5.3.04

Los bebés siguen muriendo

Cuando estuve en Irak en mayo del año pasado, visité dos hospitales y tuve la oportunidad de apreciar la falta de medios que sufrían los médicos iraquíes. El principal cirujano de uno de los hospitales más importantes de Bagdad me contó indignado que les faltaba hasta lo más básico: vendas, anestesia, oxígeno. Habían recibido la visita de varias ONGs y de la Cruz Roja y les habían entregado una lista con el material necesario. Como mucho, les entregaban decenas de cajas con botellas de agua y poco más, porque no volvían a saber de ellos. Hasta cierto punto, la confusión era normal porque la guerra había terminado sólo unas semanas antes. En ese momento, los médicos estaban más preocupados por la falta de seguridad. No contaban con más protección que un par de kalashnikovs y los médicos y el resto del personal sanitario se turnaban por las noches para vigilar el edificio. Los saqueos eran aún frecuentes.

Hablé con un médico español, un traumátologo del hospital de Txagorritxu, de Vitoria, que formaba parte de un equipo de Médicos del Mundo. Me dijo que lo que de verdad necesitaban en Irak no eran médicos occidentales, por valiosa que fuera su ayuda. Consideraba que los médicos y enfermeras iraquíes estaban bien preparados, aunque, obviamente después de una década de aislamiento, se habían quedado algo atrasados con respecto a los avances de los últimos años. Lo que sí era imprescindible era entregarles material y medicamentos. Sus almacenes se habían quedado vacíos después de tres semanas de guerra. Estaba claro que recuperar el nivel de calidad sanitaria que tenía Irak en los años ochenta iba a suponer muchos años, quizá décadas, pero al menos era de prever que los hospitales recibirían pronto los suministros necesarios.

Ahora leo en The Washington Post (Iraqi Hospitals on Life Support) que los bebés están muriendo en Irak por la falta de medicinas y de instrumental médico básico:

“Escenas como ésta en el Hospital Pediátrico del barrio de Iskan, en Bagdad, son habituales en Irak en los últimos meses, porque el sistema sanitario se ve afectado por un déficit crítico de medicinas y material. Los bebés mueren por simples infecciones porque no reciben los antibióticos adecuados. Las operaciones se retrasan porque no hay oxígeno. Y los pacientes en estado crítico son rechazados porque no hay material para tratarles”.

Información oficial:
Información sobre sanidad de la web de la Autoridad Provisional de la Coalición.
Ministerio iraquí de Sanidad.