30.3.04

El enemigo de mi enemigo….

1-Israel mata a los líderes de Hamás.
2-Israel abandona Gaza.
3-Los palestinos de Gaza, enfurecidos por estas muertes y por la corrupción del Gobierno de Arafat, deciden iniciar una etapa de relaciones pacíficas con el Estado de Israel.

Si esta sucesión de acontecimientos parece improbable o hasta infantil, no olviden que no es la primera vez que un Gobierno israelí juega con fuego y termina quemándose. Ocurrió antes, a finales de los ochenta, con la irrupción del movimiento integrista en el panorama político palestino. El Gobierno israelí llegó a la conclusión de que los islamistas podían convertirse en un formidable adversario para la OLP y su nacionalismo laico. No sólo no intentó acabar cuanto antes con un movimiento que ya entonces propugnaba el fin del Estado israelí, sino que permitió que recibiera fondos del exterior para extender su red de asistencia social.

Este error ha sido explicado en innumerables ocasiones por la prensa europea, tantas que algunos medios israelíes le han restado credibilidad o lo han tachado de simplificación. El diario israelí Maariv acaba de publicar un largo reportaje (The Israel Connection) en el que vuelve a poner de manifiesto esta ceguera, con testimonios de políticos y militares de la época que admiten, con distintos matices, los errores cometidos:

“En esos días (finales de los 70 y principios de los 80), el Ejército y los servicios de inteligencia no contemplaban a los movimientos islámicos a través de la mira de un Apache. De hecho, ocurría lo contrario. Se permitió el desarrollo de estas organizaciones. Bajo los auspicios de la Administración israelí de los territorios (palestinos) se permitió que construyeran mezquitas, que recibieran dinero saudí y finalmente que se ganaran el apoyo de miles de palestinos. Cuando los servicios de seguridad comprendieron lo que estaba pasando, ya era demasiado tarde para poner fin a esto”.

Los gobernantes israelíes vivieron bajo la ilusión de que los grupos integristas iban a limitar su actividad a la asistencia humanitaria a los necesitados. Sin dinero, no hubieran llegado muy lejos, así que permitieron que les llegaran los fondos desde Arabia Saudí, sin saber que, al igual que en otros puntos de Oriente Medio, el dinero saudí siempre llega con una factura que pagar: la extensión del ideario salafista, el credo más integrista y reaccionario del Islam.

Y no era la primera vez que se cometía este error. El artículo recuerda que ocurrió lo mismo en Líbano, con funestos resultados para Israel:

“Por cierto, Israel empleó una política similar en Líbano. Para reducir la influencia de la OLP, se dio asistencia a los elementos islámicos, que más tarde se convertirían en Hizbolá. En ambos casos, Israel apadrinó organizaciones para contrarrestar el poder de la OLP y, sin saberlo, sacó el demonio islámico de la botella”.

El fundador de Hamás, Ahmed Yassin, fue encarcelado en 1984 por guardar armas en su casa y fue puesto en libertad en 1985 en un intercambio de prisioneros con un grupo armado palestino. Para entonces, cinco años antes del comienzo de la primera intifada, los integristas ya habían demostrado que su plan no se limitaba a crear escuelas, hospitales y mezquitas. Aún así, años después, el entonces ministro de Defensa, Isaac Rabin, se reunió con uno de los dirigentes de Hamás, Mahmud Zahar:

“Zahar llegó acompañado de otros dirigentes del movimiento (islámico). Cuando Rabin preguntó qué es lo que querían, respondió sin pestañear: “Un Estado islámico en todo el territorio de Israel”. Rabin preguntó “¿Y qué pasará con nosotros?”. La respuesta fue: “Os trataremos con respeto”.

Es poco probable que Rabin se creyera una promesa de este calibre. Pero por entonces, se impuso la idea de era preferible debilitar a la OLP antes que acabar de raíz con un nuevo enemigo.

A fin de cuentas, el problema de partida de entonces era el mismo que ahora: la prioridad es no negociar con Arafat. No porque el líder de la OLP sea incapaz de cumplir sus promesas, sino porque la mayoría de los políticos israelíes (todos los de la derecha y algunos de la izquierda) pretenden que la sociedad palestina abandone a sus líderes, renuncie a sus aspiraciones y acepte sin rechistar lo que Israel quiera ofrecerles.

Más sobre Hamás:
Inside Hamas. The Palestinian group known for suicide bombings suffered a jolt last week when Israel assassinated its spiritual leader. But its power is based on an enduring, secretive network. Revista Time.
History and Foundation of Hamas. Entrevista en la radio pública de EEUU a dos expertos en el movimiento islámico.
Hamas, Hizbullah sign cooperation acord. Middle East News Line.
Three generals and one Hamas martyr. Por Uri Avnery.

29.3.04

Una patrulla muy nerviosa

Hace unos días, el Pentágono hizo público el informe sobre la muerte del cámara de Reuters Mazen Dana. Su veredicto era previsible: el informe exculpaba al soldado que disparó a Dana por confundir su cámara con un lanzagranadas RPG. Pero ahora conocemos más datos, las declaraciones de varios militares norteamericanos implicados en los hechos y estos testimonios despiertan dudas sobre las conclusiones del informe. A diferencia del informe sobre el ataque al Hotel Palestina en el que murió José Couso, en esta ocasión Reuters ha tenido acceso al texto completo, aunque no a los nombres de los militares:

“El oficial del Ejército de EEUU que mató al cámara de Reuters Mazen Dana en Irak pudo ver dificultada su visión por el sudor en las gafas, según tres soldados de su unidad que testificaron en la investigación oficial”.

Se ha sabido que el militar que disparó sobre Dana era el oficial al mando de la patrulla, que viajaba en el primer tanque y que llevaba puesto el modelo de gafas de plástico con el que los soldados se protegen del polvo y los reflejos. Ese modelo, según los soldados, te hace sudar mucho, en especial en el calor sofocante que se pasa en el verano iraquí. Los hechos se produjeron el 17 de agosto. Los soldados interrogados dijeron que el sudor y la suciedad pudieron haber impedido al oficial identificar con exactitud lo que Dana llevaba sobre el hombro.

Además, el informe incluye el testimonio de un soldado que presenció los hechos desde la torre de vigilancia de la cercana prisión de Abú Ghraib. Este soldado sí identificó con claridad la cámara de Mazen Dana, a pesar de que estaba más lejos:

“Pude ver que era una cámara desde unos 150 metros de distancia. Los tanques estaban a unos 25 metros de los reporteros como mucho. Yo tenía el sol de frente”.

El veredicto del informe no tiene en cuenta el nerviosismo y la tensión en que se encontraban los soldados de la patrulla. El anterior jefe de esta patrulla había muerto en una emboscada el mes anterior. Los testimonios de los soldados demuestran que la patrulla había pasado por una situación delicada poco antes del momento de los disparos sobre Dana. A unos 300 de la zona de la prisión, la patrulla se había visto bloqueada en un atasco de tráfico en un mercado lleno de gente:

“Sentí que estábamos en una zona peligrosa”, dijo un soldado. Otro declaró: “Estaba nervioso y mi nivel de ansiedad se puso a tope. Situaciones como ésta me asustan siempre. Cada día que pasa, me cae peor esta gente” (los iraquíes).

Una patrulla que cree que está atravesando territorio hostil. Unos soldados nerviosos a los que habían tenido que recordar las normas para el uso de armas de fuego, tras varios incidentes en los que se habían hechos disparos de forma accidental. Una patrulla que ha perdido en una emboscada a su oficial al mando. Son varios factores que no explican por qué un soldado confunde una cámara con un lanzagranadas, pero que ayudan a entender una situación en la que jóvenes asustados y armados terminan disparando a todo lo que se mueve demasiado rápido.

24.3.04

Tiene 14 años



Los soldados israelíes han impedido hoy que un chico de 14 años armado con un cinturón de explosivos salte por los aires ante un control militar. No es una errata: tiene 14 años. Digamos que es poco probable que el niño supiera las consecuencias de lo que estaba haciendo. En alguna ocasión, y desgraciadamente no con la contundencia necesaria, algunos dirigentes palestinos se han mostrado en contra de utilizar a menores de edad en atentados suicidas. Si vale todo para conseguir unos objetivos políticos determinados, ¿por qué entonces el enemigo no puede hacer lo mismo?

La respuesta es fácil: no puede. Los medios pueden llegar a ser tan importantes como los fines. Pueden contaminar a los fines hasta dejarlos irreconocibles. Enviar a niños cargados de explosivos, matar con un misil a peatones inocentes sólo porque a su lado pasa el artífice de unos atentados, matar a los jóvenes que bailan en una discoteca, matar de un disparo a un anciano que ha salido de su casa en mitad de un toque de queda…

La lista es ya demasiado larga. Perdón, se me olvidaba que no se puede hacer nada hasta después de las elecciones norteamericanas de noviembre. En qué estaría yo pensando.

