24.3.04

La muerte de Mazen Dana



El Pentágono ha comunicado a la agencia Reuters los resultados de la investigación sobre la muerte en agosto de su cámara Mazen Dana. El cámara recibió varios disparos en el pecho cuando tomaba imágenes de un convoy de blindados que salía de la prisión central de Bagdad. Se dijo que el soldado que abrió fuego había confundido la cámara que Dana sostenía sobre su hombro con un lanzagranadas RPG. La decisión de disparar, según el veredicto del Pentágono, “aunque trágica y lamentable, estaba justificada por la información que tenía (el soldado) en ese momento”. Esa información consistía en “la importante actividad enemiga” en la zona, los movimientos y la posición de Dana, el reflejo del sol en la lente de la cámara y la ausencia de distintivos de prensa en la ropa del cámara.

Los periodistas que acompañaban a Dana denunciaron que los soldados que vigilaban la prisión sabían que ellos eran periodistas. Habían estado hablando con ellos para pedirles permiso para tomar imágenes de la cárcel desde el exterior. El soldado que disparó formaba parte de un convoy militar que acababa de salir del interior de la prisión.

El informe de los militares norteamericanos incluye además una serie de recomendaciones: mejorar las comunicaciones entre soldados y periodistas en zonas de guerra, elegir mejores formas de identificar a los reporteros, mejor coordinación entre militares con respecto a la presencia de periodistas no incrustados entre las tropas y revisar las normas que autorizan el uso de armas de fuego a los soldados.

La agencia Reuters niega que los disparos estuvieran justificados, pero ha recibido con satisfacción las otras recomendaciones de la comisión investigadora:

“Creemos que el personal de Reuters muerto en Irak, Taras Protsyuk (muerto en el ataque al hotel Palestina) y Mazen Dana, estarían vivos si las recomendaciones sobre las comunicaciones entre las unidades militares norteamericanas sobre el terreno y el alto mando militar hubieran sido puestas en práctica antes de sus muertes”.

“En los últimos meses, la seguridad de los periodistas se ha deteriorado de forma significativa. Para evitar más innecesarias pérdidas de vidas, es imprescindible aplicar estas recomendaciones inmediatamente en todas las zonas de conflicto”.

Otra investigación, de la cadena británica ITV, ha concluido que dos reporteros desaparecidos desde la guerra murieron cuando el vehículo en el que eran transportados fue atacado por un tanque o un helicóptero norteamericano. El cámara Fred Nerac y el traductor Hussein Osman, habían resultado heridos en un tiroteo en el que había muerto el reportero Terry Lloyd. Nerac y Osman fueron evacuados hacia un hospital en una camioneta iraquí. Un kilómetro después del lugar del primer incidente, la camioneta saltó por los aires. Los reporteros se encontraban en una zona muy peligrosa en la que aún había combates entre fuerzas iraquíes y norteamericanas.