7.2.04

Los dibujos de Powell (II)

Un día después de que este blog recordara los fantásticos dibujos de laboratorios móviles de armas biológicas que Colin Powell mostró hace un año en la ONU, el director de la CIA nos anunció que el tema no está cerrado. En fin, no estoy diciendo que George Tenet lea este blog (se quedaría tan confundido como cuando leía los informes tan acertados de sus agentes), pero algunos pensarán que aún no se pueden sacar conclusiones definitivas sobre este asunto. Tenet dijo en la universidad de Georgetown que los camiones descubiertos podrían ser lo que Colin Powell dijo rotundamente que eran:

No hay consenso en nuestra comunidad (de servicios de inteligencia) sobre si los camiones se empleaban para ese uso (la fabricación de armas biológicas) o si se empleaban para la producción de hidrógeno.

De entrada, hay una cierta diferencia entre decir algo de forma rotunda y decir que aún no se han puesto de acuerdo en la interpretación de un hecho. Pero además de eso, conviene saber unas cuantas cosas:

El origen de la acusación
La información facilitada por Powell en la ONU se basaba en la declaración de varios confidentes, no identificados por razones obvias. De todos es sabido que uno de los problemas de la CIA en Irak desde 1991 es que no pudo contar dentro del país con espías cercanos a los dirigentes iraquíes. Por eso, podemos suponer, sólo suponer, que la información pudo llegar a la CIA a través de los partidos iraquíes del exilio, que sí contaban con partidarios, al menos entre los mandos militares. De hecho, el líder de uno de estos grupos, Ahmed Chalabi, ha dicho que al menos parte de esa información provenía de un desertor que su partido había puesto a disposición de la CIA. Estos partidos eran parte interesada. Sabían que la única manera de acabar con la dictadura de Sadam era a través de una invasión norteamericana.

En la ONU (la web del Departamento de Estado tiene la transcripción del discurso), Powell presenta los dibujos y dice que conocen perfectamente cómo funcionaban estos laboratorios:

Hemos hecho unos gráficos con la información de nuestras fuentes acerca de las instalaciones móviles. Aquí pueden ver fábricas móviles instaladas en un camión y un vagón. La descripción que nuestras fuentes nos facilitaron, sobre las condiciones técnicas requeridas en estas instalaciones, es muy detallada y extremadamente precisa.

Aparecen los camiones
Los satélites espía norteamericanos no detectaron estos camiones antes de la guerra. Fue después de la caída del régimen de Sadam, en abril y principios de mayo, cuando los soldados descubrieron unos camiones que se parecían a la descripción hecha de los laboratorios. A finales de mayo, la CIA tomó la poco habitual decisión de hacer público un informe en el que se identificaba estos camiones como centros móviles para la producción de armas biológicas. Entusiasmado, George Bush llegó a decir en su visita a Polonia que ya se habían encontrado las armas de destrucción masiva.

Una conclusión prematura
La CIA se había dado demasiado prisa. David Kay, encargado por Tenet de buscar las armas en Irak hasta su reciente dimisión, dijo después que la difusión de este informe fue una decisión equivocada y embarazosa. En junio, la DIA (Agencia de Inteligencia de la Defensa) y la sección de inteligencia del Departamento de Estado llegaron a la conclusión de que el uso más probable de estos camiones era la producción de hidrógeno para su uso en globos meteorológicos.

Estos son datos conocidos desde hace varios meses. El pasado domingo, The New York Times informaba que representantes de los tres servicios de inteligencia se reunieron después para discutir el asunto. Sólo uno de los 15 analistas convocados apoyó las conclusiones del primer informe de la CIA. A la CIA no le debió gustar este veredicto, y por eso, el Gobierno norteamericano ha preferido no hacer público el resultado de estas deliberaciones. De esta manera, George Tenet puede seguir diciendo que no hay consenso sobre los camiones. Un 14-1 es un resultado bastante claro, pero Tenet aún tiene la esperanza de remontar el marcador.

El valor de la imagen
Oficialmente, la CIA insiste en que esos camiones pudieron servir para fabricar armas biológicas. Es posible. Sin embargo, conviene no olvidar que ése no fue el mensaje que Powell transmitió a todo el mundo en uno los momentos más decisivos antes de la guerra. No habló de sospechas, de discusiones entre los servicios de inteligencia. Habló de una amenaza evidente, y lo hizo de forma efectiva, sobre todo para la opinión pública norteamericana. La CIA no podía confirmar sobre el terreno la información facilitada por los confidentes, pero esos datos le parecieron suficientes como para encargar unos dibujos que tenían una apariencia muy real.

Al día siguiente, por éstos y otros datos, los periódicos norteamericanos, incluidos los que mantenían una postura más reticente sobre la necesidad de invadir Irak, elogiaron el discurso de Powell, su claridad y la fuerza de sus argumentos. El resto es historia.