La muerte de Mazen Dana



El Pentágono ha comunicado a la agencia Reuters los resultados de la investigación sobre la muerte en agosto de su cámara Mazen Dana. El cámara recibió varios disparos en el pecho cuando tomaba imágenes de un convoy de blindados que salía de la prisión central de Bagdad. Se dijo que el soldado que abrió fuego había confundido la cámara que Dana sostenía sobre su hombro con un lanzagranadas RPG. La decisión de disparar, según el veredicto del Pentágono, “aunque trágica y lamentable, estaba justificada por la información que tenía (el soldado) en ese momento”. Esa información consistía en “la importante actividad enemiga” en la zona, los movimientos y la posición de Dana, el reflejo del sol en la lente de la cámara y la ausencia de distintivos de prensa en la ropa del cámara.

Los periodistas que acompañaban a Dana denunciaron que los soldados que vigilaban la prisión sabían que ellos eran periodistas. Habían estado hablando con ellos para pedirles permiso para tomar imágenes de la cárcel desde el exterior. El soldado que disparó formaba parte de un convoy militar que acababa de salir del interior de la prisión.

El informe de los militares norteamericanos incluye además una serie de recomendaciones: mejorar las comunicaciones entre soldados y periodistas en zonas de guerra, elegir mejores formas de identificar a los reporteros, mejor coordinación entre militares con respecto a la presencia de periodistas no incrustados entre las tropas y revisar las normas que autorizan el uso de armas de fuego a los soldados.

La agencia Reuters niega que los disparos estuvieran justificados, pero ha recibido con satisfacción las otras recomendaciones de la comisión investigadora:

“Creemos que el personal de Reuters muerto en Irak, Taras Protsyuk (muerto en el ataque al hotel Palestina) y Mazen Dana, estarían vivos si las recomendaciones sobre las comunicaciones entre las unidades militares norteamericanas sobre el terreno y el alto mando militar hubieran sido puestas en práctica antes de sus muertes”.

“En los últimos meses, la seguridad de los periodistas se ha deteriorado de forma significativa. Para evitar más innecesarias pérdidas de vidas, es imprescindible aplicar estas recomendaciones inmediatamente en todas las zonas de conflicto”.

Otra investigación, de la cadena británica ITV, ha concluido que dos reporteros desaparecidos desde la guerra murieron cuando el vehículo en el que eran transportados fue atacado por un tanque o un helicóptero norteamericano. El cámara Fred Nerac y el traductor Hussein Osman, habían resultado heridos en un tiroteo en el que había muerto el reportero Terry Lloyd. Nerac y Osman fueron evacuados hacia un hospital en una camioneta iraquí. Un kilómetro después del lugar del primer incidente, la camioneta saltó por los aires. Los reporteros se encontraban en una zona muy peligrosa en la que aún había combates entre fuerzas iraquíes y norteamericanas.

23.3.04

Una entrevista sin respuestas

5.719.000 personas vieron anoche la entrevista a Aznar en Telecinco. No recuerdo una cifra mayor en una entrevista a un presidente del Gobierno o un líder de la oposición (reconozcámoslo, un genero televisivo que no es especialmente atractivo). Quizá la supere la entrevista de Iñaki Gabilondo a Felipe González, aquella de ¿Dirigió u organizó los GAL?, pero no hay precedentes en los últimos diez años.

Como he escrito otras veces, la gente tiene derecho a saber y los medios de comunicación suelen tener grandes audiencias cuando intentan satisfacer esa necesidad. Es cierto que hay medios, como la SER y la COPE, que sólo predican para los convencidos, pero ésa no es la forma más inteligente de periodismo.

Aznar se fue de Telecinco sin responder a la pregunta que se hacen los españoles, incluidos muchos votantes del PP: ¿por qué el Gobierno continuó insistiendo en que ETA era la principal vía de investigación sobre el atentado de Madrid cuando las primeras pruebas apuntaban al terrorismo integrista de Al Qaeda y sus grupos satélites?

El presidente en funciones no se apartó del guión que marcó Acebes desde el mismo jueves en la conferencia de prensa de las 13.30: había sido ETA por sus antecedentes, por los últimos atentados frustrados por la Policía en los que ETA pretendía utilizar una gran cantidad de explosivos. En cualquier investigación policial, los indicios previos a los hechos pueden ser valiosos, pero nunca lo son tanto cuando comienzan a aparecer las primeras pruebas.

Y las pruebas fueron apareciendo ante la mirada perpleja del ministro de Interior, que se limitaba a decir que había ordenado abrir una nueva línea de investigación. Sólo faltaba. Estas son algunas de las pruebas o indicios presentes en la furgoneta aparcada frente a la estación de Alcalá de Henares:

-No tenía ninguna trampa explosiva para matar a policías o para que se prendiera fuego y borrara las huellas, como suele hacer ETA.
-Había sido robada diez días antes en Madrid y no le habían cambiado la matrícula, como suele hacer ETA.
-Los detonadores encontrados en su interior no eran los habituales en ETA.
-Se encontró un pequeño trozo de explosivo en su interior, y no era titadine.

Y a pesar de todo esto, Acebes insistió a las ocho y veinte que la principal sospechosa era ETA y Aznar volvió a llamar a los directores de los periódicos para decirles que había sido ETA. A eso hay que añadir dos hechos que fuentes policiales han contado a periodistas de Informativos Telecinco (y que no son policias de a pie precisamente). Primero, en la mañana del jueves, las llamadas hechas en los teléfonos de etarras o gente cercana a ETA en el sur de Francia revelaban que los dirigentes de ETA estaban diciendo a su gente que no se pusieran nerviosos, que ellos no habían sido. Segundo, a las 19.00 del jueves, policías expertos en ETA de la Brigada de Información recibieron la orden de ayudar a los policías expertos en terrorismo integrista en sus investigaciones. En ese momento, para la Policía las prioridades ya estaban claras.

Esa misma noche, los tedax consiguen desactivar el explosivo de la mochila que no estalló. Y descubren:

-El detonador es idéntico a los encontrados en la furgoneta.
-Se confirma que el explosivo no es titadine, sino un tipo de goma 2 que ETA no emplea desde hace quince años.
-El dispositivo para hacer estallar la bomba (la alarma del reloj del móvil) no es el utilizado habitualmente por ETA.
-El teléfono móvil y la tarjeta prepago son pistas excelentes que se pueden rastrear y que podrían servir para hacer las primeras detenciones.

A pesar de estas pruebas, el viernes Acebes insiste en que la pista fundamental es ETA. Y Aznar, en su última conferencia de prensa a las 13.00, se niega a aceptar que las pruebas encontradas hacen sospechar de la autoría de un grupo integrista extranjero.

Y todavía se extrañan de que hubiera gente que pensara que el Gobierno no estaba diciendo toda la verdad.

Confiaba en que el reportaje de cinco páginas que El Mundo publicó este domingo nos iba a revelar algunos datos desconocidos. De hecho, está claro que sus autores tuvieron la oportunidad que no han tenido otros periodistas: la de hablar directamente con Acebes y con los asesores de Aznar, y quizá con el propio presidente, para saber las razones de sus decisiones a lo largo de esos cuatro dramáticos días. Desgraciadamente, no encontré esas respuestas. La imagen que se da de nuestros gobernantes en el reportaje es la de unos políticos abrumados por la tragedia (es lógico) y que se sienten acosados por la reacción injusta y desproporcionada de políticos, medios de comunicación e incluso de los propios españoles. Ver para creer.

Hasta los periódicos cercanos al Gobierno han reconocido que los dirigentes del PP no supieron gestionar los días posteriores al atentado, en especial la forma de informar a los españoles. Convocar muchas conferencias de prensa no es sinónimo de transparencia informativa. Lo que cuenta es el mensaje y la información que se aporta en esas conferencias de prensa.

Algunos medios de comunicación se han embarcado en esas guerras civiles mediáticas tan del gusto de los periodistas de Madrid. Sería mejor que dedicaran su tiempo a otras cosas. Hay preguntas que siguen sin respuesta.

22.3.04

Mentiras pagadas por los contribuyentes

No todos los artículos de la prensa norteamericana acusan a los españoles de haberse rendido ante el terrorismo. Algunos periodistas continúan preguntándose cómo pudieron engañar a todo el mundo con el terrorífico cuento de las armas de destrucción masiva. Los periódicos de la cadena Knight Ridder (que edita los diarios más importantes de ciudades como Detroit o Miami, entre otras muchas) llevan tiempo siguiendo la pista de las noticias que se dieron como ciertas y que resultaron ser falsas. Ahora han descubierto (Iraqi exile group fed false information to news media) que buena parte de esas informaciones tenían la misma fuente, el partido de la oposición Congreso Nacional Iraquí, presidido por Ahmed Chalabi:

“El grupo de exiliados iraquíes que facilitó a la Administración Bush información falsa y exagerada sobre Irak también entregó la misma información a los principales periódicos, agencias y revistas de EEUU, Gran Bretaña y Australia.

Una carta del Congreso Nacional Iraquí, enviada el 26 de junio del 2002 al Comité de Apropiaciones del Senado, incluía una lista de 108 artículos, basados en informaciones entregadas por el Programa de Recogida de Información, del CNI, un programa financiado por EEUU para recoger información secreta sobre Irak”.


