21.4.04

La venganza toca a su fin

Secuestrado en Italia y juzgado en secreto. 18 años encarcelado. Cerca de doce años pasados en completo aislamiento, sin poder comunicarse con nadie. Ahora acaba de salir de prisión, para conseguir una especie de libertad vigilada, sin poder salir del país y con la prohibición de hablar con extranjeros. El Estado de Israel se ha vengado con creces de la traición que cometió Mordejai Vanunu en 1986. Simón Peres, el arquitecto del programa de armas nucleares israelí, ha dicho que con las condiciones de su liberación se ha hecho justicia. Y sólo para mantener una ficción, el secreto que ya conoce todo el mundo sobre los armas de destrucción masiva que posee Israel.

Vanunu, que había trabajado hasta su despido en la central nuclear de Dimona, contó a un periodista del semanario Sunday Times el alcance del programa nuclear israelí, los materiales y procesos de producción empleados, y la cantidad de plutonio suficiente como para haber fabricado 200 cabezas nucleares.

Uno de los principales expertos en los servicios de inteligencia israelíes, Yossi Melman (coautor de un libro muy recomendable “Every Spy a Prince”) explica hoy en Haaretz los pasos que dio el Mossad hasta que pudo dar con Vanunu en Londres. Curiosamente, no se trató de una fina operación de espionaje, sino de un golpe de suerte. Primero, lo buscaron en Australia, y luego en Londres, hasta que una agente llamada Cherly Bentov (alias Cindy) lo encontró en Leicester Square mirando un escaparate. Cindy lo convenció para que viajaran juntos a Roma, porque el Mossad no quería cometer ningún delito en el Reino Unido. Una serie de errores habían envenenado las relaciones del Mossad con la inteligencia británica y no querían correr más riesgos.

El secuestro era la orden que el Mossad había recibido del entonces primer ministro Simón Peres, aunque la opción del asesinato también había sido brevemente considerada:

“El equipo de seguridad encargado del caso formuló varios escenarios posibles. Una propuesta, que no se tomó muy en serio, fue la de asesinar a Vanunu, en vez de intentar secuestrarlo y quizá poner en riesgo la operación. Los responsables de seguridad tenían claro que esa opción no tenía sentido. Desde la fundación del Estado, los servicios de seguridad de Israel nunca habían asesinado a un ciudadano israelí”.

Yossi Melman publicó ayer en Los Angeles Times otro artículo en el que advierte que el castigo que ha recibido Vanunu es mucho mayor que el delito que cometió. Para los políticos israelíes, Vanunu es un traidor que aún puede revelar secretos perjudiciales para el Estado. La mayoría de los expertos independientes creen que él ya contó todo lo que sabía. Es difícil creer que la industria de las armas nucleares no haya evolucionado nada en los últimos 18 años. Para los grupos contrarios a las armas nucleares, Vanunu es un héroe, como dice otro funcionario que un día decidió asumir el riesgo de revelar unos cuantos secretos que mostraban la cara oculta de su país, Daniel Ellsberg, el hombre que filtró a la prensa “los papeles del Pentágono” en 1971.

Al salir de prisión, Vanunu se ha mostrado desafiante. Ha dicho que la central de Dimona debería sufrir una inspección internacional y que Israel ya no necesita armas nucleares. Ha acusado a los servicios de inteligencia de intentar volverle loco. Su figura no suscita muchos apoyos en Israel, entre otras cosas porque antes de ser detenido se había convertido al cristianismo. Su primera salida de la cárcel ha sido con destino a la catedral de San Jorge en Jerusalén.

Vanunu cometió un pecado mortal a ojos del establishment del país: ser fiel a sus convicciones personales por encima de la verdad oficial del Estado. Pagó con 18 años de su vida y es posible que continúen intentando castigarle.


Foto satélite de la central nuclear de Dimona.

Armas nucleares en Israel:
Israel and the Bomb. Primer capítulo del libro “Israel and the Bomb”, de Avner Cohen.
Nuclear proliferation. Especial del Bulletin of Atomic Scientists sobre las armas nucleares israelíes.
Israel’s arsenal is point of contention. Los Angeles Times 12 octubre 2003.
Israel may have 200 nuclear weapons BBC 23 agosto 2000.