24.3.04

Tiene 14 años



Los soldados israelíes han impedido hoy que un chico de 14 años armado con un cinturón de explosivos salte por los aires ante un control militar. No es una errata: tiene 14 años. Digamos que es poco probable que el niño supiera las consecuencias de lo que estaba haciendo. En alguna ocasión, y desgraciadamente no con la contundencia necesaria, algunos dirigentes palestinos se han mostrado en contra de utilizar a menores de edad en atentados suicidas. Si vale todo para conseguir unos objetivos políticos determinados, ¿por qué entonces el enemigo no puede hacer lo mismo?

La respuesta es fácil: no puede. Los medios pueden llegar a ser tan importantes como los fines. Pueden contaminar a los fines hasta dejarlos irreconocibles. Enviar a niños cargados de explosivos, matar con un misil a peatones inocentes sólo porque a su lado pasa el artífice de unos atentados, matar a los jóvenes que bailan en una discoteca, matar de un disparo a un anciano que ha salido de su casa en mitad de un toque de queda…

La lista es ya demasiado larga. Perdón, se me olvidaba que no se puede hacer nada hasta después de las elecciones norteamericanas de noviembre. En qué estaría yo pensando.