2.3.04

Kerry, amigo de Israel

Si no lo ha hecho antes, las primarias en Nueva York son el momento en que el conflicto entre israelíes y palestinos entra con fuerza en las campañas electorales norteamericanas. En realidad, debería decir simplemente apoyo a Israel, aunque en los últimos años, a cuenta del siempre frustrado proceso de paz, también se habla de los dos pueblos enfrentados.

Hasta hora, el principal candidato demócrata, John Kerry, se había resistido a pronunciarse claramente en un sentido u otro. Sí había hecho alguna declaración criticando el muro o barrera de separación, y había sugerido que si era elegido, enviaría al ex presidente Jimmy Carter o al ex secretario de Estado James Baker a Oriente Medio para intentar mediar en el conflicto. Los grupos judíos norteamericanos no se habían mostrado muy contentos con ninguno de los dos comentarios.

Ya en Nueva York, Kerry se ha apresurado a tranquilizarles. Les ha demostrado que no tienen nada que temer de él y que, como todos los políticos que aspiran a la presidencia, está convencido de que EEUU debe seguir siendo un firme aliado de Israel. En una reunión con representantes de 40 asociaciones judías, el senador de Massachusset ha confirmado que vetará cualquier resolución de la ONU que sea injusta con el Estado de Israel y ha defendido el derecho a construir una barrera para protegerse de los atentados palestinos: “La valla de seguridad de Israel es un acto legítimo de autodefensa”. En octubre, en un discurso la había calificado de “barrera contra la paz”.

Como los nombres de Carter y Baker no hicieron mucha gracia a los grupos judíos, que los consideran hostiles a la causa de Israel, ahora ha preferido sacar otros posibles embajadores que sabía que iban a ser mejor recibidos: los de Dennis Ross (enviado especial en Oriente Medio en las Administraciones de Bush padre y de Clinton), Sandy Berger (consejero de Seguridad Nacional con Clinton) y Richard Hoolbroke (embajador en la ONU con Clinton).

La noticia de la reunión aparecida en el diario conservador The Jerusalem Post llega a decir que Kerry ha prometido no seguir el camino de Oslo, los acuerdos que pusieron en marcha en proceso de paz, pero esa frase no aparece en otros periódicos.

La mayoría de los asistentes a la reunión han salido muy satisfechos con el mensaje de Kerry. No ha faltado el toque personal, porque Kerry les ha dicho que sería el primer presidente de EEUU con parientes judíos. Su hermano se convirtió al judaísmo hace 20 años y sus abuelos paternos eran judíos.

California, Nueva York, cuyas primarias se celebran hoy, y Florida son los Estados en los que la comunidad judía norteamericana cuenta con mayor influencia. Los comentarios de Kerry no deberían sorprender a nadie. Las asociaciones árabes no cuentan con el mismo grado de organización, aunque son fuertes en algunos Estados importantes como Illinois o Michigan. Los demócratas deben de pensar que el voto árabe lo tienen asegurado y que el apoyo total de Bush a Sharon puede hacerles perder puntos entre los grupos judíos. Al igual que hace cuatro años, la gran igualdad que se presume en la batalla entre Bush y Kerry podría suponer que todo se reduzca a saber el nombre del ganador en Florida.