La mayoría de estas informaciones, dice el artículo, procedía de media docena de iraquíes que habían huido del país, no estaba confirmada por ningún servicio de inteligencia norteamericano, e incluso era contemplada con escepticismo por varias fuentes de la CIA, el Pentágono y el Departamento de Estado.

El líder del CNI, Chalabi, era el niño bonito del Pentágono, el líder del exilio elegido por Rumsfeld y Wolfowitz para convertirse en el nuevo presidente del Irak. Al carecer de apoyo popular, se ha tenido que conformar con ser un miembro más del Consejo de Gobierno Iraquí, pero sus opciones para presidir algún día Irak, aunque reducidas, siguen abiertas.

El CNI entregó al Senado esta lista para justificar los fondos recibidos. Es decir, que los periódicos norteamericanos mintieron a sus lectores al dar por buenos datos facilitados por un grupo interesado en propiciar la invasión de Irak y que estaba financiado por los propios contribuyentes norteamericanos. Los engañados estaban financiando con sus impuestos las mentiras que iban a llevar a su país a la guerra. El círculo perfecto.

Entre las denuncias, recogidas como ciertas o probables por la prensa norteamericana, el artículo destaca algunas que han resultado falsas o que aún no han podido confirmarse. Entre ellas:

-Sadam colaboró durante años con Osama Bin Laden y fue cómplice de los atentados del 11 de septiembre.

-Irak podía lanzar misiles Scud sobre Israel armados con toxinas que podían matar a 100.000 personas.

-Irak entrenó a extremistas islámicos con las mismas técnicas de secuestro de aviones empleada en el 11 de septiembre.

Para un análisis más extenso del fracaso de la prensa norteamericana en separar el grano de la paja en las denuncias norteamericanas sobre las armas iraquíes, conviene leer Now They Tell Us, aparecido en febrero en The New York Review of Books. Aquellos que piensan que The New York Times es el mejor periódico del mundo se van a llevar una gran decepción cuando lean ese artículo. Y si además leen Miller Time (Again), The New York Times owes readers an explanation for Judith Miller's faulty WMD reporting, (de la revista Slate), probablemente se peguen un tiro.

Limpiar con sangre

Donde no llega el muro, llegan los misiles lanzados por helicópteros. Hace diez días, un atentado mató a diez personas en la localidad de Ashdod. El suicida venía de Gaza, rodeada desde hace ya tiempo por otra “valla de seguridad” enarbolada por el Gobierno israelí como la mejor medicina contra la violencia. Cuando falló, Sharon optó por la alternativa que más ha utilizado, el arma de los asesinatos selectivos, a pesar de sus cuestionables efectos y de su ilegalidad a la luz del derecho internacional.

Sin embargo, el asesinato de Ahmed Yassin, fundador y líder espiritual de Hamás, va más allá de una simple represalia. Se trata de una consecuencia directa del plan de Sharon de retirada unilateral de Gaza y de abandono de la mayoría de sus asentamientos. Con el prestigio de la Autoridad Palestina bajo mínimos, en especial en Gaza, los israelíes corren el riesgo de entregar el control de más de un millón de palestinos a una organización extremista opuesta a cualquier negociación con Israel. De hecho, Hamás ya había anunciado hace unas semanas que se estaba preparando para responsabilizarse del control administrativo de Gaza y asegurar un mínimo nivel de servicios para sus habitantes.

“La muerte de Yassin forma parte de la ofensiva israelí previa a la retirada (de Gaza)”, escribe hoy en Haaretz Zeev Schiff. “El peligro reside en que Gaza quede consumida por la anarquía y que Hamás tome el control de la calle, impidiendo a la más pragmática Autoridad Palestina imponer la ley y el orden”.

No es la primera vez que el Ejército de Sharon intenta asesinar a Yassin. Pero después del último intento, había desistido de momento, y no por falta de oportunidades. Yassin, condenado a vivir en una silla de ruedas desde su infancia, no vivía en la clandestinidad y acudía con regularidad a una mezquita cercana para rezar. El hecho de que hayan decidido matarlo ahora demuestra que el asesinato es un instrumento político más para las autoridades israelíes, disponible cuando las circunstancias lo requieren. Ahora toca comenzar a limpiar Gaza, antes de abandonarla a su suerte, sin un proceso negociador que garantice su entrega a algún tipo de autoridad política con medios para afrontar la responsabilidad de gobernarla.

Pacificar Gaza a través de la sangre. Una idea curiosa. Todo el mundo da por hecho, y aquí coinciden el brazo armado de Hamás y el ministro israelí de Defensa, que el ataque con misiles creará un ciclo de represalias en el que pueden morir decenas de israelíes y palestinos. “Estamos preparados para una ola de terror en las próximas semanas”, ha dicho el ministro Saúl Mofaz. Otro ministro, el de Interior Abraham Poraz, ha dicho lo mismo, pero en un tono diferente:

“Me temo que hemos abierto un ciclo que muchos pagarán con su vida. Me temo que aumentará la motivación de Hamás. Yassin se convertirá en una especie de mártir, un héroe nacional para ellos, y, lamento decirlo, esto no impedirá a Hamás continuar con sus actividades”.

Poraz votó en contra del asesinato de Yassin en la reunión del domingo del Gobierno israelí. Efectivamente, hubo una votación, porque en el Consejo de Ministros de Israel se vota la eliminación física de los líderes de la intifada, al igual que se vota para aprobar las inversiones en carreteras o las leyes de medio ambiente.

En Israel, se dirá a buen seguro que Israel se reserva todos los medios posibles para acabar con los atentados contra sus ciudadanos. Recuerdo que en 1996 el Gobierno laborista de Simón Peres aprobó el asesinato de “El Ingeniero”, un dirigente del brazo armado de Hamás y responsable de la mayoría de los artefactos explosivos empleados por la organización. Su muerte provocó una terrible cadena de atentados suicidas que mataron a 60 personas en sólo diez días. Lo que no sabía Peres es que esa carnicería terminaría por derrotarle en las elecciones. Fue derrotado por un puñado de votos por Netanyahu y el proceso de paz de Oslo recibió una herida de la que nunca se recuperó.

¿Quién era Ahmed Yassin? Perfil de Yassin. BBC (en español)
Sheikh Ahmad Yassin: a Biography. Perfil de Yassin. The Jerusalem Post.
Israel: Yassin deserved to die. BBC.
Full text: Hamas vows revenge. BBC.
Palestinian Center for Human Rights. Otras siete personas murieron en el ataque con misiles contra Yassin. La lista incluye tres guardaespaldas de Yassin y cuatro asistentes al servicio religioso que acababa de terminar.

19.3.04

Cuatro días de marzo

Durante estos días, no he podido mantener el ritmo de trabajo en este blog que la situación requería. Para todos aquellos que lo siguen con una cierta regularidad, aquí van unas disculpas. Pero en vez de daños colaterales, habría que decir que la falta de tiempo para escribir tiene a veces beneficios colaterales. Uno de los agujeros negros del periodismo es la necesidad de explicar cosas cuando aún no hay datos suficientes como para entender las consecuencias de una noticia. Esta es una forma amable de explicar el tremendo fracaso de los expertos en terrorismo de la prensa española que produjeron decenas de páginas con todas las razones por las que el atentado de Atocha sólo podía haber sido obra de ETA.

Durante estos días, he estado ocupando mi excesivamente larga jornada laboral en escribir y montar, junto a otros compañeros de la redacción de Telecinco, cuatro reportajes sobre los cuatro días que han cambiado, veremos de qué manera, la historia de la democracia en España. Los cuatro reportajes, uno por día y que en total duran 22 minutos, se emitirán en el programa “No es lo mismo” que presenta los sábados Olga Viza.

La idea de los reportajes era precisar en la medida de lo posible quién sabía qué en cada momento desde el día del atentado hasta el día de las elecciones. Ahí está todo: los atentados, la investigación policial, la polémica por la autoría del crimen, la responsabilidad del Gobierno en la gestión de la crisis, las manifestaciones ante la sede del PP y la jornada electoral.

Veremos si lo hemos conseguido. Si alguien quiere reclamar, que sepa que yo soy el responsable de los reportajes dedicados al jueves 11 de marzo y al sábado 13.

La baraja de Azores


Es una baraja de sólo cuatro cartas, pero todas son ases. La portada de The Economist de esta semana ha tachado ya la carta de Aznar y se pregunta si las otras tres (Blair, el australiano Howard y Bush) correrán la misma suerte.

18.3.04

No es tan guapo como Redford

Al final de la película “El Candidato”, un ayudante del nuevo, e inesperado, senador (Robert Redford) le pregunta al protagonista: “¿Y ahora qué?”. Y Redford le contesta: “Ahora… a cumplir lo prometido”. Eso debe ser lo primero que piensa alguien que ha ganado unas elecciones: la lista de compromisos que ha contraído con sus votantes.

Entrañable. Así comienza en El País Soledad Gallego-Díaz su artículo del martes sobre los primeros pasos que tiene pendientes Zapatero para cumplir sus promesas.

