13.4.04

Otro error rectificado

Hace unos meses, el Pentágono anunció satisfecho que el primer batallón del nuevo Ejército iraquí, el Batallón Libertad nada menos, estaba a punto de concluir su proceso de entrenamiento. (Ver post “Se necesitan soldados (baratos)”, 11 diciembre). Pronto perdió la mitad de sus soldados, descontentos con sus bajos sueldos. El obstáculo más grave de las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes ha resultado ser no su presupuesto, sino su manifiesta falta de interés y preparación para garantizar el orden y sustituir progresivamente a los soldados de EEUU.

Finalmente, el general norteamericano John Abizaid ha reconocido que tienen un serio problema, hasta el punto de que ha habido soldados que se han unido a la milicia radical shií El Ejército del Mahdi, dirigida por Moqtada Al Sader, según The New York Times:

“En una teleconferencia desde Bagdad con periodistas en el Pentágono, el general Abizaid dijo que algunas unidades de las fuerzas iraquíes tuvieron una actuación muy mala durante los recientes incidentes violentos y subrayó la necesidad de mejorar su preparación y el nivel de sus mandos”.

Lo que resulta más relevante es que Abizaid ha anunciado que van a reclutar a antiguos oficiales del Ejército iraquí, es decir, del Ejército de Sadam, confiando en que su experiencia y su prestigio entre las tropas contribuyan a mejorar su comportamiento. Una vez más, los mandos militares norteamericanos en Irak se ven obligados a rectificar sobre el terreno una decisión tomada por sus jefes políticos. Estos decretaron poco después del fin de la guerra la disolución inmediata del Ejército, por creerlo irremediablemente contaminado por la dictadura de Sadam. 400.000 militares, con obvios conocimientos en manejo de armas y explosivos, quedaron en la calle, resentidos por el fin de su trabajo y, muchos de ellos, dispuestos a convertirse en la mano de obra de cualquier movimiento de resistencia contra la ocupación.