14.4.04

Bloggers en Irak

El periodista de Arkansas Christopher Allbritton va a necesitar algo de suerte para poder volver a Irak, pero al menos ya tiene fondos suficientes. Como es freelance y autor del blog Back to Iraq 3.0, no cuenta con el apoyo de un medio de comunicación, así que ha estado meses pidiendo donaciones sus lectores. Al final, lo ha conseguido. Ha recaudado 9.900 dólares lo que demuestra hasta qué punto los blogs se han convertido en una fuerza con la que contar en el panorama periodístico norteamericano.

En marzo del 2003, Allbritton entró en Irak justo antes de que comenzara la guerra y se convirtió allí en el primer periodista-blogger financiado por los lectores. Antes trabajó en la agencia Associated Press y en el diario New York Daily News.

Será su tercer viaje a Irak, aunque esta vez lo tiene un poco más complicado para entrar en el país. Varios de los occidentales secuestrados lo han sido cuando viajaban por la carretera que va de Bagdad a la frontera con Jordania, que es precisamente el punto de entrada más habitual para los periodistas. Por eso, Allbritton aún no tiene muy claro cómo lo hará:

“As for what I’ll be doing once I hit Jordan, that will be a little more improvisational. The current security situation in Iraq makes getting in to Baghdad almost impossible on a ground route, and staying there might be untenable. I can promise nothing at this point other than that I will asses the situation as best as I can. Several friends of mine have turned back rather than go in. I hope to avoid that”.

Gracias a Magdalena Bandera, leo que hay otro blogger, autor de Empire Notes, que ya está en Bagdad y que también necesita las aportaciones de sus lectores. Se llama Rahul Mahajan y es un norteamericano de origen indio miembro de varios grupos pacifistas. Dice que ha estado en Faluya en una breve visita, donde pudo apreciar cómo las balas no distinguen entre combatientes y población civil:

“During the course of the roughly four hours we were at that small clinic, we saw perhaps a dozen wounded brought in. Among them was a young woman, 18 years old, shot in the head. She was seizing and foaming at the mouth when they brought her in; doctors did not expect her to survive the night. Another likely terminal case was a young boy with massive internal bleeding. I also saw a man with extensive burns on his upper body and shredded thighs, with wounds that could have been from a cluster bomb; there was no way to verify in the madhouse scene of wailing relatives, shouts of "Allahu Akbar" (God is great), and anger at the Americans”.

Por cierto que Magdalena ha visto la entrevista a Ana Palacio en La Mirada Crítica y se confiesa perpleja por lo que ha escuchado de boca de la aún ministra de Exteriores. No me extraña. Siempre he pensado que sólo se puede comprender a Palacio si al mismo tiempo se consumen sustancias que no se venden legalmente.