Lo malo es que la conversación de la película no es exactamente así. Confirmada la victoria, es el nuevo senador Redford el que pregunta a su jefe de campaña: “¿Y ahora qué?”. Creo recordar, a ver si la memoria también me juega a mí una mala pasada, que el jefe de campaña sonríe y no le responde. Es una forma de decirle: lo que cuenta es llegar hasta aquí, lo demás no importa.

No hay por tanto ninguna valerosa respuesta del triunfador, del idealista que promete que el poder no le va a cambiar (lo siento, se me escapó) y que hay que ponerse a trabajar al día siguiente. Zapatero no es Robert Redford. No empecemos tan pronto con el culto a la personalidad.

15.3.04

Las palmadas de Bush

El vuelco que nadie esperaba ya ha tenido su primera consecuencia de peso. Zapatero ha anunciado hoy que las tropas españolas se retirarán de Irak en junio, como había prometido en la campaña. No conviene olvidar que hay un pequeño condicional en la promesa, que al final puede ser muy grande: si la ONU no asume el control del país.

De hecho, eso no va a suceder porque los iraquíes van a recibir la soberanía de manos de los norteamericanos en junio. Pero puede ocurrir que el nuevo Gobierno iraquí no pida directamente a EEUU que sus tropas se queden, sino que la petición se haga a la ONU. En este caso, obviamente la mayoría de las tropas serían norteamericanas, pero está por ver que franceses, alemanes y rusos quieran poner el casco azul a esos soldados.

En España, se dice que los votantes han dado una bofetada a Aznar en la cara de Rajoy. Parece que Bush también se ha llevado una parte del golpe. The New York Times, (Blow to Bush: An Ally in Spain Is Rejected by Antiwar Voters), dice que se trata de la primera derrota electoral sufrida por los aliados internacionales de Bush en la guerra de Irak. Y no esperaban nada parecido a esto:

“La semana pasada, altos cargos de la Administración (de Bush) aún decían que tenían plena confianza en la victoria de los conservadores (en España). De hecho, hace varios meses, un importante consejero de Bush predijo que si hubiera un atentado terrorista en Europa, esto haría que los europeos se sintieran más cerca de EEUU y de su posición en la campaña contra el terror, y no más alejados”.

Dicen que se están recibiendo en España emails procedentes del extranjero en el que se acusa a los españoles de haberse rendido ante Al Qaeda. Tampoco hay que ir tan lejos para encontrar este punto de vista. En The Washington Post, Gustavo Arístegui abunda en esta tesis, aunque sin insultos.

“Los terroristas han asesinado a 200 personas y han derrotado al Gobierno”, dice Gustavo Arístegui, diputado del PP y portavoz del partido en asuntos exteriores. “Creo que los atentados terroristas estaban planificados políticamente. Con esto, (se supone que se refiere a la derrota del PP), hemos transformado a los terroristas en protagonistas políticos”.

En El País, su ex director y consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, avala la tesis de que los españoles han reaccionado indignados ante la manipulación de las investigaciones policiales.

“Cualquiera que sea la lectura que se haga de las elecciones de ayer en España, no cabe la menor duda de que uno de los motivos, y quién sabe si uno de los más poderosos, que han facilitado el vuelco electoral a favor del PSOE reside en la inevitable sensación de manipulación y engaño que por parte del Gobierno ha percibido el electorado. Manipulación, al atribuir de forma arbitraria y precipitada a ETA la responsabilidad del brutal atentado de Atocha, después de que asesores de Moncloa sugirieran que eso podría propiciar ventajas electorales”.

Si Cebrián opina así, es de suponer que no debe estar muy contento con la cobertura del atentado que hizo su periódico en la edición especial que salió a la calle a las 13.00 del jueves 11 de marzo. Y tampoco debe estar muy entusiasmado con el ejemplar de El País que apareció en los kioskos el viernes 12 de marzo.

Para los que opinan que los españoles se han rendido ante Osama o que han castigado al Gobierno por sus mentiras, conviene echar un vistazo al análisis, algo más amplio, que hace la subdirectora de El Mundo Victoria Prego:

“¿Culpan los ciudadanos a Aznar de la terrible matanza? Desde luego que no, pero sí le han hecho saber que, puesto que no ha contado con ellos para ciertas decisiones, ahora, cuando toca pagar el precio inmenso que acabamos de pagar en vidas, no van a permitir que él, el presidente del Gobierno, se retire de la escena con una victoria electoral en el bolsillo. Todos sufrimos, han venido a decirle, y a usted le toca sufrir ahora como persona, y además perder como político”.

Aznar no contó con los españoles a la hora de meter a España en la guerra de Irak como firme aliado de EEUU. Ahora no puede quejarse si los españoles le exigen que asuma, él solo, las consecuencias políticas de su decisión.

Los resultados electorales son siempre una vía en dos direcciones: por un lado, están los votos que gana o pierde tu partido, y, por otro, los votos que gana o pierde el contrincante. El PSOE ha ganado tres millones más de votos, porque ha sumado todo el rechazo a dos características básicas de la política de Aznar: el apoyo a la guerra de Irak y la manipulación de los últimos cuatro días para hacer creer que era ETA, y no el terrorismo integrista, la responsable de la matanza de Atocha.

A pesar del gran aumento de la participación, el PP ha perdido 700.000 votos. Por ahí están todos los ex votantes del PP que le han hecho pagar a Aznar las palmadas en la espalda que Bush le daba en su rancho de Texas.

¿Y LOS PERIODISTAS?
Ayer ya dejé clara la penosa impresión que han dado muchos medios de comunicación en esta campaña. Ninguno de ellos puede sentirse muy orgulloso de la cobertura periodística. El esfuerzo extraordinario que hicieron los periodistas de Madrid durante el terrible jueves 11 de marzo no puede esconder los errores anteriores y posteriores a ese fatídico día. Para saber qué ha funcionado mal y por qué, lean Periodistas 21.

14.3.04

¿Nos merecemos a estos periodistas?

Siempre he colocado en la categoría “lágrimas de cocodrilo” las quejas del PSOE por la manipulación informativa evidente de los medios de comunicación propiedad del Estado. Siempre he temido que cuando ellos vuelvan al poder, ostentarán el mismo desprecio por el pluralismo y la libertad de expresión de los que hace gala el sicario Urdaci, ejemplo de periodista íntegro para sus señores. Pero en la última semana, la banda de Urdaci ha llegado hasta unos extremos de manipulación inauditos.

Anoche, después de que el ministro del Interior anunciara la detención de tres marroquíes y dos indios por su presunta relación con el atentado, decidieron que debían hacer algo para intentar condicionar el voto de los ciudadanos. Como ya no podían decir que ETA estaba detrás del atentado, emitieron sin previo aviso el documental de Elías Querejeta “Asesinato en febrero”, sobre el asesinato a manos de ETA del socialista Fernando Buesa y su escolta Jorge Díaz. Supongo que Querejeta no hizo este documental con la intención de que el PP gane las elecciones. Si tiene dignidad, que la tiene y mucha, debería estar ya denunciándolo. De momento, la Fundación Fernando Buesa, presidida por su viuda, Natividad Rodríguez, ya lo ha hecho:

“No podemos callar cuando se pretende de forma artera que la verdad se convierta en otra víctima más de esta barbarie y, menos aún, cuando se trata de utilizar la memoria de dos víctimas del terrorismo con fines electorales”.

Supongo que no tendrán el valor de acusar a la viuda de Buesa de ser cómplice de los asesinos.

El País y El Mundo están publicando breves perfiles de las víctimas de los atentados de Madrid. Es una iniciativa extraordinaria. Sirve para que no pensemos en 200 muertos, sino en 200 personas concretas, con sus familias, sus esperanzas y su futuro truncados para siempre. Para que no nos olvidemos de ellos.

La imagen del día de ayer, además de los funerales de las víctimas, es la de los manifestantes ante las sedes del PP. El País opta por una versión distinta, no sé si por torpeza o por la intención de suavizar el dramatismo de la situación. Su foto es la de la concentración posterior de esos manifestantes en la Puerta del Sol. Les ha dado miedo utilizar las fotos de la calle Génova.

La Junta Electoral Central no ha sancionado a El Mundo por publicar una entrevista con Rajoy en la jornada de reflexión. Ha hecho bien. En una situación extrema como la que estamos viviendo, los ciudadanos tienen más que nunca el derecho a estar informados. Pero el derecho a la libertad de expresión no puede servir para encubrir la propaganda electoral. Fueron los periodistas de El Mundo, el director supongo, los que eligieron el titular que hubiera elegido Rajoy: su petición de que ojalá haya un partido con mayoría absoluta.

El artículo del director de El Mundo del domingo no deja lugar a dudas sobre la estrategia que se va a propagar desde ciertos medios: un acuerdo de principios básicos entre el PP y el PSOE y una buena relación personal entre Rajoy y Zapatero. Ni el menor asomo de unidad de todos los demócratas frente a cualquier terrorismo. Pedro J. Ramírez deja fuera de su proyecto de Frente Nacional a Izquierda Unida, los nacionalistas e incluso el PSC.

