieran de vuelta a casa antes del Día de las Fuerzas Armadas, que se celebra a finales de mayo. Los norteamericanos llevan su furia al extremo de decir que esta urgencia puede poner en peligro vidas, se supone que de sus soldados:

“Respetamos por completo la decisión política de retirar sus fuerzas, pero la forma en que lo están haciendo ha supuesto una gran decepción”, dice un alto cargo de la Administración que no quiere ser identificado al tratarse de un asunto delicado. “Ellos no se han coordinado con los responsables militares en Irak. Nos está suponiendo muchos problemas encontrar relevos para esas importantes posiciones. Y pueden poner en peligro de forma innecesaria vidas y operaciones”.

Editoriales en la prensa norteamericana sobre la retirada española:
Keep Working With Spain. Editorial de Los Angeles Times:
"The exchange of intelligence and information between the two nations about fundamentalist radical cells of international terrorists is intense and ongoing. It will not help matters to give in to pique and further isolate the United States from the international community just as more cooperation is so sorely needed".

Spain’s Folly.Editorial del Houston Chronicle:
"In stark contrast to his claim to want greater global cooperation in Iraq, Zapatero's move will serve to stir up an environment ripe for broader internecine quarrels by demonstrating that the NATO alliance will disintegrate whenever the going gets tough".