En su afán por colaborar con el Gobierno, algunos periódicos no sólo defienden las ideas del Partido Popular, lo que es perfectamente legítimo y democrático, sino que llegan hasta extremos delirantes. El director del ABC defiende la peregrina teoría de ciertos medios de comunicación controlan al PSOE y, aún peor, han optado por la sedición:

“Corresponde a estos emboscados de la sedicente izquierda intelectual y mediática, desde el micrófono o desde las páginas, el más que dudoso honor de enturbiar hasta límites de indignidad las horas más trágicas de la historia democrática de España”

ABC no se rebaja a esos extremos. Por eso, la noticia de la detención de los tres marroquíes la lleva en la página 16 bajo el titular “Un supuesto jefe de Al Qaida en Europa reivindica en un vídeo la masacre de Madrid”.

Sus colaboradores no le van a la zaga en independencia. Fernando Iwasaki no repara en gastos a la hora de continuar insistiendo en que el atentado fue obra de ETA. Le bastan sus amplios conocimientos sobre el lenguaje de los comunicados de Al Qaeda:

“¿Y nadie ha reparado en el tono chulesco y provocador de ese comunicado del presunto comando árabe? Debe ser el primer terrorista árabe que se expresa como un dirigente batasuno”.

Se nota que este experto en terrorismo integrista, versión Ana Palacio, no ha leído ningún comunicado de Osama Bin Laden.

El País publica que varios corresponsales de medios de comunicación extranjeros denuncian que el Gobierno ha intentado presionarles con datos falsos para que informaran en sus crónicas que ETA era la responsable de los atentados:

“Cada uno de los corresponsales consultados recibió el jueves por la tarde un telefonazo de una funcionaria de Moncloa, que les explicó por qué debían considerar a ETA autora de los atentados. “Nos dio tres razones”, relata Henk Boom, que trabaja para los diarios De Tijd (belga) y Het Financieele Dagblad (holandés). “La primera, que nadie había reivindicado y ETA tarda varios días en hacerlo. La segunda, que el explosivo era el habitualmente utilizado por ETA. Era falso. La tercera, que ETA no avisa nunca antes de los atentados”.

Un apunte para los elogios. El País y El Mundo están publicando breves perfiles de las víctimas de los atentados de Madrid. Es una iniciativa extraordinaria. Sirve para que no pensemos en 200 muertos, sino en 200 personas concretas, con sus familias, sus esperanzas y su futuro truncados para siempre. Para que no nos olvidemos de ellos.

13.3.04

Tenemos derecho a saber

Miles de manifestantes vulneran la jornada de reflexión manifestándose ante la sede central del PP para pedir a gritos que se diga la verdad sobre la investigación de los atentados de Madrid. El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, vulnera la jornada de reflexión con una declaración pública (sin admitir preguntas) para denunciar estos hechos y acusar a algunos partidos (sin nombrarlos) de haber propiciado la protesta.

Ya tenemos una primera muestra de que nada va a ser igual después de la horrorosa matanza de Atocha. Al menos en cuanto a las jornadas de reflexión.

El ministro del Interior ha anunciado la detención de tres marroquíes y dos indios por su presunta relación con los atentados. Se les relaciona con la compra de la tarjeta prepago utilizada en el teléfono móvil encontrado en la mochila que no estalló. Según El Mundo:

Acebes ha explicado que aún es pronto para establecer vinculaciones entre los atentados de Madrid y los que el año pasado tuvieron lugar en Casablanca, aunque sí ha reconocido que alguno de los detenidos podría tener relaciones con grupos extremistas marroquíes.

El presidente del Gobierno y el ministro del Interior habían empeñado su credibilidad en la defensa de la autoría de ETA. Como si se necesitara que ETA hubiera cometido este atentado para confirmar lo que todo el mundo sabe: que es una organización criminal que no defiende ninguna opción política legítima y que sólo sabe expresarse a través del asesinato de inocentes. Pero el Gobierno, con su comportamiento, ha dado a entender que necesitaba que calara su mensaje por razones de interés propio. ¿Qué persona del Ministerio de Interior informó a los periodistas a las pocas horas del atentado que el explosivo utilizado era titadine, un sello habitual de ETA? ¿Qué les dijo Aznar a los directores de los principales periódicos para confirmarles en la hipótesis de ETA? ¿Qué pensaban obtener a cambio los corifeos del Gobierno, que trabajan en los principales medios de comunicación, públicos y privados, que corrieron a acusar a ETA, descartando la opción del terrorismo integrista?

¿Qué credibilidad les queda a unos y a otros?

Comentaba ayer en la redacción que lo malo de las manifestaciones masivas contra el terrorismo es que los medios de comunicación las dan por amortizadas a las 24 horas. Un día entero de cobertura máxima, y a otra cosa. Y para colmo, los periodistas nos limitamos a repetir aburridos el mensaje central de las manifestaciones (unidad ante los asesinos), y nos olvidamos de todas las miles de pequeñas historias que han llevado a la gente a manifestarse.

Por ejemplo, uno de los gritos más escuchados ayer en la manifestación, según me contaron los periodistas que la cubrieron, fue “¿Quién ha sido?” Nadie piensa que saber la identidad de los asesinos sea el paso previo a intentar justificar, comprender o comprender una matanza injustificable, incomprensible e incomprensible. Pero la gente quiere saber. Y los políticos y los periodistas nos limitamos a mirar a otro lado, y les decimos que todos los terrorismos son iguales y que no necesitamos saber nada más. Algunos llaman cómplices de los terroristas a esos ciudadanos que reclaman su derecho a saber.

Bueno, quedémonos con lo mejor. ¿Cuántas ciudades en todo el mundo después de sufrir un atentado así hubieran visto salir a la calle a uno o dos millones de personas? ¿Cuánta gente en otros sitios hubiera preferido quedarse en casa por miedo a sufrir otro atentado? Cuando la gente no tiene miedo a salir a la calle por millones, significa que están dispuestos a todo por defender su libertad. Ellos son los que están al mando, no los terroristas.

12.3.04

El mundo nunca es suficiente



José María Aznar, Angel Acebes y Ana Palacio dicen que todo apunta a la autoría de ETA en los atentados de Madrid. “Todos los elementos objetivos que poseemos, el explosivo utilizado, la manera en la que han actuado señalan a ETA”, dice Palacio. Pero los medios de comunicación internacionales no son tan fáciles de controlar como TVE. La mayoría ha destacado que es aún pronto para llegar a una conclusión, porque algunas de las pistas resultan contradictorias. Sin embargo, el tipo de atentado les hace inclinarse por la pista del terrorismo inspirado por Al Qaeda. De otra manera, no se explica la reacción de las bolsas internacionales y la relevancia máxima que le están dando a la noticia los medios de todo el planeta.

Palacio vive en un mundo en el que la propaganda siempre es más importante que la información. Por eso, ha enviado sus consignas a los embajadores de España en el extranjero. (Conviene en este punto recordar que no son los embajadores del Gobierno, sino del Estado, o sea, del Reino de España). Según la redacción de la noticia de agencia en la web de El Periódico, la ministra ha enviado “instrucciones a los diplomáticos para que aprovechen cualquier oportunidad para confirmar que la autoría del atentado de Madrid corresponde a ETA”. La nota oficial dice que los embajadores:

“deben aprovechar las ocasiones que se le presenten para confirmar la autoría de ETA, ayudando así a disipar cualquier tipo de duda que ciertas partes interesadas puedan querer hacer surgir en torno a quién está detrás de estos atentados”.

No importa que el método de activar las bombas a través de la alarma de los relojes de los teléfonos móviles no haya sido utilizado por ETA. No importa que el explosivo de la mochila que no estalló haya resultado un explosivo plástico que ETA no utiliza desde hace 15 años. No importa que ya no sea la famosa titadine. No importa que los detonadores sean de cobre, y no de aluminio como los que usa ETA.

Decía Churchill que en una democracia cuando sonaba el timbre de la puerta de casa a las seis de la mañana, tenía que ser el lechero. En la democracia de Ana Palacio, el que llama a las seis de la mañana es el embajador. Al servicio de la propaganda.

11M

Escribo estas líneas a la una de la mañana cuando aumentan las dudas sobre la autoría de la matanza de hoy en Madrid. Ya se sabe que en una furgoneta robada encontrada en Alcalá de Henares, la policía ha encontrado siete detonadores y una cinta con versículos del Corán. Ya se conoce el texto de un comunicado en el que una organización satélite de Al Qaeda reivindica el atentado terrorista. También se sabe que el Ministerio del Interior continúa manejando la hipótesis de ETA como la más probable. Al final de esta crónica, incluyo el testimonio de un superviviente que me da mucho que pensar. En cualquier caso, tener claro a estas horas quién es el autor de la salvajada es una irresponsabilidad y, como mínimo, un ejercicio algo gratuito.

Lo que sí es evidente y no admite ninguna discusión es el inmenso dolor que sienten centenares de familias al haber perdido a un marido, una esposa, un hermano, un padre, un amigo, centenares de historias de personas mutiladas para siempre. También es evidente que el atentado ha conseguido su primer objetivo de llenarnos de terror al contemplar esas imágenes, pero que no tiene por qué conseguir que el terror llene nuestras vidas para siempre. Eso sí depende de nosotros.

Mucha gente ha dicho hoy que se trata de nuestro 11 de septiembre. No lo es tanto en el sentido de que aquí no hay ninguna pérdida de inocencia, ninguna supuesta invulnerabilidad violada de improviso. Los españoles saben muy bien lo que significa vivir con el terrorismo. Sin embargo, ahora nos encontramos ante un dilema similar al que se enfrentó la sociedad norteamericana. ¿Sabremos aumentar las medidas de seguridad para proteger las vidas de nuestros ciudadanos sin que nuestras libertades democráticas se vean gravemente mermadas? La respuesta la sabremos en los próximos meses. Los políticos tendrán muchas respuestas preparadas, pero la sociedad podrá y deberá tener algo que decir al respecto.

Ya sabemos qué es ETA y cuál es su sangriento curriculum. ¿Pero qué es la organización Brigadas de Abu Hafs al-Masri que ha reivindicado el atentado? Algunos periódicos dicen que se trata de un grupo desconocido. Al contrario, es un grupo muy conocido, pero sólo a través de sus comunicados. Ha reivindicado atentados muy reales, como los de Estambul, de mecánica parecida, por su simultaneidad, a los de Madrid. También ha reivindicado cosas absurdas, como el apagón que sufrió el noreste de EEUU el año pasado. Su aparición virtual, a través de notas enviadas siempre al mismo periódico árabe editado en Londres, suele ser acogida con escepticismo. Al Qaeda nunca ha tenido la costumbre de reivindicar los atentados. No es una organización terrorista al estilo occidental, con unos objetivos muy concretos y una organización controlada totalmente por sus dirigentes. Pero los hijos de Al Qaeda pueden ser muy diferentes.

Hace unas semanas, leí en The New York Times una serie de hipótesis manejadas por los servicios de inteligencia norteamericanos (en el caso del terrorismo inspirado por Osama Bin Laden, las hipótesis son más que las pruebas). Se decía que Al Qaeda, como organización, estaba derrotada: se refería a la derrota de los talibanes, a las detenciones de los dirigentes más cercanos a Bin Laden y a la imposibilidad de los otros líderes de controlar a sus células por el acoso de EEUU y Pakistán. Pero eso no quería decir, según la hipótesis, de que Al Qaeda, como amenaza, estuviera acabada. Ahora sirve como inspiración y modelo a decenas de pequeños grupos de fanáticos sin conexión entre sí, que no necesitan recibir órdenes de ningún Osama.

Las Brigadas de Abu Hafs al-Masri toman su nombre de uno de los apodos de Mohamed Atef, que fue “jefe militar” de Al Qaeda hasta que murió en un ataque norteamericano con misiles. Lo que llama la atención de su supuesto comunicado de hoy es que el lenguaje utilizado es muy similar a otras reivindicaciones anteriores. Ya habían avisado a los aliados de EEUU, aunque no habían mencionado en concreto a España, de que ellos no se iban a librar de sus represalias:

“Decimos al criminal Bush y a sus lacayos, tanto árabes como extranjeros, especialmente Gran Bretaña, Italia, Australia y Japón, que los carros de la muerte no se limitarán a Bagdad, Riad, Estambul, Yerba, Nasiriya, Yakarta y otros sitios”. (15 de noviembre del 2003).

En el comunicado de hoy, inciden en la misma línea:

“¿Quién os protegerá de nosotros a ti (Aznar), a Gran Bretaña, a Italia, a Japón y a otros agentes? Cuando golpeamos a las tropas italianas en Nasiriya ya enviamos a los agentes de América una advertencia: retiraros de la alianza contra el Islam. Pero no entendisteis el mensaje”.

Son datos que conviene tener en cuenta, pero que no se pueden considerar como pruebas concluyentes. Los explosivos son el ADN de los terroristas. Cada grupo suele emplear siempre el mismo tipo de explosivo, es el que saben cómo conseguir y conservar, el que saben convertir en una bomba preparada para estallar. Si el explosivo utilizado en los atentados de Madrid es el tipo de dinamita que usa ETA, es normal que ésa sea la primera pista de la Policía.

Por otro lado, el dato de la furgoneta encontrada en Alcalá es muy llamativo. Un reportero de Telecinco ha tomado imágenes de la furgoneta precintada por la policía cuando estaban a punto de llevársela. Eso ha sido hacia la 1 de la tarde, sin que el reportero desde luego supiera lo que había dentro. Es de suponer que la Policía ha encontrado pronto esos detonadores. Menos de una hora después, Aznar no se ha referido en concreto a ETA en su declaración de condena.

De entre todo el material rodado por los equipos de Telecinco, acabo de ver el testimonio de un superviviente de los atentados: una persona que viajaba en uno de los vagones intermedios de uno de los trenes atacados. Cuenta que la primera bomba estalló en el último vagón. Los ocupantes del vagón en el que viajaba han salido rápidamente y se han dirigido hacia delante para huir de la zona de la explosión. Menos de un minuto después, según su testimonio, ha explotado otra bomba en uno de los primeros vagones y ha alcanzado a muchas de las personas que huían de los vagones traseros. ¿Podían ajustar tanto los terroristas el momento de cada explosión con un temporizador, podían saber que los supervivientes iban a huir en esa dirección?

Como decía al principio, todos éstos son datos que hay que tener en cuenta, pero que no pueden llevar a una conclusión inapelable. Lo que no hay que olvidar es que ante matanzas como éstas, lo importante no es tanto la identidad de sus autores como la respuesta de la sociedad democrática.

10.3.04

Mujeres sin protección

El País titulaba el lunes “La nueva Carta Magna es la más avanzada en derechos humanos del mundo árabe”, en relación a la firma de la Constitución provisional de Irak. Se dice que “el texto contempla la igualdad de la mujer y un mínimo del 25% de escaños en el Parlamento”. Son logros impresionantes que hay que celebrar, aunque no hay que olvidar que algunas Constituciones árabes, como la de Egipto, también son casi impecables en materia de derechos humanos. La realidad es mucho más oscura y deprimente.

En The Guardian del mismo día, hay un artículo de Houzan Mahmud, representante en el Reino Unido de la Organización por la Libertad de las mujeres de Irak: An empty sort of freedom. Me confirma que el nuevo texto constitucional tiene un largo camino por delante para hacer posible su aplicación. La ley del más fuerte en que ha quedado sumergido Irak se ha cobrado un precio sangriento en los grupos más débiles de la sociedad, y las mujeres son uno de ellos. Se calcula que entre abril y agosto del año pasado, en sólo cinco meses, 400 mujeres fueron violadas en Bagdad. El número real será probablemente mayor, porque el estigma social que supone la violación en el mundo árabe (dentro de la propia familia de la víctima) hace que muchos casos no sean conocidos:

“Niñas y mujeres se han convertido en un artículo barato en el Irak post-Sadam. Nuestra organización conoce casos en los que niñas vírgenes se han vendido a países vecinos por 200 dólares, y las mujeres que no son vírgenes por 100 dólares. La idea de que la mujer representa el “honor” familiar se está convirtiendo en un valor central de la cultura iraquí, y proteger ese honor ha costado la vida a muchas mujeres en los últimos meses. La violación está considerada una vergüenza tan grande para el honor de las familias que se impone para limpiarlo la muerte, por suicidio o asesinato”.

La nueva Carta Magna se ha firmado en una fecha singular: el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer. No en Irak, según Mahmud:

“Una de las primeras decisiones del Consejo de Gobierno Iraquí fue muy simbólica. El Día Internacional de la Mujer se trasladó en Irak desde el 8 de marzo al 18 de agosto, fecha del nacimiento de Fátima Zahra, la hija del profeta Mahoma. No tiene nada que ver con los derechos de las mujeres, y sí mucho que ver con la subordinación de las mujeres a las normas religiosas”.

Amnistía Internacional ha enviado una carta al gobernador norteamericano de Irak, Paul Bremer, interesándose por la situación de Yamar Mohamed, presidenta de la Organización por la Libertad de las mujeres de Irak, que ha recibido amenazas de muerte de grupos integristas.

A estas alturas, pedir la separación de la mezquita y del Estado para garantizar los derechos de las mujeres es absurdo y hasta contraproducente. Lo que sí pueden hacer los países occidentales, la ONU y las ONGs es condicionar las astronómicas cantidades de dinero que Irak necesita para su reconstrucción al respeto de esos derechos recogidos ahora por la Constitución.

5.3.04

Los bebés siguen muriendo

Cuando estuve en Irak en mayo del año pasado, visité dos hospitales y tuve la oportunidad de apreciar la falta de medios que sufrían los médicos iraquíes. El principal cirujano de uno de los hospitales más importantes de Bagdad me contó indignado que les faltaba hasta lo más básico: vendas, anestesia, oxígeno. Habían recibido la visita de varias ONGs y de la Cruz Roja y les habían entregado una lista con el material necesario. Como mucho, les entregaban decenas de cajas con botellas de agua y poco más, porque no volvían a saber de ellos. Hasta cierto punto, la confusión era normal porque la guerra había terminado sólo unas semanas antes. En ese momento, los médicos estaban más preocupados por la falta de seguridad. No contaban con más protección que un par de kalashnikovs y los médicos y el resto del personal sanitario se turnaban por las noches para vigilar el edificio. Los saqueos eran aún frecuentes.

Hablé con un médico español, un traumátologo del hospital de Txagorritxu, de Vitoria, que formaba parte de un equipo de Médicos del Mundo. Me dijo que lo que de verdad necesitaban en Irak no eran médicos occidentales, por valiosa que fuera su ayuda. Consideraba que los médicos y enfermeras iraquíes estaban bien preparados, aunque, obviamente después de una década de aislamiento, se habían quedado algo atrasados con respecto a los avances de los últimos años. Lo que sí era imprescindible era entregarles material y medicamentos. Sus almacenes se habían quedado vacíos después de tres semanas de guerra. Estaba claro que recuperar el nivel de calidad sanitaria que tenía Irak en los años ochenta iba a suponer muchos años, quizá décadas, pero al menos era de prever que los hospitales recibirían pronto los suministros necesarios.

Ahora leo en The Washington Post (Iraqi Hospitals on Life Support) que los bebés están muriendo en Irak por la falta de medicinas y de instrumental médico básico:

“Escenas como ésta en el Hospital Pediátrico del barrio de Iskan, en Bagdad, son habituales en Irak en los últimos meses, porque el sistema sanitario se ve afectado por un déficit crítico de medicinas y material. Los bebés mueren por simples infecciones porque no reciben los antibióticos adecuados. Las operaciones se retrasan porque no hay oxígeno. Y los pacientes en estado crítico son rechazados porque no hay material para tratarles”.

Información oficial:
Información sobre sanidad de la web de la Autoridad Provisional de la Coalición.
Ministerio iraquí de Sanidad.

4.3.04

Cómo informar y volver vivo a casa

Me preguntaba alguien si los ex soldados británicos que iba a conocer en Londres sabrían dónde estaban escondidas las famosas armas de destrucción masiva. Bueno, algo de eso sí sabían. “Esta es la mayor arma de destrucción masiva”, nos contó uno de ellos sosteniendo un fusil kalashnikov. “Hay unos 60 millones de fusiles de éstos por todo el mundo. Y cada día mueren 1.100 personas por disparos de fusiles como éste”.

Bienvenidos al curso de supervivencia en ambientes hostiles al que asistimos, durante una semana y cerca de Londres, un grupo de periodistas de todo el mundo. Había gente de España, Gran Bretaña, EEUU, Italia, Jordania, Irak, Israel, Zimbabue, Filipinas, Japón y Perú. Realmente, parece que la preocupación por la seguridad de los periodistas en guerras se ha extendido bastante. El curso estaba organizado por una empresa de seguridad que se dedica a asesorar a periodistas, miembros de ONGs y trabajadores de empresas que operan en zonas de guerra. También se dedican a escoltar, con o sin armas, a todos aquellos que trabajan en estos lugares, en especial en Irak. Los miembros de esta empresa fueron soldados británicos, en concreto de los Royal Marines, y ahora protegen a los periodistas de las televisiones norteamericanas en Irak.

¿Para qué sirven estos cursos? Todo el mundo asume que los periodistas que trabajan ahora mismo en Irak sufren un serio peligro. Pero no hay que olvidar que la situación es la misma para todos: periodistas, militares y, sobre todo, civiles iraquíes. Como me dijo un periodista jordano de Reuters que se ha pasado casi todo el 2003 en Irak, los periodistas no son un objetivo prioritario de los grupos armados que atacan a los soldados norteamericanos. Si de verdad quisieran ir a por ellos, lo tendrían muy fácil. Cada día, centenares de periodistas salen a la calle sin protección a hacer su trabajo. Eso sí, muchos de ellos saben que en la carretera pueden sufrir una emboscada no por ser periodistas, sino por ser occidentales.

La principal arma con la que cuentan para defenderse es su propia experiencia. Muchas de las situaciones son similares a otras vividas en otros países. Aprender algo más, reflexionar sobre cosas que haces de forma instintiva y compartir esas experiencias con otros periodistas no puede hacer ningún daño.

Para abrir boca, el primer día nos secuestraron. Nos metieron en una furgoneta a todos y a mitad de camino estalló un explosivo delante del vehículo (en realidad, un artefacto pirotécnico) y un grupo de encapuchados armados con fusiles nos sacaron a empujones y nos tiraron al suelo. Evidentemente, no nos habían avisado antes del espectáculo. Nos colocaron una capucha en la cabeza, nos robaron lo que llevábamos encima y nos tuvieron un tiempo tumbados sobre la tierra o en posturas bastante incómodas. Todo aquel que tenía la peregrina idea de protestar o hablar, recibía un golpe. De vez en cuando, oíamos disparos.

Al principio, tengo que reconocer que me estaba riendo un poco, vaya numerito están montando estos tíos, pensaba. Luego, la cosa dejó de ser tan graciosa, porque me di cuenta de lo difícil que es respirar con una capucha en la cara. Tiendes a respirar con más fuerza para que entre más aire y, como no lo consigues, lo más probable es que te pongas aún más nervioso. No es que se saquen muchas lecciones prácticas de una lección así, excepto una bastante obvia: si te secuestran, mantén la boca cerrada. Nos contaron que un periodista británico tuvo la ocurrencia de gritar durante el secuestro: “¡Soy de la BBC! ¿Quién coño son ustedes?” Evidentemente, recibió un tiro (de fogueo, claro) por respuesta.

Éstas son las cosas que pasan cuando asistes a un curso dirigido por ex soldados. Te dan unas clases con power point y todo eso, y luego te vas al monte a practicar. Nos hicieron una demostración de la facilidad se puede fabricar una trampa explosiva. Fue un ejemplo útil para todos aquellos reporteros que tienen la manía de llevarse souvenirs de guerra, más allá de los inevitables casquillos. Tras la guerra, un periodista japonés se llevó de Irak un proyectil explosivo aún activo. Estalló en el aeropuerto de Ammán y mató a un policía jordano. Si quieres llevarte un souvenir, hazte una foto.

Más útil fue la explicación sobre cómo salir de un campo de minas. Se inserta lentamente un pincho o vara de metal de unos 30 centímetros en la tierra con un ángulo de 30 grados para ver si hay algo enterrado. Suena sencillo, pero lo cierto es que se calcula que se tarda una hora en abrir un camino de diez metros. Conclusión: no entres en un campo de minas. En una zona de guerra, abandonar una carretera ya es demasiado riesgo.

La parte más importante del curso, sobre todo para mí que tengo ciertos problemas para ponerme una tirita, fueron los primeros auxilios. No son muy diferentes a los que podría dar por ejemplo la Cruz Roja, pero éstos contaron con lecciones prácticas. Los soldados se hacían pasar por heridos y no se limitaban a mancharse la ropa de sangre. Alguno parecía que había salido del rodaje de una película de terror. Tuve que cortar la hemorragia de un tipo al que una explosión le había volado la mano. No contaba con que tenía dentro de la manga un tubo para expulsar un chorro de sangre que me dio en toda la cara. Qué graciosos son los ingleses. A ése le salvé la vida, pero no tuve tanta suerte con otros. La verdad es que, con nuestra poca pericia, a veces parecía que nos dedicábamos a rematar a los heridos.

Sin embargo, unas pocas medidas pueden salvar vidas, siempre que se tenga la posibilidad de evacuar a un herido a un hospital con una cierta rapidez. Asegurarse de que el herido continúa respirando y detener una hemorragia puede ser suficiente para mantener a alguien vivo durante un cierto espacio de tiempo. Nos contaron que los torniquetes han dejado de ser una medida de emergencia adecuada para cualquier situación. Sólo sirven como último recurso. De hecho, han matado tanta gente como a la que han salvado. Al hacer un torniquete en un brazo o pierna, la sangre acumulada en esa extremidad se va llenando de toxinas. Al liberar el torniquete, toda esa sangre digamos envenenada vuelve de golpe al corazón y provoca la llamada septicemia (Dios quiera que no me equivoque). Afortunadamente, hay otras formas de frenar o detener una hemorragia.

Respecto a manejarse por carretera en zonas hostiles, nos contaron cosas muy parecidas a las que tienen que escuchar las personas amenazadas por grupos terroristas: la rutina suele ser el mejor aliado de los tipos con malas intenciones. No utilizar siempre los mismos vehículos ni las mismas rutas, tener preparadas vías de escape, informar a otras personas de los lugares a los que nos dirigimos y de la hora a la que pretendemos llegar, no dar más información de la necesaria… Son consejos útiles, pero está demostrado que no sirven de mucho si van a por ti, lo que afortunadamente no suele ocurrir con los periodistas.

Los disfraces están desaconsejados. Resultan ridículos los occidentales que creen que por vestir a la manera local pueden pasar desapercibidos. La ropa no es la única cosa que distingue a los locales de los extranjeros. La forma de mirar, de andar o de hablar con la gente, incluso si conoces su idioma, son detalles que sirven para reconocer si una persona no es de allí. De hecho, si te ven disfrazado y te reconocen como extranjero, automáticamente sospecharán que se trata de alguien que tiene algo que ocultar.

Conocer las costumbres locales, en especial las que nos parecen más extrañas, es una de las mejores medidas de seguridad. Por eso, no es conveniente que una mujer viaje en el asiento delantero del coche en un país como Afganistán. Un soldado nos contó lo cerca que estuvo de empezar a disparar en Irak, es decir, de cometer un terrible error. Estaba acompañando a unos periodistas y vio cómo del coche que les precedía salió un hombre y empezó a disparar. Oyó otros disparos a su espalda y pensó que podían estar siendo atacados o que estaban en mitad de un tiroteo. Cogió la pistola y se la mostró al hombre armado para ver cómo reaccionaba. En unos segundos, se dio cuenta de que se trataba de una boda y de esa simpática costumbre de los iraquíes, que ni Sadam pudo eliminar, de disparar al aire con pistola o kalashnikov para celebrar el momento. No hay que explicar cuál hubiera sido la reacción de los invitados a la boda si el soldado hubiera empezado a dispararles.

Por eso, algunos medios europeos, como la agencia Reuters, cuentan con guardaespaldas para sus reporteros en Irak, pero no les permiten en general que lleven armas. Algunos convoyes de periodistas han sufrido ataques en las carreteras de Irak y algunos trayectos, como el que lleva del aeropuerto de Bagdad a la capital, siguen siendo extremadamente peligrosos. Pero la prevención siempre salva más vidas que las armas.

Cada situación y cada país son diferentes, pero la experiencia de la gente que ha pasado por eso puede ser muy útil. Varias organizaciones de periodistas han comenzado a publicar manuales de seguridad. El Committee to Protect Journalists, de Nueva York, tiene en su web un manual de 70 páginas muy recomendable: On Assignment: A Guide to Reporting in Dangerous Situations.

Otra organización, International News Safety Institute, ha puesto en marcha una web con noticias y recomendaciones sobre seguridad para los periodistas. Más de 1.200 periodistas y colaboradores han muerto en los últimos diez años. En la guerra y postguerra de Irak han caído ya 31. Es motivo suficiente como para tomarse el tema en serio y no fiarlo todo a la suerte.

2.3.04

Kerry, amigo de Israel

Si no lo ha hecho antes, las primarias en Nueva York son el momento en que el conflicto entre israelíes y palestinos entra con fuerza en las campañas electorales norteamericanas. En realidad, debería decir simplemente apoyo a Israel, aunque en los últimos años, a cuenta del siempre frustrado proceso de paz, también se habla de los dos pueblos enfrentados.

Hasta hora, el principal candidato demócrata, John Kerry, se había resistido a pronunciarse claramente en un sentido u otro. Sí había hecho alguna declaración criticando el muro o barrera de separación, y había sugerido que si era elegido, enviaría al ex presidente Jimmy Carter o al ex secretario de Estado James Baker a Oriente Medio para intentar mediar en el conflicto. Los grupos judíos norteamericanos no se habían mostrado muy contentos con ninguno de los dos comentarios.

Ya en Nueva York, Kerry se ha apresurado a tranquilizarles. Les ha demostrado que no tienen nada que temer de él y que, como todos los políticos que aspiran a la presidencia, está convencido de que EEUU debe seguir siendo un firme aliado de Israel. En una reunión con representantes de 40 asociaciones judías, el senador de Massachusset ha confirmado que vetará cualquier resolución de la ONU que sea injusta con el Estado de Israel y ha defendido el derecho a construir una barrera para protegerse de los atentados palestinos: “La valla de seguridad de Israel es un acto legítimo de autodefensa”. En octubre, en un discurso la había calificado de “barrera contra la paz”.

Como los nombres de Carter y Baker no hicieron mucha gracia a los grupos judíos, que los consideran hostiles a la causa de Israel, ahora ha preferido sacar otros posibles embajadores que sabía que iban a ser mejor recibidos: los de Dennis Ross (enviado especial en Oriente Medio en las Administraciones de Bush padre y de Clinton), Sandy Berger (consejero de Seguridad Nacional con Clinton) y Richard Hoolbroke (embajador en la ONU con Clinton).

La noticia de la reunión aparecida en el diario conservador The Jerusalem Post llega a decir que Kerry ha prometido no seguir el camino de Oslo, los acuerdos que pusieron en marcha en proceso de paz, pero esa frase no aparece en otros periódicos.

La mayoría de los asistentes a la reunión han salido muy satisfechos con el mensaje de Kerry. No ha faltado el toque personal, porque Kerry les ha dicho que sería el primer presidente de EEUU con parientes judíos. Su hermano se convirtió al judaísmo hace 20 años y sus abuelos paternos eran judíos.

California, Nueva York, cuyas primarias se celebran hoy, y Florida son los Estados en los que la comunidad judía norteamericana cuenta con mayor influencia. Los comentarios de Kerry no deberían sorprender a nadie. Las asociaciones árabes no cuentan con el mismo grado de organización, aunque son fuertes en algunos Estados importantes como Illinois o Michigan. Los demócratas deben de pensar que el voto árabe lo tienen asegurado y que el apoyo total de Bush a Sharon puede hacerles perder puntos entre los grupos judíos. Al igual que hace cuatro años, la gran igualdad que se presume en la batalla entre Bush y Kerry podría suponer que todo se reduzca a saber el nombre del ganador en Florida.

1.3.04

La familia Manson

Tras los atentados del 11S y el chasco por la ausencia de armas de destrucción masiva en Irak, muchos norteamericanos se preguntan para qué sirven los servicios de inteligencia. Miles de millones de dólares de presupuesto anual y ni siquiera tienen suficientes traductores de lenguas digamos exóticas para traducir los documentos y conservaciones interceptadas. Pero lo cierto es que algunos funcionarios de la CIA sí alertaron del peligro que suponía Osama Bin Laden varios años antes del 11S. Sus superiores no les escucharon porque no daban mucho crédito a sus advertencias o porque pensaban que sus planes de acción eran una quimera. Entre ellos, por cierto, estaba el actual director de la CIA, George Tenet. Los políticos de la Administración Clinton eran aún más recelosos. Formaban parte de una generación que había crecido con el tenebroso historial de la CIA en América Latina.

La unidad de agentes y analistas encargada de seguir el rastro de Osama estaba tan convencida de su estatus de colgados a los que no se les hacía mucho caso que se impusieron el apodo de “la familia Manson”. El resto de la agencia los consideraba una secta. Es una de las revelaciones de dos largos artículos de The Washington Post que se leen como si fuera una novela de espías basada en hechos reales: A Secret Hunt Unravels in Afghanistan y Flawed Ally was Hunt’s Best Hope.

La lectura de los artículos revela que la CIA nunca estuvo muy cerca de echarle el guante a Bin Laden. Washington perdió su mejor oportunidad cuando el Gobierno de Sudán se ofreció a entregarlo empaquetado, pero ni Arabia Saudí (que no quería tenerlo dentro del país, ni siquiera en una celda) ni EEUU (que aún no tenía pruebas que lo relacionaran con atentados concretos) aceptaron la oferta. Cuando Bin Laden encontró refugio en Afganistán, convirtiéndose de hecho en el ministro de Defensa de los talibanes, quedó fuera del alcance de sus enemigos.

El segundo artículo del Post relata los contactos entre la CIA y el mayor adversario de los talibanes, el líder guerrillero Ahmed Sha Masud. Los norteamericanos le facilitaron dinero y vehículos, pero no armas, a cambio de información sobre el paradero del líder de Osama. Nunca llegaron demasiado lejos. El líder de Al Qaeda se movía por zonas del país fuera del alcance los contactos de Masud.

Pero en una ocasión estaban lo suficientemente cerca como para que Masud mandara una misión, aunque algo rudimentaria: un grupo de hombres y mulas cargadas de cohetes katyushas. No eran precisamente los boinas verdes, y sin embargo llegaron a alarmar a los asesores jurídicos de la CIA. Temían que la agencia se viera implicada indirectamente en una operación de asesinato para la que no estaba autorizada. Por eso, enviaron un mensaje para que se cancelara la operación de las mulas. La gente de Masud respondió: “¿Qué se creen que es esto? ¿La 82º División Aerotransportada? Van en mulas y ya se han ido”. Ni siquiera tenían radios. Al final, la CIA nunca pudo confirmar que el ataque se hubiera producido.

Cuando la familia Manson perdió la categoría de secta y comenzó a ser escuchada, ya era demasiado tarde. Y sin embargo, en los últimos dos años y medio, la CIA y el Pentágono han tenido todos los medios necesarios y el apoyo de sus jefes para obtener resultados. Y tampoco han conseguido cazar a Bin Laden. Definitivamente, ésta no es una guerra como las de antes.